No somos muebles de clickea

El Derecho es vida puesto que es el cauce formado por principios y normas que nos dicen cómo podemos y debemos actuar según las situaciones. Cuando hay litigios nos encontramos con la vida en pie de guerra, con la lucha por los derechos donde brotan nuestras emociones y sentimientos al servicio de lo que consideramos justo.

Sin embargo… Sigue leyendo No somos muebles de clickea

La vaca y el escritor, cuanto más producen, mejor

Merece la pena recordar una afortunada metáfora usada por el extraordinario escritor José Luis Sampedro, vertida en la obra Escribir es vivir (2005), que es ilustrativa del oficio de escritor, su quehacer y su fruto. 

José Luis ilustrativaVeamos, ¿qué hace la vaca? Ustedes imaginen la vaca en un prado, tan tranquila, detrás de una cerca mirando a la carretera. Por la carretera pasan infinitas cosas. Pasan los labradores que van a labrar los campos, pasan los turistas, pasa la guardia civil, pasa el coche de línea. Y la vaca lo mira todo. Ustedes, los que viven por aquí, se habrán fijado en los ojos de las vacas. Los ojos de las vacas son maravillosos, son un prodigio, merecen tantos madrigales como los ojos de las mujeres hermosas y no los tienen las pobres…

… Los ojos de las vacas son asombrosos, son grandes, tremendos, son protuberantes, casi esféricos, se salen casi de las órbitas. Además, están uno a cada lado de la cabeza, con lo que tienen seguramente un campo visual, un gran angular que los humanos no tenemos. Un campo tremendo. Los ojos de la vaca son sensacionales. Y ¿qué hace la vaca viendo todo aquello? Se lo zampa, lo observa todo. El escritor también. 

El escritor es un voyeur, confesémoslo de una vez, y lo digo en francés para que no parezca indecente. El escritor lo ve todo, lo oye, lo huele todo –no digo que lo toca porque eso ya sería pasarse–, pero el escritor, verdaderamente, es una cotilla. Volvamos a la vaca. ¿Qué pasa con ella al cabo de un rato? La vaca agacha la cabeza, arranca con sus dientes unas briznas de hierba, las mastica y se las traga. ¡Ah!, pero como ustedes saben muy bien, la vaca es un rumiante. Y, además, tiene cuatro estómagos, quien los pillara, ¿verdad?, para disfrutar más de la comida.vaca ordeñdaLa vaca se saca de uno de sus cuatro estómagos lo que ha tragado, lo vuelve a la boca y lo mastica de nuevo. El escritor actúa también como un rumiante: a todo lo que ha visto, todo lo que ha tocado y oído le da vueltas y más vueltas…

… Es decir, el escritor hace lo mismo que la vaca: rumia lo que se ha tragado observando, le da vueltas, lo trabaja. La vaca transforma la hierba en sustancia vacuna, el escritor transforma lo que ve, lo que toca, lo que piensa, lo que imagina, lo que ha ocurrido y lo que no ocurrió, pero hubiera querido que ocurriera; el escritor transforma todo en carne. Porque el escritor auténtico escribe con su carne, su sangre, su médula, lo mismo que la araña teje su tela con su propio cuerpo.

Me maravilla esta imagen debida a tan gran escritor pero me atrevería modestamente a completarla o adaptarla a la actualidad. Sigue leyendo La vaca y el escritor, cuanto más producen, mejor

El mejor alimento ecológico: los libros

cerebroSi suele bautizarse como alimento ecológico al que se produce sin sustancias químicas, podría decirse que el mejor alimento ecológico para la mente son los libros: nutren el cerebro, favorecen el desarrollo sostenible como persona, no contaminan a los demás (cada uno lee por sí y para sí) y respetan el ambiente (nada refleja mejor la serenidad y la quietud que alguien leyendo en soledad).

Por eso cobran actualidad las bellas y provechosas palabras del impresionante discurso pronunciado por Federico García Lorca en la inauguración de la biblioteca de su pueblo natal, Fuente Vaqueros, en 1931, donde encumbra los libros como primera necesidad, y del cual extraigo este fragmento:

No solo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Poco imaginaba el poeta las tendencias actuales… Sigue leyendo El mejor alimento ecológico: los libros

Soy leyentor de libros… sí, ha leído bien

archivo_000-104Acabo de enterarme que estoy enfermo pues la revista científica Muy Interesante, me informa que la adicción de comprar libros de forma compulsiva para luego acumularlos sin leerlos es una patología que los japoneses llaman “Tsundoku”.

Y digo enfermo porque como toda patología es cuestión de grado y confieso que tengo en casa más libros de los que he leído, y necesitaría varias vidas para leerlos todos. También es cierto que soy culpable de peregrinar en las ciudades hacia las librerías de lance donde me gusta escudriñar por las estanterías y difícil es que salga sin comprar nada.

No digamos cuando paseo por la zona de librerías de las grandes superficies donde paso mis ojos como un escáner por los lomos de los libros, los hojeo e incluso leo fragmentariamente y me siento como en medio de una fiesta, saludando rápidamente a todos.

