Feliz Ocho de marzo

En estos días en que reivindicamos la lucha por la igualdad entre sexos, me permito imaginar diez cuestiones que interesan especialmente a las mujeres, y son los siguientes:

1º) Nuestra formación, tanto la académica obligatoria, esto es, la Primaria y ESO, la Secundaria, y, desde luego, la universitaria. Queremos estudiar al inicio, durante y al final de nuestra vida, asistiendo a talleres, a cursos especializados, a másters, y por supuesto, a eventos culturales, pues sabemos que la educación, tanto en valores como en disciplinas académicas, es la llave que nos ha permitido salir del pozo de la ignorancia y el abandono en que la historia nos había asumido tradicionalmente. Nuestra aceleración, en este campo, ha sido espectacular en el último siglo. Nos faltan premios, puestos de poder, reconocimientos, reseñas…pero, paso a paso ya estamos llenando los seminarios, las clases, las bibliotecas, los cines, la judicatura y los laboratorios.

2º) La familia en sus múltiples facetas. Nos preocupa la conciliación de nuestro tiempo laboral con el que le dedicamos a nuestra familia, y desde luego la corresponsabilidad de las tareas domésticas con nuestros compañeros de vida, con nuestros maridos, hermanos y padres. Vivimos llevando de la mano a nuestros dependientes, mayores, enfermos y bebés. Organizamos la limpieza de nuestro hogar, la compra semanal, los menús diarios, la colada, las festividades familiares, los horarios infantiles, el presupuesto de la casa, las cuentas bancarias…con o sin colaboración masculina, tanto porque estamos educadas en estos trajines como porque es imprescindible llevar tales tareas al día para poder vivir con un mínimo de dignidad.

3º) La vida profesional. Realizamos cursos formativos en nuestros puestos de trabajo, condicionadas siempre por las obligaciones familiares que nos absorben. Aceptamos una jerarquía laboral aunque muchas veces nos discrimina, olvida y acosa y consideramos necesaria nuestra alícuota parte de poder en las empresas. Somos cumplidoras en nuestro trabajo, tal vez demasiado cumplidoras. Ganamos menos que nuestros compañeros realizando las mismas funciones. Usamos y perfeccionamos las mejores herramientas de trabajo, como son la informática, los idiomas o la oratoria. Estamos atentas a los ascensos, casi siempre injustos con las mujeres. Nos descomponen los despidos, el paro, los ERES, las inquinas e intrigas entre compañeros, y desde luego el acoso laboral, porque nos ha costado mucho acceder al empleo.

4º) La desigualdad, el maltrato y la violencia que se ejerce contra nosotras. Nos indigna la muerte sistemática de tantas mujeres en todos los países del mundo por parte de personas que les debían lealtad. Nos decepciona la discriminación por cuanto tiene de desprecio hacia la mitad de la población. Nos amarga el machismo inherente a la totalidad de las situaciones humanas, por lo que tienen de abuso de poder por parte de los varones. Un salario femenino igual al de estos es una cuestión no solo justa sino progresista para la recaudación tributaria.

5º) El cambio climático. Nos aterra un futuro caótico y desde luego la ausencia de futuro. Como madres queremos un mundo natural, limpio, habitable para nuestros hijos e hijas, y como seres humanos nos sentimos implicadas en la lucha contra la contaminación, que mata lentamente y arruina nuestro medio de vida. Reciclamos. Ahorramos. Somos expertas en adaptarnos al medio, en reinventarnos, en cuidar el entorno, en ser optimistas. Somos la vanguardia en adoptar energías renovables, en tratar la tierra, el agua y el aire.

6ª) La vida saludable. Nos interesan la mesura, la estética, la moda, la alimentación sana, la lactancia materna, en fin, la vacunación de los bebés, los controles médicos debidos y, obviamente el ocio, el turismo responsable y el deporte. En cien años las mujeres han accedido a todas las disciplinas deportivas, cuando las teníamos prohibidas en un principio. En resumen, hemos conquistado la gloria y la calle, ese espacio que teníamos vedado durante milenios, y queremos respirar un aire más limpio en la misma, donde las relaciones sociales sean más importantes que el simple urbanismo.

