Dentro de la multitud de sales producidas en España, hemos elegido una de las pocas que no proceden de agua del mar. La sal procede de manantiales de agua mineral que atraviesan las capas de sal que se acumulan en el interior del diapiro.

La Sal de Añana es fruto de la evaporación natural de la salmuera procedente de los manantiales y su forma de cristalizar es resultado de tres factores: el sol, el viento y las técnicas tradicionales de los salineros. Esta sal se produce de forma artesanal y ecológica evitando el proceso de refinado y la adicción de antiapelmazantes, en resumen… SAL PURA. Una Sal única, avalada por 20 estrellas Michelín.

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