Pero no seamos catastrofistas. Actualmente impera la manía de poner etiqueta patológica a todo lo que son manifestaciones de la personalidad. Sin embargo merece la pena detenerse un instante a reflexionar sobre ese fenómeno de acaparación doméstica de libros… aguardando lector. Sigue leyendo Soy leyentor de libros… sí, ha leído bien

Claves sorprendentes del mundo literario, según Eduardo Mendoza

archivo_000-97Siempre he admirado a Eduardo Mendoza (reciente Premio Cervantes 2016) por ser literariamente “ambidextro”, con capacidad para escribir cosas serias y cosas divertidas con fuerza seductora, pero sobre todo porque algunas de sus numerosas obras (“El misterio de la cripta embrujada”, “Sin noticias de Gurp”, por ejemplo) tienen el envidiable don de atrapar al lector y hacerle sonreír, reír, reflexionar y no soltar el libro hasta terminarlo.

Para mí es un prodigioso cruce o delicioso cóctel de Tom Sharpe, Martin Amis y el anónimo autor del Lazarillo de Tormes. Casi nada.

Además resulta cautivador en las entrevistas por su cercanía, llaneza, claridad y mirada irónica sobre la compleja pecera que es la vida. De hecho acepta ser una combinación de gamberro y caballero:

Si eres solo un gamberro, eres un indeseable. Si solo eres un caballero, eres un muermo. (El País, 7-1-17).

Por eso, me pareció oportuno y útil espigar algunas entrevistas a D. Eduardo en que vierte opiniones y criterios sobre el oficio de escritor y el lugar del lector, que aunque siempre lo dice sin pretensiones de pontificar, creo pueden ser de gran interés a los que nos asomamos desde el burladero al mundo literario. Sigue leyendo Claves sorprendentes del mundo literario, según Eduardo Mendoza

Soy culpable de comprar libros de segunda mano

Vintage Antique pocket watch on the background of old booksCuando era niño de EGB en una España que iba desperezándose, el dinero y los juguetes escaseaban y la evasión de la penuria y el aburrimiento la proporcionaban los tebeos, los cuentos y luego ya adolescente, las novelas.

Las bibliotecas públicas arrancaban pero resultaba laborioso el largo paseo hasta sus umbrales, buscar entre libros adquiridos por frío criterio ministerial y superar para el préstamo los filtros propios de una frontera (acreditación, sellado, visado de tenencia de libro por diez días con penalización del retraso en devolver, etc).

Fue entonces cuando descubrí el paraíso perdido… que sería paraíso recobrado… Sigue leyendo Soy culpable de comprar libros de segunda mano

Librería Lello de Oporto: Harry Potter ni está ni se le espera

libro-disneyAcabo de visitar Oporto y me he asomado a visitar la librería Lello e Irmao, calificada como de las mejores librerías del mundo.

Realmente es una librería bella y espectacular, quizá de las mas populares del mundo pero no de las mejores.

Lo de popular viene dado porque fue el escenario elegido para el lanzamiento editorial de la obra Harry Potter y el legado maldito (Harry Potter and the cursed child), siendo el imaginario popular el que sitúa allí escenas de la saga. Dentro de la saga, lo que sí existe es el famoso andén 9 y ¾ de la estación de King’s Cross, pero la única conexión entre Harry Potter y la librería Lello es que su autora J.K. Rowling pasó una estancia en Oporto y la visitó. De ahí a que se inspirase en ella para describir la librería Florish & Blotts hay un trecho enorme. Y decir que la escalera Carmín inspiró las escaleras de Hogwarts es mas arriesgado que afirmar que los Fusilamientos de Goya inspiraron a Picasso el Guernica.

O sea, la relación de Harry Potter y la librería Lello se explica en términos de puro marketing.

Eso demuestra que buena parte de las legiones de visitantes de la librería ni siquiera han leído las obras de Rowling sino que se sienten cautivados en el mejor de los casos, por la flauta mágica de unas películas de éxito inspiradas en obras literarias admirables, y en el peor de los casos por el poder seductor de folletos turísticos.

Lo que es innegable es el valor artístico del edificio e instalaciones de la librería, pues cuenta con una bellísima fachada neogótica, datada en 1906 (con un ventanal triple a cuyos lados se representa pintados el Arte y la Ciencia) y una escalera de cuento de hadas que se enrosca en el interior y alfombra de rojo y madera un entorno de libros. Pero pasemos al interior… Sigue leyendo Librería Lello de Oporto: Harry Potter ni está ni se le espera

Los escritores tienen su corazoncito, señor editor

libros-sin-leerCuando un escritor novel somete su novela al juicio de la editorial para su posible publicación se siente como el adolescente que declara su amor por primera vez a una dama deseada.

Es cierto que a veces el idilio o flechazo entre autor y editor es instantáneo pero no es lo normal. Suele tropezarse, en el mejor de los casos, con una mirada de desdén y en el peor con un rechazo a bocajarro.

