Arte

A… Calanda una Semana Santa para vivirla

El Magazine literario ACALANDA ha nacido hace dos meses y toma prestado el nombre de una singular villa aragonesa. Conozcamos más sobre la misma, sus personajes y una de sus celebraciones más conocidas, su semana grande.

La villa
Calanda
es una villa de la provincia de Teruel, situada en la confluencia de los ríos Guadalope y Guadalopillo, justo cuando éstos dejan las zonas montañosas y penetran en la Tierra Baja o Bajo Aragón. En la actualidad supera los 3800 habitantes. Como corresponde al Valle del Ebro disfruta de un clima mediterráneo continental, con el cierzo y la tramontana como vientos característicos de la zona por su topografía suave.

Villa hermanada con la ciudad francesa de Frouzins, vive con pasión múltiples tradiciones y costumbres muy arraigadas. Disfruta de una estupenda y nutricia huerta con productos con Denominación de Origen como el aceite, o el melocotón y otros frutos deliciosos como sus almendras, peras de invierno, manzanas, orejones, nísperos… Destacamos una de sus tradiciones más sentidas: La Semana Santa de Calanda. Es una celebración muy conocida, declarada de Interés Turístico Nacional e Internacional que a través de sus tambores ha representado a Aragón y España en la Exposición Internacional de Japón 2005 y en la más reciente Exposición Internacional de Zaragoza 2008. En esta última, la denominada “Expo del Agua”, tuvo un papel muy destacado en varios actos así como en el propio documental realizado por el director oscense Carlos Saura con el título Sinfonía de Aragón emitido de forma síncrona y permanente en las múltiples pantallas de cine de la enorme sala oscura del pabellón de Aragón:

Volvamos a los antecedentes históricos
La leyenda cuenta que en la primavera del año 1127, cuando los cristianos calandinos estaban celebrando los actos religiosos de la Semana Santa, una tropa árabe se aproximaba para invadir la población. Un pastor que cuidaba un rebaño, al ver la galopada, empezó a golpear su tambor avisando así del peligro; esta señal fue oída por otro pastor que a su vez hizo lo mismo, hasta llegar el mensaje a los vecinos, que enseguida se refugiaron. Aquí acaba la leyenda que da paso a la historia. Los pastores se reunían todos los años en Semana Santa para tocar, pero en 1550, Fray Pedro Merlo, religioso de la Orden de Calatrava, prohibió la celebración por no encontrarla apropiada a la conmemoración religiosa que tenía lugar esos días.

No se volvió a tocar hasta 1640, cuando gracias a la intercesión de la Virgen del Pilar al vecino Miguel Pellicer le fue restituida milagrosamente una pierna que años atrás hubo de serle amputada. Toda la población marchó jubilosa hasta llegar a la imagen de una Virgen que había a las afueras del pueblo; y los pastores también asistieron a aquella procesión tocando el tambor, iniciativa que gustó mucho. Además en aquel momento el Vicario era un calandino llamado José Herrero de Tajada y Royo; bajo sus auspicios se creó una Guardia Romana a la que dotó de una pequeña banda de tambores. Todo esto fue adquiriendo cada vez más auge hasta llegar a convertirse la actividad de tocar en una costumbre. Durante la primera mitad del Siglo XX, otro sacerdote calandino, mosén Vicente Allanegui, organizó las procesiones y dio a la percusión un significado: “como simbolizando el duelo impresionante de la naturaleza ante la muerte del Creador, un redoblar de tambores rompe en Calanda el silencio del mediodía”.

Tamborileros de principios del siglo XX

Tamborileros de principios del siglo XX

En la actualidad se realiza el Domingo de Ramos la jornada de Confraternización de Cofradías, acto entrañable que comenzó con el pregón de Luis Magrazó Rodrigo (a quien agradecemos nos facilitase su discurso del que extraemos el comienzo y podéis consultar íntegramente aquí).

¿Qué va a pasar en Calanda?
Pasará que…

Redoblarán los tambores,
las cornetas cantarán
con sus notas de esperanza,
los bombos recordarán
a todos nuestros dolores.

Por el arco de San Roque
veremos al Nazareno
con su cruz y sus pesares
pidiendo clemencia al Cielo.

 También pasará el Encuentro,
encuentro de madre e hijo,
encuentro lleno de pena,
encuentro de Amor Eterno.

 También llegará mi Cristo,
cruzando el Humilladero,
Cristo pidiendo consuelo,
Cristo siempre justiciero.

Al ver a la Dolorosa
el corazón nos encoge,
cuánto dolor en el alma
cuánta esperanza en los hombres.

¿Qué va a pasar en mi pueblo?
Pasará… ¡Que rozaremos el cielo!.