7º) La sexualidad. Nos importa encontrar la mejor pareja de vida y también la mejor para una relación esporádica, porque todos los momentos de la vida son importantes. Acudimos a revisiones ginecológicas. Planificamos nuestros embarazos y damos importancia crucial al noviazgo, al matrimonio, al divorcio, al abandono, a la felicidad íntima, porque sabemos cuán difícil y a la vez satisfactoria es la vida compartida. Vivimos solas y con hombres o mujeres. Nos preocupan las decisiones de ambos sexos, así como su forma de ser y sentimientos.

8º) La maternidad nos mediatiza, tanto para aplazarla o descartarla en nuestras vidas, como para asumirla o buscarla cuanto antes. Nuestra postura ante esta cuestión es absolutamente revolucionaria, porque tener hijos era nuestro único destino durante toda la historia de la humanidad, y ahora es posible relegarlo a una séptima posición. No pasamos por alto, sin embargo, la preocupación de muchas mujeres, con o sin pareja, por la adopción de criaturas, por la fecundación in vitro, por una gestación sana, óptima, añorada, planificada. Tomamos anticonceptivos, estamos preocupadas por la educación de nuestros hijos e hijas, a los que ayudamos en la realización de sus deberes escolares. Participamos en las AMPAs y denunciamos los contenidos sexistas de muchos libros de texto, que, poco a poco, van mejorando hacia una exposición igualitaria de las distintas disciplinas.

9ª) La desigualdad social, la pobreza, la carestía de vida. Vivimos muy a pie de calle, solo separados de nuestros vecinos y vecinas por un ligero tabique, así que conocemos todas las miserias humanas de primera mano. Estamos cerca de la marginalidad y también cerca de la perfección.

10) La política. Nos importa el destino de nuestro voto electoral. Participamos en asociaciones, en partidos, en foros, en sindicatos, en redes sociales. Nos interesan las noticias nacionales e internacionales, las relaciones entre los países desarrollados y menos desarrollados. Nos apasiona la industrialización, la robotización, las fiestas y la vida ciudadana.

En resumen, los temas más candentes son los que nos atraen, pues el mundo entero es nuestra competencia.

En un nuevo 8 de marzo, nos felicitamos porque la sociedad abra al fin los ojos, finalmente, a la equidad, al progreso y a la justicia, valorando los derechos de la mujer en la ley y en la práctica, pues nosotras somos ciudadanas del mundo y a la vez seres humanos individuales con todas las contradicciones y excelencias correspondientes.

Vivas, libres, iguales… nos queremos. Feliz Día Internacional de la Mujer.

El realismo de Balzac y Dickens

La lectura y la vida misma son los dos insumos que alimentan  el cerebro de los escritores, los cuales, combinados con su ingenio, producen las inolvidables obras que podemos disfrutar sus lectores.

Quisiera destacar dos figuras que brillan con luz propia en el universo de las letras, uno en inglés y el otro en francés, durante la primera mitad del siglo XIX: Dickens y Balzac.

Ambos crean decenas de personajes diversos en un carrusel de circunstancias y novelas que reflejan los múltiples tipos humanos de una Europa acostumbrada a las guerras (aunque milagrosamente en paz por unos decenios en esa época), a las hambrunas, a la tiranía de su gobierno (ya sea la monarquía o la república), y en definitiva al abandono de un estado que no se preocupa de los humildes, sino de recaudar impuestos y de revertirlos en la nobleza, el ejército  y la curia eclesiástica.

