Como vicerrector de Política Académica y Participación Social de la Universidad de Salamanca, Enrique Cabero es el responsable de preparar, gestionar, coordinar, y financiar el VIII Centenario. Pero, más allá de este año, su cargo tiene sobre todo dimensiones de participación con la sociedad. 

Si hubiera más horas en el día, Enrique Cabero se las dedicaría a su responsabilidad frente a la celebración de este 2018. Asegura que este año, la dificultad es añadida al no existir aún una Ley de Presupuestos Generales del Estado para la financiación del VIII Centenario, que permitirá relanzar la dimensión institucional de la Universidad. Y es que no todos los días se cumplen 800 años, asegura, y ni siquiera es fácil que haya una institución que lleve tanto tiempo desarrollando su actividad de manera ininterrumpida.

Enrique Cabero tiene claro que uno de los principales retos que debe afrontar la Universidad de Salamanca durante los próximos años, pasa por la construcción del Espacio Euro-Iberoamericano de Educación Superior, porque fue Salamanca la primera que creó las universidades iberoamericanas en el siglo XVI. Y a este reto se le une la vocación de compromiso y participación con la sociedad, acercar la institución a los ciudadanos para que no la sientan lejana y desconocida.

La relación que la Universidad ha tenido y tiene con un sector de la población es de cierta lejanía. ¿Cómo se debe articular ese diálogo para acercar la institución al ciudadano?

Es cierto que la Universidad se sigue viendo si no lejana, sí al menos desconocida. Aunque se ha avanzado desde los años 80, no estoy satisfecho con lo que se ha hecho. Hay que tomar muchas más decisiones de ámbito político académico para que la USAL sea conocida más por la sociedad, sobre todo en un caso como el de Salamanca, donde Universidad y ciudad están especialmente vinculados, ya que la propia ciudad es el campus universitario. El VIII Centenario debe servir también para esto, por eso presentaremos próximamente programas para que los ciudadanos y ciudadanas puedan conocer más en profundidad qué se hace en la Universidad, cuál es su historia, cuáles son sus edificios. Todavía me sorprende y me disgusta que haya bastantes personas en nuestra ciudad que no conocen el edificio universitario. Algo hemos hecho mal para que ni siquiera los edificios más relevantes que forman parte de la esencia de Salamanca no sean conocidos. Vamos a realizar actividades con las asociaciones de mayores, juveniles, ciudadanas en general para que deje de ser así. Me consta que la ciudadanía de Salamanca habla muy bien de su Universidad y son nuestros principales embajadores, siempre colaboran con ella, pero deben conocerla con más detalle para que vean qué ha sido desde su origen hasta ahora. Entiendo que es algo muy complejo por todos los cambios que ha habido, pero me gustaría que fuera más conocida porque siempre que se conoce algo con más detalle se quiere más.

¿Y de qué manera se va a implicar a esas asociaciones u organismos de la ciudad para que participen más directamente con la Universidad?

Este es el objetivo principal, de hecho, es la primera vez que se articula en este equipo rectoral un vicerrectorado que tiene como competencia la participación social, por eso el rector quiso denominarlo así, de Política Académica y Participación Social. La incorporación social no está pensada solo para el VIII Centenario, sino que se pretende desarrollar un proyecto donde haya participación social directamente en la Universidad más allá de órganos, más allá del Consejo Social, a través del tejido ciudadano, y esa es la forma de poder conocer mejor la Universidad y poder ofrecer mejor un servicio público de mayor calidad y atender a las demandas de la sociedad a la que nos debemos como Universidad. Es una novedad que nos puede abrir nuevas vías de colaboración que no existe habitualmente, pero Salamanca merece este esfuerzo porque puede ser muy positivo.

La Asociación ALUMNI de la USAL celebró el pasado fin de semana un debate en torno a la relación entre Universidad y sociedad en el que el presidente, Antonio Huertas -también presidente de Mapfre- apostó por la competitividad… pero ¿cómo sugiere Enrique Cabero que se puede abordar esta cuestión?

Esa es una parte de la relación con la sociedad que tampoco debe asustarnos y en la que hay que seguir profundizando. Él hablaba de la relación con el tejido productivo. La participación social es muy variada. Desde la atención de necesidades sociales vinculadas al mundo vecinal, al desarrollo económico, los pequeños comercios o la colaboración también con las grandes corporaciones del IBEX 35. Eso es también la sociedad, y no significa que la Universidad tenga que mercantilizarse o deba olvidarse de sus fines esenciales, pero tiene que prestar un servicio público. Y ese servicio público se presta también, generando crecimiento económico o empleo de calidad, y la Universidad se tiene que prestar más en ese sentido. Por eso, el diseño del vicerrectorado también se enlaza con empleo, emprendimiento o auto empleo, también se enlaza con participación social. Fuimos la primera Universidad española que empezó a hablar de estos temas en los años 90 siendo yo vicerrector en otra etapa y está en este vicerrectorado porque poder dar buenos profesionales a las empresas es también una función social que deben cumplir las universidades porque repercute positivamente en la sociedad. Ese es el gran reto para estos cuatro años.

Además de involucrarse más con la sociedad, ¿qué otros retos debe tener una Universidad del siglo XXI?