Pero al igual que en las cuitas de amor, el escritor no debe jamás desesperarse ni arrojar los bártulos de escritura al trastero, ni sentir quebrarse su autoestima. Más bien, debe seguir el consejo de Zaratustra: “lo que no nos mata, nos hace mas fuertes”. O el de Cela: “El que resiste, gana”. Si a Bob Dylan le dieron el Nobel de Literatura, quizá poniéndole música a nuestro texto, obtengamos el Grammy. Sigue leyendo Los escritores tienen su corazoncito, señor editor

Lee para vivir aunque no vivas para leer

vive-masEsa bella recomendación (“lee para vivir”) la formuló Flaubert a una amiga según nos informa en una entrevista Alberto Manguel (el Director de la Biblioteca Nacional de Argentina, de la que Borges fue Director durante 18 años) en una entrevista al Diario La Nueva España, en línea con una anterior al diario ABC y otra a un medio vasco, en las que vierte verdades como puños sobre el significado de los libros, que bajo la presión de la tecnología, la urgencia y la hojarasca del consumo, estamos olvidando.

Veamos, cinco puntos de vista del ensayista (perlas auténticas) que nos demuestran que la lectura y el libro son una oportunidad de oro que no debe ser desaprovechada por nuestra generación ni las venideras. Sigue leyendo Lee para vivir aunque no vivas para leer

Escribir aunque nadie nos lea

salingerLeo una entrevista al veterano director de cine y escritor Gonzalo Suárez quien afirma con clarividencia que

Necesitamos los libros y las películas que también conforman la realidad. Se llama cultura. Yo echo de menos en los políticos que nadie hable ni a nadie le importe, al parecer, la cultura. Sólo el dinero. Europa ha perdido su identidad cultural y así nos va. Hay que seguir escribiendo y haciendo cine aunque nadie nos lea ni nos vea.

Me resulta estimulante este alegato por la creatividad literaria. Corren tiempos en que los lectores son menos lectores y los escritores escriben menos. Quizá se avecinan tiempos tan estremecedores para la cultura del libro como los expuestos por  la película Fahrenheit 451 (F.Truffaut, 1966), en que los últimos mohicanos del placer de la lectura, ante la quema de tan peligrosas armas culturales por el gobierno, se dedican a memorizar íntegra y literalmente mente todos los libros para que perduren en el tiempo (en formato neuronal), a salvo de las llamas y de censores. Sigue leyendo Escribir aunque nadie nos lea

La ciencia demuestra que los lectores viven más que quienes no leen

archivo_000-1Leo la reciente noticia de que el estudio realizado por el Departamento de Salud Pública de la Universidad de Yale (EEUU) avala la conclusión de que los buenos lectores viven más. Aunque no se trata de un estudio científico con espectro casi universal, con alta tecnología, ni multidisciplinar, lo cierto es que constituye un análisis riguroso por una institución de prestigio, con método científico y base estadística.

En particular concluye que aquellos que pasaban al menos media hora al día leyendo libros (no periódicos ni revistas) vivían dos años más que el promedio de la población. Veamos de donde nace la conclusión y las posibles explicaciones del fenómeno. Sigue leyendo La ciencia demuestra que los lectores viven más que quienes no leen

El reverdecer de los libros ilustrados

 

miguel strogoffPodrá sustituirse la obra en papel por el formato electrónico. Podrá sustituirse la novela leída por el formato relato en audio. Pero lo que subsistirá es la belleza de la obra literaria ilustrada. No del libro didáctico o académico, con fotos o dibujos. Se trata de las novelas que van acompañadas de bellas ilustraciones que ayudan al lector a visualizar la trama, a ubicar correctamente el rasgo del personaje o la escena crucial.

El salto de la infancia a la adolescencia supuso el tránsito del tebeo al libro ilustrado, y no puedo olvidar la lectura de una vieja edición fascinante de Las Mil y una noches que iba acompañada de ilustraciones de genios, derviches, emires y caballos. Ni el Quijote que aguardaba en la biblioteca paterna y cuyas ilustraciones me mostraban un pintoresco Quijano y un panzudo Sancho en situaciones insólitas.

Tampoco puedo cambiar la imagen de mi héroe infantil, Guillermo Brown, con su gorra de gamberro y traje escolar ( niño británico rebelde creado por Richmal Crompton).

O aquellos libros bautizados como Joyas Literarias Juveniles que adaptaban clásicos de la literatura al formato de historieta, a veces acompañados de letra mas espesa y que tuvieron la fortuna de acercarnos o seducirnos con La Isla del Tesoro (Robert Louis Stevenson), Tartarín de Tarascón (Alfhonse Daudet) o Tom Sawyer (Mark Twain), entre dos centenares largos de clásicos imperecederos, a todos los que sobrevivimos a la EGB.