De entre sus múltiples libros, destaco “Eugenia Grandet”, gran novela de Honoré Balzac, nacido en el sur de Francia y después vecino de París, y “David Copperfield”, magnífica novela,  y  en gran parte autobiográfica, de Charles Dickens, habitante de Londres. Ambas novelas dibujan con precisión la vida cotidiana en esa centuria que se abre a la usura de los poderosos, al maquinismo, a la lectura de relatos por entregas, y también a una cierta crítica social impensable cincuenta años atrás.

Francia ya ha vivido su revolución y  su terror muy poco tiempo antes. Inglaterra  también lo ha hecho, con tres siglos de antelación. Ambas naciones se encuentran en vísperas de convertirse en grandes imperios conquistadores de Asia y África, tras colonizar Norte América. Todo a costa de una clase social, la más pobre, la más amplia del espectro de población, que sobrevive a duras penas.

Balzac y Dickens, cada uno a su manera, en estos dos libros, coinciden en:

1) Perfilar el personaje tacaño por antonomasia, el padre en un caso y en el otro el padrastro, que administran y cuentan las monedas con las que se compra la comida diaria, así como las velas, el carbón, las astillas o la tela de las ropas del resto de personajes, en un control exhaustivo de las vidas que de ellos dependen.

2) Mostrar el papel de la familia patriarcal, constreñida a un mundo jerárquico, donde la casa se muestra como cárcel  eterna, de las que solo  gracias a la fortuna, a la madurez o el cambio de estado civil, es posible escapar.

3) Reflejar con todo lujo de detalles la opresión de los hombres sobre las mujeres y la infancia.

4) Presentar el matrimonio como posible redención de la pobreza y la agobiante rutina.

5) Acercarnos a la triste existencia de la servidumbre, muy cercana a la esclavitud, por la devoción desinteresada a sus señores que a toda hora les brinda.

6) Certificar la conducta de los gobiernos olvidando a  sus súbditos poco productivos: los ancianos, los menores de edad, especialmente los huérfanos, las viudas y los enfermos cuando no cuentan con la protección de un hombre que los sustente o una fortuna que los avale.

7) Describir el mundo rural francés, en el caso de Eugenia Grandet, y el urbano o londinense, en el caso de David Copperfield, con sus costumbres y pinceladas perfectas: las manías del poderoso avaro, el horario inflexible de comidas, la asistencia a la iglesia, o la obediencia a la autoridad establecida, entre otras.

El realismo narrativo de ambos autores nos introduce en una dolorosa rutina de dos países que han sufrido guerras sin cuento, y que están empezando a experimentar la industrialización feroz, sin abandonar el encasillamiento estricto de la vida rural, sujeta aún más que la ciudadana a la fiscalización del vecindario y a normas ancestrales.

Contemplamos dos países en una época en que los viajes entre urbes o pueblos para la población común son escasos e inseguros, muy dependientes de la climatología  y los bandoleros. Dos naciones con pueblos religiosos, sumisos, con mucha historia a sus espaldas, y un punto descreídos de que la fortuna les sonría y mejore su nivel de vida alguna vez.

Los hijos dependen del padre hasta que se casan, y en el caso de las hijas esto es aún más exacto, como se muestra claramente en Eugenia Grandet, pero los huérfanos solo dependen de la buena voluntad de la gente, en una triste y vergonzosa parábola perfilada en David Copperfield, que ha servido a las generaciones posteriores para  tomar conciencia del abandono y explotación laboral de la infancia.

Eugenia Grandet  plasma el mundo campesino vivido por Balzac en sus primeros años y David Copperfield muestra la deshumanización, experimentada por Dickens, de los individuos en una urbe populosa que está entrando en un nuevo régimen, marcado por la especulación y las leyes del capitalismo.

Balzac es más idealista que su colega Dickens, pues este tiene un punto de burla en su forma de narrar que funciona como crítica de las escenas que muestra.

Los dos autores tuvieron vidas de grandes contrastes, ya que pasaron de la pobreza a la riqueza, del anonimato a la fama, del individualismo al amor, y también fueron enormemente prolíficos en la redacción de libros.

