Redactores Teresa Álvarez Olías

La saga de los malditos, de Chufo Lloréns

Una historia en Toledo en 1390 y otra en 1933 en Berlín muestran persecuciones a judíos, considerados malditos por sus compatriotas.

Composición de la novela
Chufo Lloréns alterna en este libro, publicado en 2003, en un alarde de ingenio, un capítulo sobre los judíos castellanos de la Edad Media con el siguiente sobre los de la Alemania anterior, coetánea y posterior a la Segunda Guerra Mundial.

El salto constante de una a otra historia, del siglo XIV al XX, del reino de Castilla a la república alemana, nos hace reflexionar sobre la universalidad del odio y al mismo tiempo del heroísmo, también sobre la injusticia de perseguir hasta la máxima crueldad a un pueblo entero, por envidia de su progreso, por el desprecio al otro, al diferente de nosotros mismos, aunque ese otro ni siquiera sea forastero, sino vecino, colega, conciudadano.

Similitudes entre las dos historias del libro
Encontramos en ambas a parejas pudientes, perseguidas y separadas por avatares sociales, con dedicación literaria muy equilibrada con respecto a los protagonistas hombres y a las protagonistas. 

Confrontamos dos argumentos centrados en sendos hechos históricos: la quema de juderías o barrios judíos ya desde 1390 en el reino de Castilla, y la persecución a los semitas en la década de los años treinta en Alemania.

Advertimos a personajes desprendidos y muy generosos con los miembros de su sociedad, deseosos de mejorar las condiciones de vida de sus vecinos.

Palpamos el odio hacia los judíos de sus vecinos cristianos, especialmente el proveniente de algunos clérigos católicos o de los gobernantes y militares nazis, avariciosos de las riquezas que históricamente han sabido acumular los hijos de Israel.

Leemos entre diálogos y descripciones la epopeya de un pueblo condenado estúpidamente por el destino, a vagar por el mundo, a sufrir y ser acusado sin razón de maldad y de causar desgracias a la población.

Sentimos crecer, página a página, la valentía de personas judías por salvar a sus compatriotas de la muerte, la ruina y la guerra.

Estilo de la novela
El libro La saga de los malditos se caracteriza por un ritmo rápido, mostrado en buenos, continuos y expresivos diálogos, en una trama extensa y llena de aventuras. También se evidencia su gran documentación y calco de la vida en la Baja Edad Media y en la Europa del siglo XX. Destaca a su vez el extraordinario dominio de la historia y la literatura que muestra el autor, y la fidelidad a los marcos geográficos descritos, con profusión de nombres de lugares existentes en cada época.

Ambientación del siglo XIV
Resulta fascinante de la obra el acercamiento a la última década del siglo XIV, detallando la vestimenta, las costumbres, el lenguaje y las rivalidades por el poder de aquel momento.

El vestuario masculino y femenino es muy variado, situándonos en los usos de la época de toca, escarpines, briales, jubones y capas, entre otros atuendos.

Los diálogos son los propios del siglo en cuestión, ciñéndonos a la vida familiar y laboral del siglo XIV, casi ya el XV, en el trato entre miembros de la pareja y entre clases sociales, siempre con el marco de las pequeñas villas castellanas de cada siglo. 

Costumbres clásicas del siglo XIV
Advertimos algunas muy evidentes, como la sumisión de la mujer a su marido y a su padre o la influencia de los clérigos y sacerdotes, tanto judíos como cristianos, en la vida cotidiana de sus fieles. También apreciamos la aceptación de la jerarquía social como inamovible, la asunción del destino errante de los judíos y de su portentoso enriquecimiento como médicos, joyeros o comerciantes. Entendemos además el escaso y tardío amparo de los gobernantes a sus súbditos ante episodios de injusticia total y las peculiaridades del transporte a caballo o a pie para recorrer el país, entre otras muchas.

Costumbres de la primera mitad del siglo XX
Hábitos comunes en esa época eran la obediencia enorme de los hijos a los padres; el acceso a la universidad de jóvenes ricos, incluso de algunas mujeres ya en las primeras décadas de la centuria. A la vez comprobamos; la profusión de medios de transporte: autobús, tren, vehículo privado en las ciudades. También apreciamos el establecimiento de fronteras con oficinas administrativas, así como la certeza de que la población era informada por prensa y radio y ya usaba los fabulosos inventos del siglo: bicicleta, cine, avión, entre otros.

Otras obras de Chufo Lloréns

  • Mar de fuego, publicada en 2011, recrea la Barcelona medieval, en la sucesión del conde Ramón Berenguer I.
  • El destino de los héroes, publicada en 2020, es una saga familiar que bucea en las primeras décadas del siglo XX, confrontando protagonistas tocados por el amor, los celos y la traición en medio de la Segunda Guerra Mundial.
  • Catalina, la fugitiva de San Benito, publicada en 2001, narra la vertiginosa huida de la Inquisición de una joven castellana, acusada injustamente de hereje.
  • Te daré la tierra, publicada en 2008, nos habla de la Barcelona medieval, que alberga entre sus murallas sendas historias marcadas por el amor y la ambición: la de un joven campesino que logra cambiar su destino con la única esperanza de prosperar, conseguir la ciudadanía y hacerse así merecedor del amor de una joven de alcurnia, y los amores adúlteros del conde de Barcelona, que sumen a la ciudad en un peligroso conflicto político. 
  • La Ley de los justos, publicada en 2015, transcurre en la Barcelona modernista, con una historia de amor entre dos jóvenes de distinta clase social, aderezada con pasión, ideales y venganza.