Por eso, me resultó muy grato leer en una entrevista a Javier Sáez, premio nacional de Ilustracion, 2016, reivindicar su labor con verdades como puños:

El libro ilustrado se asocia mucho al papel mientras que un texto como tal lo puedes leer en cualquier soporte. La fuerza que ha tomado el libro ilustrado estos años es que parece que es un objeto bello, que lo lees con otra relación con el libro. Ahora muchas editoriales están publicando clásicos pero con ilustraciones. Es darle un valor extra. El formato libro de bolsillo sencillo parece que no tiene lugar cuando hay un electrónico mas barato y fácil de leer, pero el libro ilustrado es una especie de atalaya y baluarte para defender la lectura”.

 

Y es cierto, porque muchos libros resultan atractivos, como las personas del sexo contrario, por la primera impresión visual. Luego podrán aburrirnos o ser horribles, como las personas del sexo contrario, pero lo cierto es que ese gancho de una buena imagen de portada es la carta de presentación de la obra. Especialmente cautivadores son las imágenes en los textos escritos para incentivar la lectura de los niños, pues corren tiempos en que lo visual domina y nada mejor que una ilustración de una escena trepidante para seducir al joven lector.

IMG_2534Una imagen no sustituye al texto sino que le ayuda. Ayuda al escritor a mostrar su mensaje o visión y ayuda al lector a seguirlo, además de propiciar la misma visualización para todos los lectores.

De ahí el valor de esa portada, como el valor de las ilustraciones interiores que, en un hojeo rápido del libro en la librería o en la biblioteca, puede seducirnos o apartarnos. Y es que, una buena historia leída se construye en nuestro cerebro mediante la imaginación e impacto en nuestro fondo de experiencias, que nos llevan a completar o perfilar el lenguaje del escritor, pero no está de más la fuerza de atracción de una imagen que, como el dicho clásico, a veces vale mas que mil palabras.

No habrá más Cervantes ni Mozart: malos tiempos para grandes titanes culturales

steinerLeo una entrevista periodística a George Steiner, eminente catedrático de literatura comparada, embajador de las Universidades de Princeton, Stanford, Ginebra y Cambridge, premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2001, y su lucidez y claridad sobre la educación y los derroteros de la cultura bibliográfica me maravilla en las siguientes declaraciones que espigueo y que me provocan el ronroneo del aplauso callado junto a serias reflexiones.

Me atrevo a decir que no tienen desperdicio y nos ayudan a contextualizar la cultura. Sigue leyendo No habrá más Cervantes ni Mozart: malos tiempos para grandes titanes culturales

Los funcionarios al desnudo

Editorial Amarante - Los diez pecados capitales de los empleados públicos (Leyenda y realidad de una tribu universal)Acaba de publicarse el ensayo Los diez pecados capitales de los empleados públicos, del que son autores José Ramón Chaves, magistrado y Juan Manuel del Valle Pascual, abogado, y es una ocasión de oro para que cualquiera pueda asomarse al mundo burocrático, mundo que tiene muchos secretos para quienes están fuera de él y acaso no tengan la mejor de las opiniones, por lo que eso de los “pecados”, visto desde fuera tenga una especie de morbo particular que les suscitará cierto interés.


Aprovecho para realizar la siguiente entrevista unas horas antes de la presentación de su obra en el RIDEA – Real Instituto de Estudios Asturianos de Oviedo, y este domingo en la Caseta de la Librería Gaztambide en la Feria del Libro de Madrid.

¿Qué une a un abogado y un juez para ponerse a hablar de empleados públicos en vez de otras cuestiones jurídicas tal vez serias?
JR Chaves: Para hablar de cuestiones jurídicas serias están los tratados y los manuales y los profesores de universidad, que, créanme, además de serias, desde la visión exterior, lo que se puede decir de alguna de ellas es que son aburridas. Hemos sido ambiciosos para tratar lo más serio de una forma divertida, pues como decía Chesterton divertido es lo contrario de aburrido de aburrido, no de serio. Además de la sonrisa a vuelta de página al lector le espera tropezarse con la humanidad de unos personajes y unas situaciones que se mueven en esa inmensa pecera que es la administración.

Por eso, para hablar de los empleados públicos y su mundo, hacían falta dos voces que hubiesen nacido de la experiencia y bien armonizadas. Y es que Juan Manuel y yo compartimos muchos trienios de servicio a la administración, donde hemos sido testigos privilegiados, e incluso víctimas, de lo que sienten, disfrutan o padecen los funcionarios, como de las percepciones de los ciudadanos. Si además unimos la amistad, sintonía y gusto por las letras que nos une, podría pronosticarse que el plato final sería nutritivo y entretenido.