Otras obras de Honoré de Balzac (Tours, 20 de mayo de 1799-París, 18 de agosto de 1850) son: ”La piel de zapa”, publicada en 1931,”Louis Lambert”, en 1832 ,Papá Goriot” en 1.834,”La prima Bette”,en 1.846, y “El primo Pons” en 1.847.

Otros libros de Charles Dickens (Portsmouth, Inglaterra, 7 de febrero de 1812-Gads Hill Place, Inglaterra, 9 de junio de 1870) son: ”Los papeles póstumos del Club Pickwick”, publicado en 1.836,”Oliver Twist”, en 1.837.”Tienda de antigüedades” en 1840,”Casa desolada” en 1.842,”Tiempos difíciles” en 1.865, y ”Grandes esperanzas” en 1.860.

Leerlos nos acerca con total exactitud a la realidad europea del siglo XIX.

Teresa Álvarez Olías

Relato corto y novela clásica

La narrativa es un encandilamiento que te atrapa como lector-a y te hechiza como escritor-a en historias largas y cortas, en cuentos y novelas donde el ingenio vuela y se descalza para contentar a unos y a otras, a quienes tienen prisa y a quienes se aceleran.

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“Hijas de Cynisca”, la visibilidad de la mujer en el deporte

Deportistas de élite y referentes en el deporte femenino hablan en un documental sobre su lucha para ser visibles en una profesión que las sigue ignorando.

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El FÀCYL se consolida como un festival con ADN propio

El Festival de las Artes de Castilla y León 2018 ha cerrado su última edición reforzando su vinculación con Salamanca en un clima de fusión con la ciudad.

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Danza y música pondrán el broche final en el FÀCYL

Un espectáculo de danza vertical en la torre de la Catedral y el concierto en el Liceo de Baden Bah con la Joven Orquesta Ciudad de Salamanca pondrán el punto y final al FÀCYL.

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Piezas exclusivas de Lalique, por primera vez en España

El Museo Art Nouveau y Art Decó – Casa Lis acoge esta muestra con siete piezas que resumen la colección que se conserva en el Gulbenkian de Lisboa. Sigue leyendo Piezas exclusivas de Lalique, por primera vez en España

Amarga la época en la que impera el silencio

Tiempo de silencio es una novela de Luis Martín Santos decisiva para entender la literatura española del siglo XX, en especial la de los años 60.

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21º Festival de Málaga – Cine en español: Documentales (y 3) – “Lado B” de Ricardo Yebra

Hoy, terminamos el recorrido por el Festival de Málaga con un último artículo sobre los mejores documentales del certamen.

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21º Festival de Málaga – Cine en español: Documentales (2) – “23 disparos” de Jorge Laplace

En un artículo anterior, ya hicimos referencia a los que me habían parecido los doce mejores documentales que habíamos visto en el reciente Festival de Cine de Málaga, reseñamos cuatro de ellos y entrevistamos a Gretel Marín, directora de El último país.

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El venezolano Rafael Cadenas, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana

El galardón reconoce el conjunto de la obra de un autor vivo que por su valor literario constituye una aportación relevante al patrimonio cultural común de Iberoamérica y España y se entregará el 23 de octubre en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca.

La Universidad de Salamanca y Patrimonio Nacional han dado a conocer el fallo del jurado de la XXVII edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que en esta ocasión recae sobre el poeta venezolano Rafael Cadenas. Esta condecoración, que se ha convertido en el más importante reconocimiento de poesía en español y portugués, reconoce el conjunto de la obra de un autor vivo que por su valor literario constituye una aportación relevante al patrimonio cultural común de Iberoamérica y España.