Posteriormente se realiza una audición de los toques por parte de los más pequeños de cada una de las cofradías. Todos listos para la Semana Santa 2015.

D. Luis y los Tambores de Calanda
Destacan muchos personajes ilustres como el gran músico Gaspar Sanz, o el filósofo Manuel Mindán Manero que ahora tiene una fundación muy activa a la que da nombre y está sita en la Plaza de España. Aunque hoy queremos hablar de Luis Buñuel que también nació en esta villa el 22 de febrero de 1900. Era hijo de Leonardo Buñuel y María Portolés. Su padre había recalado en Cuba en 1868 y había fundado allí un próspero negocio de ferretería, en el que vendía también armas y aparejos para barcos. Allí estuvo hasta 1898, fecha en la que regresó a su villa natal y se casó con una joven a la que llevaba veinticuatro años. Buñuel fue el primogénito de ese matrimonio. Desarrolló su carrera entre varios países (Francia, México y España) y hoy es considerado como uno de los mejores y más influyentes directores de cine. Los tambores de Calanda se convertirán con el tiempo en una seña de identidad de la obra de Luis Buñuel por su utilización en varias de sus películas, pero muy especialmente por su aportación a la magnífica secuencia final de “Nazarín”, en la que se muestra la toma de conciencia del Padre Nazario, al comprender la inutilidad de su abnegada entrega a la caridad cristiana en un mundo de profunda injusticia social. También suenan los tambores de Calanda en “Simón del Desierto” y “La Edad de Oro”.

Cuatro glorias tienen las tierras y paisajes de Calanda que hacen que sus gentes se sientan mas orgullosos, si cabe, de su propio orgullo. Y son: los tambores crujientes que rasgan el aire con su putuntún al “romper la hora”; el melocotón tardío de allá para octubre; el Milagro de Miguel Pellicer y el gesto adusto, irónico y sabio de D. Luis Buñuel.

José Antonio Labordeta.
Cantautor

Hay muchas obras publicadas pero por citar una “El Cultural“, Magazine de El Mundo, le dedicó un gran reportaje disponible en abierto en internet.

Calanda ahora presume de un magnífico Centro Buñuel Calanda dedicado a la divulgación y estudio de su obra que además rinde tributo con un magnífico Festival de Cine bajo el lema “22 x Don Luis“. Cine al aire libre proyectado en la fachada interior del edificio, debate abierto con los directores de las películas y además con entrada libre para todos los públicos.

Desde hace varias décadas los tambores de Calanda están unidos a la obra de Luis Buñuel y se invitan a los tambores allí donde hay una exposición o un acto cultural relacionado con Luis, así es posible ver a los calandinos en ciudades como:

Madrid (programa de José María Íñigo TVE 1984). Los Estudios Buñuel de TVE han sido el plató más grande de Europa.

París (varias veces, la última en presencia de su alteza el Rey Juan Carlos I inaugurando el Liceo español “Luis Buñuel” reseña en El País)

Sucedió en París. Era el día de Semana Santa, un viernes, estaba a punto de producirse la rompida y Luis Buñuel se puso a tocar el tambor en el hotel, a las doce en punto de la mañana. Le preguntaron si se había vuelto loco.
No estoy loco, señores. Lo que ocurre es que en este mismo momento se rompe la hora en Calanda, y yo la rompo aquí. Así me lo dijo y se quedó, relativamente, tan ancho.

Paco Rabal

Berlín (Festival de Cine – Berlinale)
Venecia (Festival de Cine – Mostra Internazionale d’Arte Cinematografica di Venezia

Fue como el anuncio de un maremoto, algo catastrófico que se avecinaba, lejano de todo conflicto bélico.
¡Cuarenta tambores, desgajados de los más de mil que acompañan en Calanda en la noche solemne y agónica de Viernes Santo! Llevaban los tamborileros túnica morada, como los penitentes encapuchados de las procesiones andaluzas.

Rafael Alberti
La arboleda perdida
Homenaje a Buñuel en Venecia

San Sebastián (Festival Cine – Donostia Zinemaldia)

Festival Cine - Donostia Zinemaldia

Festival Cine – Donostia Zinemaldia

Cannes (Festival Cine – Festival de Cannes)

Festival Cine - Donostia Zinemaldia

Festival Cine – Donostia Zinemaldia

Madrid (Residencia de Estudiantes)



Expo Japón (Aichi)

Exposición Internacional de Japón - Aichi

Exposición Internacional de Japón – Aichi

Alcoy (Fiesta de Moros y Cristianos – invitados especiales Fila Aragoneses)
Figueres Museo Dalí (Centenario del nacimiento de Salvador Dalí)

Figueres Museo Dalí. Tambores de Calanda

Figueres Museo Dalí. Tambores de Calanda

Valladolid (Festival Cine – Seminci)

Villafranca de los Barros (Los Olvidados” de Buñuel)
Málaga (Festival de Cine Español)
Reus (Centro Aragonés durante 15 años seguidos el día de Martes Santo)

Igualmente se asisten a otros actos relevantes como las Jornadas Nacionales de exaltación del Tambor y el Bombo (este año celebradas en Jumilla), la celebración de 50 Aniversario ASUS en Salamanca, la colaboración con “Hono-O-Daiko” o en la nochevieja del año 2007 en la Plaza del Pilar de Zaragoza.