JM del Valle: En efecto, quien no conozca los sueños y pesares de los funcionarios va a encontrase con que donde hay pecados también hay virtudes –todos tenemos un poco de cada cosa-, y en todo caso un mundo lleno de unas vitalidades con las que es fácil que encuentren conexiones. Hemos preferido no utilizar la expresión funcionarios en el título del libro como un signo de complicidad, para reducir distancias, porque el lector se va a sentir más cómplice de los empleados que de los funcionarios, porque todo el mundo comprende mejor el empleo que la función, y explicamos las diferencias. Y lo hemos visto y contado desde dentro y desde fuera, como si fueran figuras en 3D, esto es con fondo y recovecos, palacios y covachuelas, con penas y alegrías, miserias y grandezas, porque, al cabo, se les llame como se les llame tienen más en común con el lector de lo que es de imaginar, son humanos, y hay que decírselo a la gente para que lo comprenda. Aquí damos la visión de un juez y un funcionario, de dos profesionales del derecho que somos o hemos sido empleados públicos, porque al público hemos empleado mucho tiempo de nuestra vida, ya que no sólo hemos atendido a nuestros jefes, o a la institución de la éramos o somos funcionarios, sino al público, que está más presente de lo que nadie puede pensarse de quien prefiere seguir su vocación de trabajar por los demás, antes de hacerlo sólo para sí mismo, ya que el empleo privado siempre ha estado más reconocido, mejor pagado, pero tal vez menos recompensado humanamente.

Editorial Amarante - Los diez pecados capitales de los empleados públicos (Leyenda y realidad de una tribu universal). Foto: La Nueva España
Editorial Amarante – Los diez pecados capitales de los empleados públicos (Leyenda y realidad de una tribu universal). Foto: La Nueva España

¿No están los funcionarios ya bastante criticados como para tildarles, además, de pecadores?
JR Chaves: Somos los primeros defensores de los funcionarios públicos y, en cuanto lean el libro, lo verán. Por ello, precisamente, han de tomar conocimiento de la existencia de leyendas negras sobre su pereza, su intransigencia o ambición, de lo que nos interesa mostrar su realidad y su mito, separando el polvo de la paja, para ir de la leyenda a la ley, que tanto hay oro de ley entre los empleados públicos, como baratijas. Lo curioso, pero injusto, es que se difunda mas lo poco malo que lo mucho bueno, así que nos esforzamos en combatir esta percepción distorsionada.

JM del Valle: Bueno, visión cruel de los funcionarios que no solo parte de la ciudadanía posee sino que aviva la literatura más reconocida. No deja de ser curioso que lo más negativamente escrito de los funcionarios de deba a los autores del siglo XIX, o sea, de hace casi dos siglos, como si fuera perfectamente actual, cuando no lo es. La cosa ha cambiado mucho y tiene que cambiar aún más.

Nadie piensa en un empleado público cuando un médico le salva de la muerte, un enfermero le atiende en un hospital, un bombero le salva de una riada o se juega la vida en un incendio, o un profesor le saca de la ignorancia, le ayuda a desarrollar su vocación. No es ésta la idea que se tiene de un empleado público, sino que solemos quedarnos con la de quien le atiende en la Agencia Tributaria para pagar impuestos, en el Servicio de Empleo sin que le den trabajo, lo que es ingrato. La sanidad, la educación, las carreteras y un sinfín de servicios públicos son prestados discretamente por empleados públicos, es decir profesionales imparciales.

Sus despachos gestionan lo que vemos en la calle. Muchos se quejan culpando al mensajero o empleado público en vez de al mal legislador. Tampoco se tiene en cuenta que tras la gestión del funcionario está la decisión de la autoridad, que a veces no ayuda sino que estorba; tampoco se tiene en cuenta si para hacerlo se cuenta con la financiación suficiente.

Hay algún empleado público corrupto, es verdad, pero hay muchos más que luchan silenciosamente y jugándose el tipo con la corrupción de los que deciden todo eso y más, decidiendo si un terreno debe calificarse de rústico o urbanizable –con el dineral que ello conlleva y ningún funcionario malversa- sin tener, o atender, la información precisa para decidirlo.

Editorial Amarante - Los diez pecados capitales de los empleados públicos (Leyenda y realidad de una tribu universal)
JM del Valle y JR Chaves

¿Quiénes son los destinatarios de esta obra?
JR Chaves: Si tenemos en cuenta que todos los ciudadanos estamos condenados a relacionarnos con empleados públicos a lo largo de la vida, bien está que todos sepamos a lo que nos enfrentamos.

JM del Valle: Los primeros, los ciudadanos, que van a tener que verse de frente con los empleados públicos, es decir, es un poco vacuna; pero también los propios empleados públicos, que van a tener que verse de frente con los ciudadanos… y con sus jefes, y con la opinión pública, es decir, los reporteros del Gran Wyoming, los miembros del partido de la oposición, los maledicentes vocacionales, los que se quejan justamente… Con todos, en suma. Se llega a funcionario porque se gana una oposición, porque se aprende un temario, se hacen bien unos ejercicios. Pero la vida es más compleja, y se aprende viviéndola. Muchas cosas de las que se cuentan en nuestro libro ni se imaginan cuando se estrena uno como empleado público, y las administraciones no se ocupan de que sus empleados públicos las aprendan. Y a nosotros se nos ha ocurrido contarlo, después de llevar muchos trienios sobreviviendo en esa selva de desinformación, para que la gente se defienda con nuestra experiencia.