El jurado de esta edición, bajo la presidencia compartida del rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero Ortega, y del presidente de Patrimonio Nacional, Alfredo Pérez de Armiñán y de la Serna, ha estado formado por el director de la Real Academia Española, Darío Villanueva Prieto; el director del Instituto Cervantes; Juan Manuel Bonet Planes; la directora de la Biblioteca Nacional de España, Ana Santos Aramburo, y el presidente de la Asociación Portuguesa de Escritores, José Manuel Mendes. Junto a ellos, los profesores del Departamento de Literatura Española e Hispanoamericana de la Facultad de Filología de la USAL, Miguel García-Bermejo Giner y Manuel Ambrosio Sánchez Sánchez, a quienes se unen Pilar Martín-Laborda y Bergasa, Anunciada Fernández de Córdova y Alonso-Viguera, Noni Benegas, Luis Alberto de Cuenca y Prado, Joaquín Pérez de Azaústre, Blanca Berasategui, Berna González Harbour, Jorge Edwards Valdés, Selena Millares, Juan Van-Halen y Mª Ángeles Mora. Actuará como secretario del Premio el delegado del rector para las Relaciones con Patrimonio Nacional, Román Álvarez Rodríguez.

Rafael Cadenas

Rafael Cadenas nació en la ciudad de Barquisimeto, Venezuela, en el año de 1930. Es poeta además de traductor, profesor universitario y ensayista, lo que le ha valido condecoraciones de todo tipo a lo largo de su fructífera carrera, entre las que se encuentran el Premio Federico García Lorca de Poesía en 2016, el Premio Nacional de Literatura de Venezuela en 1985, o el Premio de Literatura en Lenguas Romances de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en 2009, entre otros.

Su obra poética comprende los siguientes títulos: Cantos iniciales (1946); Una isla (1958); Los cuadernos del destierro (1960 y 2001); el poema “Derrota” (1963); Falsas maniobras (1966); Intemperie (1977); Memorial(1977); Amante (1983 y 2002); Dichos (1992); Gestiones (1992); Antología (1958-1993) (1996 y 1999); Poemas selectos (2004, 2006, 2009); El taller de al lado (2005); y Sobre abierto (2012); así como la edición de su obra completa, tanto en poesía como en prosa (2000 y 2007).

Cadenas ha sido traducido al francés, italiano e inglés y ha hecho lecturas en Estados Unidos, España, Portugal, Italia, Francia, Inglaterra, Austria, Alemania, México, Santo Domingo, Costa Rica, Colombia y Argentina. Es profesor jubilado de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela, donde dio clases principalmente de poesía española y norteamericana.

Premio Reina Sofía de Iberoamericana

El premio, auspiciado por la Universidad de Salamanca y Patrimonio Nacional, tiene una dotación económica de 42.100 €, que se añade a la edición de un poemario antológico del galardonado, editado por Ediciones Universidad de Salamanca, con el estudio y notas a cargo de un destacado profesor de literatura de la Estudio salmantino, además de unas jornadas académicas sobre el galardonado que se realizan en la Facultad de Filología de la misma universidad. El premio, que recibe el poeta galardonado de las manos de la misma Reina Sofía en el Palacio Real de Madrid, se entregará, en esta edición, en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, con motivo de su VIII Centenario.

Los poetas galardonados desde 1992 hasta la actualidad han sido los siguientes: Gonzalo Rojas (Chile), Claudio Rodríguez (España), Joâo Cabral de Melo Neto (Brasil), José Hierro (España), Ángel González (España), Álvaro Mutis (Colombia), José Ángel Valente (España), Mario Benedetti (Uruguay), Pere Gimferrer (España), Nicanor Parra (Chile), José Antonio Muñoz Rojas (España), Sophia de Mello Breyner (Portugal), José Manuel Caballero Bonald (España), Juan Gelman (Argentina), Antonio Gamoneda (España), Blanca Varela (Perú), Pablo García Baena (España), José Emilio Pacheco (México), Francisco Brines (España), Fina García Marruz (Cuba), Ernesto Cardenal (Nicaragua), Nuno Júdice (Portugal), María Victoria Atencia (España), Ida Vitale (Uruguay), Antonio Colinas (España) y Claribel Alegría (Nicaragua).