La Universidad de Salamanca tiene que relanzar su importancia institucional y creo que con el VIII Centenario lo va a conseguir. El acontecimiento de Estado que supone esta celebración, debe conseguir que Salamanca se sitúe en un reto muy importante que es la construcción del Espacio Euro-Iberoamericano de Educación Superior. La globalización, la influencia de otros modelos universitarios, los problemas que están generando las decisiones del presidente Trump en Estados Unidos en relación con el ámbito iberoamericano y la cultura, la ciencia y la tecnología en lengua española, originan una situación imprescindible de generación de un modelo europeo e iberoamericano que debe pasar por España y por Salamanca. Fue Salamanca con el modelo de la Corona española quien creó las primeras universidades en Iberoamérica en el siglo XVI, nada menos, ahora estamos en condiciones de poder abrir un nuevo espacio. El rector Rivero lo vio muy claro, y habrá otro acontecimiento este año como es el centenario de la gran Reforma democrática universitaria en América, que inició la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), con el que colaboraremos conjuntamente para que esa dimensión europea y americana se fundan este 2018. Por eso, Salamanca acogerá un gran encuentro de rectores en primavera que beneficiará al desarrollo profesional y empresarial de nuestros países y que girará en torno a nuestra ciudad que es a quien le corresponde la construcción de este espacio.

El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, presentará los Presupuestos Generales del Estado antes de Semana Santa. ¿Supondrá un respiro para el VIII Centenario?

Depende del contenido, pero esperemos que sí. Realmente la no aprobación de la Ley de Presupuestos sería muy importante , y esperemos que con la aprobación de la Ley se pueda articular la financiación como queremos, porque hay varias incidencias de las distintas partidas presupuestarias y del propio sistema de beneficios fiscales para el patrocinio, y nos interesaba aprobar esa Ley, pero más en concreto para el VIII Centenario, claro.

Usted fue Coordinador de la Capitalidad Cultural en 2002. ¿Qué aprendió entonces, que se pueda aplicar ahora en 2018?

Son dos acontecimientos distintos, pero lo principal es que desde Salamanca se pueden hacer muchas cosas cuando nos coordinamos y trabajamos juntos, y eso es lo que debemos aprender. Esta ciudad tiene más posibilidades de las que muchas veces pensamos, al igual que la Universidad y cuando nos coordinamos en proyectos en los que pueda haber consenso -y se está dando esta circunstancia en el VIII Centenario- podemos llegar a donde no llegamos por separado. Debemos dejar a un lado los protagonismos personales e institucionales y pensar en nuestra ciudad y provincia. La Universidad también es Béjar, Villamayor, Zamora, Ávila y nuestra meta no está solo en nuestro entorno. Somos una Universidad universal y nuestro futuro está en captar y hacer a profesionales de todo el mundo, necesitamos esa convicción por parte de todos en que tenemos una gran herramienta que es la Universidad y la cultura para crecer juntos.

¿Cuáles son los valores que deben primar en una Universidad del siglo XXI?

A mí me parece que la principal aportación que ha hecho la Universidad y que ha hecho España a la comunidad internacional es la realizada por la Escuela de Salamanca en el ámbito político y jurídico. Es el valor de la persona y los derechos humanos, de la resolución de los conflictos a través del Derecho, de la libertad, la democracia, la igualdad, la solidaridad. Esos valores, esos derechos se gestaron en Salamanca en el siglo XVI cuando en ningún otro lugar del mundo se reflexionaba sobre ello. Se hizo una gran aportación que tardó tiempo en ser reconocida, porque la Declaración de los Derechos Humanos se aprobó en 1948 pero ya se había anunciado en Salamanca. Esas aportaciones sobre la dignidad de las personas, el nacimiento del derecho como elemento clave de la relación entre los estados y los colectivos, esa ha sido la gran aportación, y esos valores identifican a esta Universidad y deberá seguir siendo así. Eso inunda todos los campos del saber, la persona está por encima de cualquier otro tipo de decisiones técnicas, políticas, científicas, y esos valores unidos a la persona identifica nuestra Universidad y debe identificar nuestro trabajo.

Siendo estudiante, Enrique Cabero se involucró en numerosos grupos de trabajo de la Universidad, algo que ha seguido desarrollando durante los últimos 30 años, desde distintos cargos de responsabilidad. Pensando en esta trayectoria. Pensando en el futuro, ¿qué huella debe dejar el VIII Centenario en la Universidad?

El VIII Centenario es un comienzo, por tanto, iniciamos una nueva etapa en la que la Universidad de Salamanca debe relanzar su protagonismo institucional, debe relanzar su iniciativa y redefinir su singularidad. ¿Y por qué es singular nuestra Universidad? Porque genera una identidad diferente, quizás por su propia trayectoria, los personajes que han ido integrando su evolución, las grandes aportaciones a la sociedad que partieron de nuestras aulas. Es una Universidad distinta porque tiene una trayectoria histórica muy relevante, porque sigue teniendo un presente muy importante y sobre todo porque queremos ofrecer un futuro mejor. Queremos que lo mejor esté por llegar. Seguro que lo mejor de la Universidad de Salamanca, a pesar de tener esta brillante historia, aún no ha llegado.

Ya hemos conocido algunos nombres relevantes de la cultura que han pasado y pasarán por la ciudad a lo largo de 2018. ¿Queda alguna sorpresa?

La programación cultural pretende dar un discurso, desde la perspectiva cultural, a lo que son estos objetivos institucionales. Yo creo que no habrá grandes sorpresas, aunque sí nuevas iniciativas que se presentarán próximamente y tendrán un contenido muy especial, también desde el punto de vista emocional,y que estarán vinculadas al mundo del cine.

 

Podcast con la entrevista a Enrique Cabero, vicerrector de Política Académica y Participación Social y coordinador del VIII Centenario:  

 

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