¿Cuál creen que es el peor pecado de los empleados públicos?
JR Chaves: ¡La paciencia! Porque tienen que aguantar mucho político torpe y algunos ciudadanos arrogantes.

También suele decirse que la pereza pero pienso que el pecado que hemos añadido a los clásicos, y bautizado como “oportunismo”. Ellos entran en lo que se llama la carrera administrativa y desde la toma de posesión, piensan en cobrar mejor, mandar más, promocionarse… En fin, legítimas aspiraciones pero en un entorno donde entra en juego la variable de la política y el sector en que se aterriza. No es igual la promoción del técnico del Técnico de Señales Marítimas (antiguos Torreros de Faros) que la de administrativos del Ayuntamiento de Madrid. Esa lucha por la promoción administrativa recuerde al juego del Monopoly aunque alguien hace trampas, tanto de políticos maliciosos como de jugadores avispados.

JM del Valle: Pues sí, la paciencia tal vez, la que les hace aguantar todo lo que les echen sin hacer lo posible por cambiarlo, por cambiar a los superiores, a los compañeros y a los subordinados. Hay que ser paciente para comprender e impaciente para molestarse en hacer más allá de lo que es exigible por cambiarlo. Paciente para oír y escuchar, pero impaciente para mejorar y exigir que se mejoren las cosas. Hay que tener orgullo frente a los orgullosos, y paciente para conseguir que dejen de serlo sin serlo uno mismo, pero aguantando el chaparrón cuando llueve, para achicar después el agua sobrante.

La pereza es la más criticada, y existe en las administraciones y en más sitios. Pero, la verdad, si un empleado abusa de ella es porque su jefe no le corrige; de igual manera que no premia al que trabaja de más, al que desincentiva la desidia del anterior. Con lo que los estándares de trabajo pierden grados por ese estado de la cuestión. A buen rey, mejor subordinado.

¿Cuáles son los antídotos o recetas frente a esos pecados de los empleados públicos?
JR Chaves: Creo que no valen los códigos éticos ni las buenas palabras. El mejor estímulo para un funcionario es sentirse valorado por la sociedad y por la autoridad que le marca el ritmo. Si no te valora ni el jefe ni el cliente, viene el desencanto y la pasividad.Editorial Amarante - Los diez pecados capitales de los empleados públicos (Leyenda y realidad de una tribu universal)

JM del Valle: Hay que rebelarse contra la injusticia, la estulticia. Sin perder las formas, pero atendiendo a lo material, a lo trascendente. Todos debemos esforzarnos en comprender el sistema público. Tanto los superiores, como los ciudadanos deben entender que no es fácil encontrar soluciones a tantos problemas de todos; que los panes y peces presupuestarios no se multiplican, que es difícil la cuadratura del círculo de contentar a todos. Como funcionarios hemos de aceptar las dificultades del sistema, que no olvidemos tiene raíz democrática, y esforzarnos en salvar las dificultades de lo cotidiano, las rutinas, las formas, como también debe el público comprenda las limitaciones del servicio.

¿Su obra que referentes tiene?

JR Chaves: Confesamos que nos inspiramos en la legendaria obra de Fernando Diáz-Plaja, Los siete pecados capitales de los españoles, célebre ensayo que dice verdades en clave de humor y con grandes dosis de autocrítica. Eso sí, nos pasamos con los pecados la añadirle tres, la frivolidad, la intransigencia y el oportunismo. A veces nos quedamos cortos con los destinatarios al limitar tal visión a los empleados públicos.

JM del Valle: Ha sido un punto de partida, no demasiado más, la verdad, pero a veces resultará curioso ver que a los empleados públicos varios de ellos les son ajenos; y que los que sí son propios tienen sus razones y también sus sinrazones. Y, sobre todo, que frente a estos pecados hay no menos virtudes, y muchos esfuerzos para que éstas compensen a aquéllos.

¿Hay mucha literatura de funcionarios?
JR Chaves: En el siglo XIX de la mano de Baroja, Pérez Galdós o Larra, se mostraba el mundo sombrío de las oficinas públicas y las penurias de los cesantes. En el siglo XX no faltan plumas que se mueven en la crítica cómoda y la pincelada costumbrista como Paco Umbral o Cela. Y si pasamos al ensayo con salto espacial nos encontramos con las Leyes de Peter que se refieren al funcionamiento burocrático y las reglas de competencia e incompetencia.