 

 

Salvemos a las personas y las aguas que surcan el Mediterráneo

El Mediterráneo es el mar que media entre las tierras de Europa, Asia y África, “pintando de azul sus largas noches de invierno” como canta Joan Manuel Serrat en uno de sus más grandes éxitos. Es el mar que ha contemplado de cerca civilizaciones tan importantes como Egipto, Grecia, Roma y el Imperio Otomano.

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21º Festival de Málaga – Cine en español: Largometrajes de ficción (y 4): “Traigan la hierba” y “Casa Coraggio”: El cine en la era de la posverdad

Ya cuando hablamos de Diana de Alejo Moreno, comentamos que esta película venía a ser, debajo de su apariencia, una radiografía de la era de la posverdad. Pero no ha sido el único título del 21º Festival de Málaga que se ha aproximado al hecho de que, en los tiempos actuales, se ha ampliado de forma extraordinaria ese espacio que separa la verdad de la no-verdad. Sigue leyendo 21º Festival de Málaga – Cine en español: Largometrajes de ficción (y 4): “Traigan la hierba” y “Casa Coraggio”: El cine en la era de la posverdad

Robert Doisneau y la belleza de lo cotidiano

Doisneau es uno de los representantes más importantes de la fotografía humanista, valorado por su mirada, calificada de “encantadora”, y un excepcional sentido de la anécdota visual inesperada.

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El Palacio de Monterrey abre sus puertas al público

Salmantinos y visitantes podrán recorrer estancias que guardan artesonados del siglo XV, tapices del siglo XVII, cerámicas y más de 150 pinturas, entre las que destacan  paisajes de Rivera y obras de Tiziano, pertenecientes a la colección de la Casa de Alba.

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21º Festival de Málaga – Cine en español: Largometrajes de ficción (3) – “Ojos de madera” de Roberto Suárez y Germán Tejeira y “Trinta lumes” de Diana Toucedo

Ya comenté en un artículo anterior que una de las películas que más me había gustado de la Sección Oficial era Ana de día de Andrea Jaurrieta.

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21º Festival de Málaga – Cine en español – Cortometrajes (1) Entrevistas a Marta Aledo y Lino Escalera

 

Una de las grandes sorpresas del Festival ha sido el altísimo nivel que ha tenido la sección de cortometrajes de ficción.

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Antonio Colinas y Mónica Velasco elogian la obra de Anglada-Camarasa

El poemario, publicado por Editorial Amarante, se presenta en la Feria del Libro de Salamanca el sábado 5 de mayo.

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“El amor en los tiempos del cólera”, de Gabriel García Márquez

Fermina Daza y Florentino Ariza son los protagonistas de esta novela barroca, exuberante, cadenciosa como los barcos que cruzaban el Caribe en los convulsos y deliciosos tiempos en que el cólera morbo, y cualquier otra enfermedad intestinal y contagiosa, antes del descubrimiento de las vacunas, acababa en breve con la vida de miles de personas.

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Crónica sentimental del Festival de Málaga- Cine Español (II)

Hoy, seguimos con la crónica del Festival de Málaga, repasando las películas que pudimos ver desde el lunes 16 al miércoles 18 de abril.

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Erasmo Cachay, presente en el Día del Libro del Instituto Cervantes de Múnich

El acto contará con más escritores que debatirán sobre escribir en español en el “exilio lingüístico alemán”.

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El Congreso de Novela y Cine Negro, “Un género sin límites”

El XIV Congreso de Novela y Cine Negro reunirá en Salamanca a escritores, directores de cine, profesores y especialistas en el género negro procedentes de universidades y centros de investigación de todo el mundo.

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Crónica sentimental del Festival de Málaga – Cine español (I)

El Festival de Málaga es irregular. Es difícil negarlo. De una edición a otra. De una película a otra. De una escena a otra en una misma película. Pero es que la industria cinematográfica española es irregular. En crisis permanente pero en constante supervivencia. Esa es la gran (e inexplicable) paradoja.

