Hay momentos en los que una causa que durante años ha permanecido en segundo plano comienza por fin a escucharse con claridad. Eso es lo que ha ocurrido recientemente en Nueva York, donde la voz de las mujeres rurales ha dejado de ser un susurro para convertirse en un clamor que reclama justicia, reconocimiento y acción.
La participación de AFAMMER en la 70ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de Naciones Unidas ha sido una muestra clara de que el progreso global no puede entenderse sin tener en cuenta al mundo rural. Allí donde la tierra marca el ritmo de la vida y donde tantas mujeres han sostenido durante generaciones la economía familiar, el tejido social y la transmisión de valores, todavía existen barreras que impiden una igualdad real.
Desde esta convicción, la presidenta nacional de AFAMMER, Carmen Quintanilla Barba, participó activamente en los trabajos celebrados en la sede de Naciones Unidas, acompañada por la secretaria general de la organización y presidenta de AFAMMER Andalucía, Rita Mateos. Juntas llevaron la experiencia y la voz de miles de mujeres rurales que, a pesar de las dificultades, siguen siendo motor de desarrollo, cohesión y futuro.

Uno de los momentos más significativos fue la organización del evento paralelo titulado “Liderazgo rural femenino: hacia una justicia de género en las zonas rurales”. En este encuentro se puso de manifiesto que el liderazgo de las mujeres en el medio rural no es únicamente una cuestión de igualdad, sino también una condición necesaria para el desarrollo sostenible de las comunidades.
Durante este acto se presentó un decálogo con diez propuestas concretas destinadas a eliminar las barreras que aún dificultan la participación plena de las mujeres del campo. Entre ellas destacan medidas para facilitar el acceso a puestos de responsabilidad, mejorar la representación en los espacios de decisión, garantizar el acceso a la justicia y reforzar las oportunidades de formación y emprendimiento en el medio rural.
Estas propuestas no nacen de la teoría, sino de la experiencia directa de miles de mujeres que trabajan, emprenden y sostienen la vida en los pueblos. Mujeres que conocen de primera mano las dificultades de la despoblación, la falta de servicios o la invisibilidad de su trabajo, pero que también representan una extraordinaria fuerza de transformación social.

La agenda en Nueva York incluyó además la participación en un encuentro organizado por la Asociación de Mujeres Ejecutivas Españolas en el Exterior (CEE-NY), un espacio de diálogo que permitió reforzar vínculos, compartir experiencias y ampliar redes de colaboración internacional.
Este tipo de encuentros demuestran que los desafíos de las mujeres rurales no son únicamente locales, sino globales. En muchos lugares del mundo, las mujeres del campo siguen enfrentándose a obstáculos similares: menor acceso a recursos, dificultades para participar en la toma de decisiones y un reconocimiento insuficiente de su aportación a la economía y a la sociedad.
Sin embargo, también se percibe un cambio de época. Cada vez más organizaciones, instituciones y líderes comprenden que no puede hablarse de igualdad ni de desarrollo sostenible sin integrar plenamente al mundo rural. Las mujeres que viven y trabajan en él no son una realidad periférica, sino una pieza central del futuro.

AFAMMER regresa de Nueva York con nuevas alianzas, ideas renovadas y, sobre todo, con la convicción de que el camino hacia la igualdad real en el medio rural es posible. La energía y el compromiso de quienes trabajan cada día por esta causa refuerzan la esperanza de que las próximas generaciones encuentren un mundo más justo.
Porque cuando las mujeres rurales alzan la voz, no solo hablan por ellas mismas. Hablan también por sus comunidades, por la dignidad del trabajo en la tierra y por un modelo de sociedad más equilibrado, humano y sostenible.
Y hoy, afortunadamente, esa voz ya se escucha en todo el mundo.

La ciudad de Salamanca volverá a convertirse en punto de encuentro del talento joven los días 15, 16 y 17 de abril de 2026 con la celebración de la II edición de COMHIS 2026, bajo el lema “Liderar sin permiso”. El congreso, dirigido a jóvenes líderes, creadores y emprendedores de todas las disciplinas, ya ha abierto su periodo de inscripciones. COMHIS seleccionará a 30 participantes procedentes de distintos ámbitos profesionales que tendrán la oportunidad de presentar sus proyectos, intercambiar ideas y diseñar colaboraciones estratégicas en un entorno de alto nivel académico y tecnológico.

(Promocional)
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