Qué mejor sitio que el magazine ACALANDA para hablar de una de las manifestaciones más difíciles de explicar que ocurren en España durante los días de Semana Santa, ya Luis Buñuel, el calandino más ilustre que ha dado esa tierra de olivos y melocotoneros, intentaba explicarlo en su libro de memorias Mi Último Suspiro, indicando que: “Los tambores, fenómeno asombroso, arrollador, cósmico, que roza el inconsciente colectivo, hacen temblar el suelo bajo nuestros pies. Basta poner la mano en la pared de una casa para sentirla vibrar. La naturaleza sigue el ritmo de los tambores que se prolonga durante toda la noche. Si alguien se duerme arrullado por el fragor de los redobles se despierta sobresaltado cuando éstos se alejan abandonándolo”.

Programación de Actos de la Semana Santa
Cada Viernes Santo, justo antes del mediodía, miles de tambores hacen un silencio infinito de varios segundos que se rompe con la primera campanada del reloj del ayuntamiento que marca las 12:00h desatando un estruendo ensordecedor. Los tambores no pararán de tocar hasta las 14:00h del Sábado Santo. Programa completo 2015.

Programa de “Informe Semanal – TVE 2010” con los vecinos de Calanda.

Entrevista a Miguel Magrazó en Aragón Radio con el título “30 años sin Buñuel: sus visitas a Calanda“.

La Rompida de la Hora
Muchas figuras del mundo de la política o la cultura se han sumado a tocar el tambor y el bombo. Algunos incluso como Invitados de Honor cuya misión es dar junto al Alcalde el primer golpe de maza al gigantesco bombo que se coloca en la plaza de España, iniciando de esta forma los redobles, a las doce del mediodía del Viernes Santo.

Los científicos se equivocan. El Big Bang verdadero está aquí, en Calanda, en el gigantesco estallido de todos los tambores y bombos juntos.
Luis Eduardo Aute.
Cantautor

Vídeo de la Agencia Reuters

Según el diario LaComarca.net “Luis Eduardo Aute ofrecerá un concierto gratuito a todos los vecinos el sábado 4 de abril a las 23.00 horas en el Pabellón de Festejos. El músico presentará en su adorada Calanda su último disco El niño que miraba al mar. Entre las canciones con las que deleitará al público se encuentra Allí (un perro Calandaluz) con la que rinde un homenaje a este municipio bajoaragonés y a su vecino más ilustre, Luis Buñuel. Aute estará precedido por el calandino José Antonio Gargallo acompañado de un batería y un violín y el concierto se cerrará por parte de otro joven músico de la tierra, Óscar Aguilar”.

Un consejo
Lo mejor es visitar Calanda algún Viernes Santo en la vida, por mucho que se intente explicar nada es comparable con vivirlo in situ.

Para más información

Semana Santa de Calanda
Centro Buñuel Calanda
Cofradía Jesús Nazareno de Calanda

Nota: Muchas de las fotografías mostradas pertenecen a la colección privada de Miguel Magrazó y han sido prestadas en exclusiva para este artículo. Prohibida su reproducción en cualquier otro medio.

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4 replies »

  1. Enhorabuena por el artículo!!, como calandina que soy, es emocionante leer tanto y tan bueno sobre el pueblo de Luis Buñuel, que además es el mismo. Y como bien dice el texto, lo mejor es que todos vengan a vivir la semana santa de Calanda, porque sentimientos y definiciones hay muchas, pero ninguna puede reproducir lo que realmente ES la SEMANA SANTA DE CALANDA.
    saludos.

  2. Sólo he leído el artículo en diagonal y de manera rápida, buscaré un momento para leerlo con detenimiento, pero la colección de fotografías publicadas me parece excelente y eso me ha impulsado a realizar este comentario de manera inmediata para agradecer su publicación.

  3. Lo he leído entero y me ha gustado, no se puede hablar de artículo ni de post, es un reportaje de fondo en toda regla; por su extensión y por su despliegue de fotografías y otras referencias.

Gracias por comentar