Editorial Amarante - Los diez pecados capitales de los empleados públicos (Leyenda y realidad de una tribu universal)
JM del Valle, JR Chaves y Ana Caro

JM del Valle: Pues hay más literatura que realidad, más antigüedad que actualidad. Es como las noticias, que las cabeceras de los periódicos se ensañan más con lo malo que con lo bueno. Esos autores, o son de otro tiempo, o de otros mundos. La paciencia de la que ha hablado mi compañero de tareas ha hecho que se acepte lo que se dice antes que rebelarse frente a lo que no es cierto. Hay que poner las cosas en su sitio, reconocer los errores del colectivo, pero también contando todo lo bueno que se les ha escapado a tan brillantes autores, que debieron tener muy malas experiencias, pobres, sin que hubiera otros –y aquí se cita a no pocos- que tuvieron y tienen cada día otras experiencias bien positivas que hablan mucho a favor del colectivo, por cierto que sin citar ejemplos. Acaso porque estos son menos llamativos para la literatura, para el periodismo. Lo cotidiano no tiene titulares de prensa, novelas, tratados, pero están ahí. Los empleados públicos no tienen -bueno, no tenían- quien les escriba… bien, claro, como el coronel de García Márquez. Y nosotros lo hacemos un poco. Pero como no es cuestión de empatar el partido con una remontada de goles –tipo España/Malta- pues nosotros hacemos algo para poner las cosas más cerca de su sitio, que también hay mucho que corregir.

¿Por qué creen que la mayoría de los ciudadanos critica a los funcionarios pero querrían serlo ellos o para sus hijos?
JR Chaves: Esa es una paradoja curiosa muy española. Se critica lo que se envidia. Y ciertamente se envidia la estabilidad y seguridad del trabajo del funcionario, aunque no sus retribuciones.

JM del Valle: Pero las cosas están cambiando, porque ellos están empezando a querer ser emprendedores, según las últimas encuestas. Debe ser porque se ha extendido la idea de que es estabilidad en la proletarización la de los empleados públicos, en cobrar poco y trabajar más de lo que se retribuye. Más en serio, los padres queremos seguridad para nuestros hijos, porque también la quisimos para nosotros. Y algunos lo queremos también porque tuvimos vocación para ello y todavía la seguimos teniendo. Es que también da gusto trabajar a favor de los demás. Es como una religión de andar por casa, y por ello bautizamos en ella a nuestros hijos. Que apostaten ellos si quieren.

¿Tiene derecho a quejarse y equivocarse el funcionario que cobra modestamente?
JR Chaves: Curiosamente los funcionarios no se quejan sino que aguantan porque se sienten profesionales y muy espartanos. Aguantan cambio de leyes, cambio de jefes, aceptan autoridades políticas que no saben gobernar, soportan medios escasos… Y sin embargo ahí están día a día como la cara visible frente al ciudadano.

JM del Valle: Poco se quejan, o nos quejamos, para lo que se debiera. Lo que pasa es que no le damos tres cuartos al pregonero, y nos quejamos entre nosotros, para ver si cambia la cosa. Y por una especie de pudor, que es aprecio a nuestro ministerio, o ayuntamiento, a la función pública, vaya, no lo cantamos en la plaza pública. Algo de masoquismo hay en eso de ser funcionario público, si me permites la broma. Y si se me permite la generalización, el español es de mucho quejarse.

¿Qué pretende su obra?
JR Chaves: Provocar una sonrisa al lector y aclararle las leyendas negras sobre los funcionarios. Va de reflexión hacia la anécdota y con frecuentes guiños al lector, con una estructura cómoda para leer, incluso al estilo de la rayuela, saltando de un apartado a otro.

JM del Valle: Cuando era más joven había un anuncio, el de la Quina Santa Catalina, de la que se decía: Es medicina y es golosina. Pues esto es lo que pretende esta obra en una primera intención, enseñar animosamente a que se cambien, a que se mejoren las cosas, que es nuestra segunda intención. Por eso esto último es lo que aportamos para rebelarnos en alguna medida contra el sistema, para no ser pacientes con lo que no nos gusta. A la vez que queremos informar al ciudadano que no es empleado público la otra cara de la moneda; y a quien ya es empleado público, o quiere serlo, de qué percal está hecha la vestimenta del empleado público… y su ropa interior. La broma es el arma más letal para atacar a los malvados sin que se enteren hasta que sea demasiado tarde. Y para que los menos alertados lo pillen pronto.

Esté donde esté el lector, le va a resultar útil, pues tiene aquí muchas claves para saber dónde está el bien y dónde el mal, para que nadie le dé gato por liebre. Y si sirve para unas cuantas sonrisas ya habremos empezado una pequeña revolución silenciosa. Hay que ser un poco rebelde, y no hay mejor manera de debilitar a la maldad que presentando su cara más ridícula.

Editorial Amarante - José Ramón Chaves y Juan Manuel del Valle - Los diez pecados capitales de los empleados públicos (Leyenda y realidad de una tribu universal)
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Reseñas

Sonados errores de críticos y editoriales que no olfatearon bestsellers

mas criticosHace falta mucha seguridad y estilo para dictaminar si un manuscrito tiene calidad y si el mismo gustará al público. En primer lugar, porque no siempre calidad y popularidad van unidos.