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“StartUp Olé”: Energía, pasión y talento

Más de 10.000 participantes de 70 nacionalidades, 500 startups, 150 corporaciones e instituciones, 20 universidades y más de 80 inversores pasarán por Salamanca en este encuentro.

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TRAS LA LÍNEA. A propósito de “Zapatos en la estrada” de Carlos de Tomás

Por Manuel Rodeiro.

Apenas había comenzado a degustar el libro Zapatos en la estrada de Carlos de Tomás cuando, de repente, me he enterado de la cuestión del zapato perdido y, como el lector bobo de una novela de intriga, me he detenido ahí, complacido de saber quién es el asesino -lo que no es el caso en esta novela-.

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Manuel Rodeiro (Foto: Antonio Porto)

Decir que antes de leer Vidas en el margen -la anterior novela de Carlos de Tomás– lo primero que me había gustado había sido el título. Luego, en una entrevista, el propio autor lanzaba un aviso a navegantes: la novela iba precisamente de “vidas en el margen” y no de “vidas al margen”, como tal vez algún despistado pudiese suponer. Volver a decir que hay quien escribe por aburrimiento o por desesperación, por dinero o por notoriedad. como hay quién pueda hacerlo para rescatar la vida propia o para proyectar las no vividas, pero también hay otros que lo hace por los otros y para los otros, para dar voz o ceder la palabra a la verdad que permanece oculta tras la ignominiosa línea de la realidad o de la historia. De esta estirpe es Carlos de Tomás.

Porque rara vez hacemos el esfuerzo de ponernos en la piel del otro, la de que quien se levanta resacoso sobre la húmeda hierba de un jardín cualquiera con la cabeza sobre un tetrabrick gastado de vino barato, o se siente la angustia de una expatriada sin papeles; como la desgraciada Irina (heroína de esta novela), un desecho que también en otra vida fue una niña que tuvo una madre y además tocaba el violín, aunque luego acabase dentro de un baúl en un pobre granero de su Ucrania natal.

En Zapatos en la estrada cobran vida esos desposeídos que siempre han tenido cabida en la historia de la literatura y que también, al día de hoy, pululan por las calles de grandes ciudades deprimidas. Muy pocos como Carlos de Tomás los han tratado y reivindicado con tanta ternura y capacidad de redención como en sus thrillers psicológicos, que parecen una literatura tan rusa, como los mismos personajes que le gusta retratar.

Bien sabido es que en literatura todos son tópicos, desde el ciberpunk a los atardeceres o la búsqueda del padre o el tiempo perdido. Todo cabe en un libro si del ectoplasma inicial uno es capaz de dar vida a los personajes y hacer buena literatura con ello. En las dos novelas de Carlos de Tomás que leído hasta el momento, el mundo es tan decididamente feo y nauseabundo, que al principio hay que adentrarse con una pinza en la nariz. Incluso, el lenguaje que lo sirve se pliega a los adjetivos y sustantivos que uno normalmente se inhibe a la hora de pronunciar. Superado este umbral, comenzamos a percibir que allí también hay vida, aunque para ellos nunca parezca salir o ponerse el sol. En medio de la sordidez despuntan sentimientos y anhelos de la que nada antes queríamos saber, y aún menos oír. Entonces surge una mirada compasiva repleta de “humanidad” y nos adentramos en el corazón del hedor con la convicción de que, al final, saldremos más purificados.