Breve biografía del autor, Chufo Lloréns
Chufo Lloréns nació en Barcelona en 1931, realizó estudios de Derecho y fue empresario del espectáculo antes de comenzar a escribir, en 1986, cuando publicó su primera novela, Nada sucede la víspera.

La novela histórica como bestseller
Ya el Romanticismo en el siglo XIX empieza a propagar la novela histórica, esencialmente la vuelta a la Edad Media, la basada en antiguas leyendas o en grandes hitos del medievo como género de éxito entre lectores de narrativa por entregas, pero el siglo XXI constituye la apoteosis de este género de novela, enmarcada en batallas famosas antiguas o epopeyas pasadas.

La novela histórica ofrece historias clásicas de amor, de aventuras, de asesinatos o de intriga por el poder, enmarcadas en hitos de épocas pasadas, que, con la gran documentación ofrecida en sus páginas, permiten al lector adentrarse profundamente en los detalles de asuntos históricos conocidos solo en su generalidad.

Chufo Lloréns, especialista en la Edad Media y el siglo XX
Es necesario escribir muy bien, con gran disciplina y rigor, para redactar las mil páginas del libro La saga de los malditos, llevando a unos personajes de peripecia en peripecia, siempre con el fondo histórico como referencia cierta una y otra vez. 

Difícil decidir si es más costoso mover a unos protagonistas en el siglo XIV o en el XX, pero es ciertamente fabuloso enlazar unos con otros, invitando a los lectores a saltar quinientos años tras un nuevo capítulo, llegando a la conclusión de que los sentimientos de amor, heroísmo, ansia de poder y libertad son eternos.

Al autor le inquieta la histórica inquina entre cristianos y judíos, sembradora de atraso y muerte, cuando la colaboración ente ambos pueblos, más aún, la simbiosis de ambos, constituyen la esencia genética y económica de las naciones donde viven. Viene a demostrarnos que, por mucho que ellos mismos lo repitan, los cristianos no fueron más castellanos que los judíos, ni los judíos eran menos alemanes que el resto de sus conciudadanos en 1939.

La descripción de los ataques masivos y públicos a judíos tanto en Toledo como en Córdoba en 1390 y años siguientes es escalofriante. La justicia tomada por su mano por un grupo de personas vengativas resulta demencial y arrolladora, destruyendo vidas y propiedades sin medida ni piedad. En La saga de los malditos los prolegómenos de los ataques y el transcurso de los mismos con su estela de incendios y muerte son sobrecogedores.

El exterminio de millones de judíos en campos de concentración nazis, en la Segunda Guerra Mundial, de 1939 a 1945, es otro episodio demencial, descrito con puntillosa exactitud en el libro.

El recurrente encarnizamiento con los semitas es proverbial y la lectora se pregunta cómo alguien pudo llegar a concebirlo en estos dos momentos tan distintos, que no fueron los únicos, ni mucho menos a lo largo de los siglos. 

En ambos casos, a españoles y europeos, la novela no puede dejarnos indiferentes, por la responsabilidad histórica de nuestros ancestros, cegados por el bulo, la acusación sin pruebas y el estímulo a los peores valores humanos.

Personajes de la novela
En la primera historia, la que transcurre en el siglo XIV, la trama se centra en una pareja enamorada, de distinta clase social, que atraviesa numerosas peripecias, entre ellas, la persecución y ataque de sus vecinos cristianos, tanto en Córdoba como en Toledo, auspiciados por próceres desalmados y envidiosos.

En la segunda historia, un matrimonio y sus tres hijos jóvenes, de una clase social muy alta, soportan el deterioro implacable que acecha a Berlín, anfitriona de los juegos olímpicos de 1936, hasta la entrada del ejército ruso en la ciudad en 1945, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial.

Toledo, Córdoba, Berlín, incluso otras ciudades como Roma o Budapest tienen también protagonismo en La saga de los malditos, con los auténticos nombres de época de sus calles y sus lugares de encuentro en cada caso, descritos con precisión. Destacan por su exactitud la mención a la subida al poder del partido nazi, la proclamación de la guerra, el sufrimiento de los presos, en especial el de los judíos en los campos de exterminio, los atentados a los militares en el poder y la contradictoria liberación de Berlín, con su ola de violaciones y humillaciones a la derrotada población civil alemana.

Reflexiones sugeridas por el libro
El odio irracional de un pueblo a otro por el simple hecho de practicar otra religión, con la que tiene grandes lazos y origen común, es algo que trasciende las páginas del libro y nos revuelve por dentro a los lectores.

La envidia a ese adinerado pueblo judío, al que se le prohibían distintos oficios rurales era enorme. Los judíos se dedicaban a profesiones financieras, médicas o científicas, muchas cercanas a la clase gobernante. 

La heroica resistencia de los semitas a la injusticia, al expolio de sus bienes, al éxodo constante, a su exterminio como pueblo, es una constante universal, así como su capacidad de regeneración y de perdón.

El holocausto nazi, cercano a nosotros en el tiempo, fue tan demoledor, tan aterrador para judíos, gitanos, discapacitados, polacos, franceses, belgas, italianos, húngaros, griegos, etcétera, incluso para muchos alemanes que tuvieron que soportarlo contra su sentido común y su corazón, que destroza nuestra mente de cómodos lectores en tiempo de paz y relativa tolerancia.

Colofón
Me gustaría conocer tu opinión sobre los hechos comentados o sobre esta novela y otras similares, incluso tu opinión sobre el cambio de rumbo del mundo tras 1945. Te invito a situarte una década antes en España, en el tiempo de la Segunda República y la Guerra Civil, el momento en que se ensayan mundialmente los bombardeos, los fusilamientos, la delación de los vecinos, o las emisoras de radio, leyendo mi novela El retablo.

Teresa Álvarez Olías

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