En segundo lugar, porque la calidad de los libros como la de los platos gastronómicos depende de la perspectiva: valor nutritivo, ingredientes naturales, armonía de calor y textura, técnica de elaboración, presentación en plato, servicio, precio, atmósfera del restaurante, etc. Ello sin olvidar que hay vegetarianos, carnívoros, omnívoros y personas que adoran la comida picante, otros con salsa, etc. En suma, que sobre gustos hay mucho escrito pero no todo lo que se ha escrito gusta a todos.

Sin embargo, hay unas reglas comunes de estética, valores y captación de interés que algunos críticos literarios o editores son capaces de percibir en las diez primeras páginas del manuscrito que se somete a su criterio.

Ese olfato de la calidad es muy preciado, tanto para el éxito de la editorial como para el éxito del escritor, y no siempre aciertan, ni siquiera ante lo que en ocasiones se revelaría posteriormente como bestsellers ante otros con mayor perspicacia, como demostraremos. Sigue leyendo Sonados errores de críticos y editoriales que no olfatearon bestsellers

La obsesión del escritor

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Leo en el diario el Mundo una reflexión del escritor inglés de éxito (“Niño 44”, “La Granja”), recién salido de la legión de anónimos juntapalabras, Tom Rob Smith, que no tiene desperdicio, como disparo al entrecejo del autor primerizo: Sigue leyendo La obsesión del escritor

Leyeron libros… y la luz se hizo

Leer libros ilumina la mente. Unos con luz radiante y otros mortecina.

Pero junto a los libros legendarios, célebres o insignes, hay libros anónimos que han caído en el momento adecuado en las manos adecuadas, y han proporcionado luz a la humanidad, en sentido real y eléctrico.

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Libros y hábito de lectura, que han despertando el talento científico y creativo de personas humildes, con escasos medios y sin maestros, quienes han pasado a la galería de sabios a los que debemos el mundo tal y como lo conocemos. Veamos.

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La vuelta al mundo de Umberto Eco con sus veinte citas sobre escritura y lectura

Umberto Eco ha fallecido a los 84 años, aunque su fecundo legado como profesor, escritor y filósofo perdurará en la mente de nuestra generación, pues los libros son la prolongación del genio, que le sobreviven.

Le sobreviven en papel, le sobreviven en la memoria de sus lectores, le sobreviven en los cambios que provoca su lectura y le sobreviven en la investigación de su monumental obra. Ello sin olvidar su implicación desde sus artículos en la prensa con su voz autorizada y sensata, para criticar los desafueros políticos, defender a los indefensos y alertar de los peligros de la tecnología para la cultura.

Pocas personas han demostrado mayor lucidez para analizar las señas de identidad culturales de nuestro siglo y para ofrecer las claves de la literatura: su génesis, sentido, función social y estética.

No se perdía en dogmas y teorías sino que demostró con su ejemplo como una mente con la palanca de la escritura puede mover montañas de prejuicios.

Sabía sacudir las mentes adormiladas como nadie y mostrar la belleza de los libros. Los humanizaba, los adoraba, los compartía y recomendaba la lectura como necesidad básica de la civilización. ¿Fanatismo, fetichismo, religión o clarividencia?

Por eso, como modesto homenaje aquí van algunas citas de reflexiones suyas sobre el fenómeno de la escritura y sus claves. Son afirmaciones de quien rezuma en sus venas y neuronas pasión por los libros y no pierde ocasión de mostrar el tesoro que encierran para que todos los disfruten.

Veamos veinte frases impactantes y dignas de figurar estampadas en la Biblioteca de Alejandría, en la de Borges o en cualquier lugar donde existan mentes ávidas de sabiduría y placer.

Escuchemos al maestro sobre el oficio de escritor, el oficio de lector y el placer de la lectura. Sigue leyendo La vuelta al mundo de Umberto Eco con sus veinte citas sobre escritura y lectura

Los amigos fieles que se amontonan en nuestra biblioteca personal

Una reciente entrevista a Joaquín Sabina en El dominical XL semanal, muestra al artista con su biblioteca cuajada de libros, como telón de fondo. No hay duda que una buena biblioteca dice mucho del habitante de la casa, de sus inquietudes, talante e incluso de su visión de la vida. Sigue leyendo Los amigos fieles que se amontonan en nuestra biblioteca personal

Libros usados en busca de lector

Burning booksTodos atesoramos libros y nos da la sensación de que algún día no estaremos y nadie los cuidará, cuyo destino será una tienda de lance, el rastro o incluso el despiadado contenedor de reciclaje.

No faltan las iniciativas, algunas gestadas en noches en vela, otras fruto del ingenio o la desesperación, para intentar salvar del naufragio (o de la quema) a los libros que nos han acompañado en la vida. Sigue leyendo Libros usados en busca de lector

Acertado Luis Landero: El mas listo es el que lee

Eso es lo que confiesa el admirable escritor Luis Landero (“Juegos de la edad tardía” – 1989, “El balcón en invierno” – 2014, etc) en una entrevista y es una frase de tanta simplicidad como belleza y verdad. Sigue leyendo Acertado Luis Landero: El mas listo es el que lee