Carlos de Tomás es un escritor intempestivo aún cuando se propone retratarnos un mundo, a priori, tan decididamente actual. Abundan en sus libros megalópolis y extrarradios, timos de poca monta o corruptelas de envergadura, como los que cada día aparecen en el telediario. Uno sabe que el escritor no forma parte de esos inframundos, porque normalmente los desheredados no escriben libros, pero es ahí dónde la escritura deviene misión. Muy probablemente, él no sabría describir los pormenores de un chute de caballo, ni los efectos específicos de una nueva anfetamina, pero notamos que él está ahí, que quiere estar ahí para ser el cronista de los desposeídos, el que regresa del infierno para decirnos a que huele todo aquello. Porque no es necesario ser Melville o Conrad para saber cómo huele el mar, ni saber que para lo que a unos huele a col hervida y a vino barato, para otros, a lo que en verdad huele, es a humanidad.

Carlos de Tomás
Carlos de Tomás

Lo que diferencia a Carlos de Tomás de otros que sólo publican libros es que él es un verdadero escritor. La voz superomnisciente de Zapatos en la estrada que revela el músculo de un escritor polivalente, es la misma capaz de inventar géneros como el de Viaje astral, o el haber dado luz a una hermosa obra poética tan mística como Levitaciones. De esos, y de otros empeños, es de donde surgen algunos de los reflejos que parecen colarse en alguna de sus novelas, como cuando se filtra un rayo de luz en medio de la oscuridad. La suya es una escritura sencilla, mínima en sus pretensiones, de gran precisión narrativa y virtuosa en la construcción. No hay más que ver qué bien funcionan los mecanismos narrativos del asunto marciano de Vidas en el margen o el caballito trotón de Zapatos en la estrada. Lo que a Carlos en alguna entrevista le he oído definir como fundido narrativo lo entiendo -siguiendo también otra metáfora rusa- como una matrioshka, ese juego de muñecas huecas que contienen dentro otras muñecas; como cuando en esta novela el escritor se retrata y se ríe de sí mismo, haciendo que el héroe Martín compre una novela barata escrita por un tal Carlos de Tomás.

En su vertiente noir le vemos sobrevolar como a un Humprey Bogart-esta fue la imagen que me hice de él cuando vi su fotografía por primera vez- investido de un Marlow al servicio de los infames. Las tramas de los asuntos más turbios, son menos trascendentes que el relato que él hace de ellos. A uno también le gusta imaginarlo desdeñosamente vestido tras el cristal biselado de su oficina de detective, con el cenicero lleno de colillas deslizando miradas cómplices a su fiel secretaria o soltando frases lapidarias por doquier. Así ve uno al autor de esas pequeñas y necesarias novelas, como el cantor de esa vida inmisericorde y real, que nos traslada en ficciones fantásticas esas vidas marginales que, sin el fulgor de su literatura, serían epopeyas de tres al cuarto colgadas de una pinza en un quiosco de la Gran Vía de Madrid.

Como decía al principio, he leído de un tirón esta novela hasta el capítulo en el que aparece el zapato en la estrada y, sí me he detenido ahí para escribir estas líneas, es porque tenía muy claro lo que quería decir. La chispa me ha asaltado al recordar otra memorable escena de Corazón salvaje de David Lynch: aquella en la que los protagonistas en su fuga nocturna se encuentran con otro accidente de carretera. A poco que la cámara se aproxima al lugar del siniestro, van apareciendo dispersados los objetos personales, como restos de la catástrofe. La chica accidentada, que está a punto de morir, piensa primero en lo que le va a decir a su madre, les pregunta a los protagonistas si está guapa y ya no recuerdo si se pinta o no los labios de carmín. En cualquier caso, es ese carmín, como las bebidas edulcoradas y las drogas, y todos los metílicos de la vida moderna que tan prolíficamente aparecen en las novelas de Carlos de Tomás, lo que nos muestra la crudeza de ese mundo y lo que se oculta tras la línea. Y, al final, lo que la literatura viene a decirnos siempre es, que la vida, es aquello que pasó.

Manuel Rodeiro

Escritor y compositor. Profesor del Departamento de Teoría,
Composición y Dirección de la ESMUC
(Escola Superior de Música de Catalunya)
Autor de la novela “Día Triunfal

 

 

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