
El artículo sostiene que El Quijote refleja una concepción de la medicina basada fundamentalmente en la dieta como medio de prevención y curación de las enfermedades. A partir de los consejos de don Quijote a Sancho Panza —«come poco y cena más poco»— y de la actuación del doctor Pedro Recio en la Ínsula Barataria, se muestra la influencia de los principios médicos de Hipócrates y Galeno, para quienes la alimentación era el primer recurso terapéutico antes de recurrir a medicamentos o cirugía. Francisco Calero relaciona estas ideas con las enseñanzas del humanista Juan Luis Vives, quien defendió que el médico debía intentar curar al enfermo mediante un régimen alimenticio adecuado. El autor concluye que esta valoración de la dieta, heredada de la medicina clásica, ha encontrado respaldo en la ciencia moderna, citando los descubrimientos sobre la autofagia del biólogo japonés Yoshinori Ohsumi, que destacan los beneficios de la restricción calórica para la salud.
Las enseñanzas médicas de El Quijote revelan una sorprendente coincidencia entre la sabiduría clásica de Hipócrates, Galeno y Juan Luis Vives y los descubrimientos más recientes de la ciencia sobre los beneficios de la dieta, el ayuno y la salud celular.
A través de los consejos de don Quijote y las experiencias de Sancho Panza con el doctor Pedro Recio, la novela muestra una concepción de la medicina basada en la prevención mediante una alimentación moderada. Este enfoque, heredado de la tradición médica de Hipócrates y Galeno y desarrollado por Juan Luis Vives, encuentra hoy respaldo en investigaciones modernas sobre la autofagia y los efectos beneficiosos de la restricción calórica para la salud y la longevidad.

El capítulo 43 de la Segunda Parte de El Quijote lleva por título «De los consejos segundos que dio don Quijote a Sancho Panza»; y, entre ellos, figura el siguiente:
«Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago».
EL QUIJOTE ( II, 43)
Un importante consejo que, por cierto, Sancho tuvo que poner en práctica en contra de su voluntad cuando se encargó de su salud en la Ínsula el doctor Pedro Recio Tirteafuera. Harto Sancho del régimen que le impuso tal doctor, escribió a don Quijote (II, 51), en estos términos:
«Este tal doctor dice él mismo de sí mismo que él no cura las enfermedades cuando las hay, sino que las previene para que no vengan, y las pócimas son dietas y más dietas».
EL QUIJOTE (II, 51)
Así pues, don Quijote y el doctor Recio coincidían en la importancia que le daban a un saludable régimen de comidas, basado en los preceptos de Hipócrates y Galeno para prevenir las enfermedades. Ese régimen de comidas consistía, fundamentalmente, en seguir una alimentación escasa y sencilla.
Ante las quejas de Sancho, el doctor hizo alguna excepción, como se cuenta en II, 49:
«Finalmente, el doctor Pedro Recio Agüero de Tirteafuera prometió de darle de cenar aquella noche, aunque excediese de todos los aforismos de Hipócrates. Con esto quedó contento el gobernador y esperaba con grande ansia llegase la noche y la hora de cenar».
EL QUIJOTE (II, 49)
A la alimentación en El Quijote dedicó un importante trabajo la doctora Mª Luz López Terrada, bajo el título de La alimentación en El Quijote, dentro de la obra colectiva La ciencia y El Quijote. Afirma López Terrada ( pág. 203):
«Los conceptos galénicos en torno a la dieta como método para recobrar la salud son manejados en la novela, no solo por el único médico que aparece, sino por otros personajes. Hay que tener en cuenta que, para el galenismo, se debía recurrir primero a la dieta, luego al tratamiento farmacológico y sólo en caso necesario al quirúrgico».
MARÍA LUZ LÓPEZ TERRADA
( La alimentación en El Quijote)
Hay que hacer notar que el doctor Tirteafuera del Quijote se sirve de la dieta para prevenir las enfermedades, como medicina preventiva, tal como afirma Sancho:
«Las medicinas que usa son dieta y más dieta»
EL QUIJOTE
«Como poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago».
EL QUIJOTE
Por lo tanto, de estos comentarios podemos inferir que para el autor de El Quijote la dieta era fundamental en su concepción de la medicina, como tan bien lo fue para el pensador español, Juan Luis Vives, que abordó ampliamente esta temática en su gran obra De disciplinis.
Así lo expuso en el siguiente pasaje (2ª Parte, IV, 6):
«Por tanto, estas artes (la medicina y la dietética) están unidas y son hermanas hasta el punto que algunas veces es medicina la que se considera dietética y al revés.Por lo demás, la dietética es más sencilla y más general en su función, puesto que atiende exclusivamente a preceptos generales y las formas en tanto que el médico desoía la cuestión a detalles concretos».
JUAN LUIS VIVES
(De disciplinis)
A continuación, en el pasaje contenido en la 2ª Parte, IV, 7, Vives recomienda al médico la dieta como primer remedio en caso de enfermedad:
«Al principio procurará, si es posible, curar al enfermo con un régimen de comidas, es decir, con una dieta».
JUAN LUIS VIVES
(De disciplinis)
Conclusiones:
Primera: La idea de prevenir y curar las enfermedades por medio de la dieta procede de los fundadores de la medicina occidental: Hipócrates y Galeno. Estos médicos eran leídos por los humanistas, entre los que se encontraban Juan Luis Vives, quien los cita con frecuencia en De disciplinis en relación con la utilización de la dieta.
Segunda: Resulta imposible que Cervantes conociera a Hipócrates y Galeno porque desconocía el griego, como se sabe con toda seguridad.
Tercera: La medicina moderna ha confirmado la importancia de la dieta, una recomendación que Juan Luis Vives heredó de Hipócrates y Galeno. Prueba de ello es el descubrimiento de la autofagia por el biólogo japonés Yoshinori Ohsumi, galardonado con el Premio Nobel, al demostrar que el ayuno y la restricción calórica activan mecanismos celulares de reparación y reciclaje esenciales para la salud.
ACERCA DEL PROFESOR FRANCISCO CALERO
El profesor Francisco Calero (1943-) ha desarrollado una amplia y fecunda trayectoria académica dedicada a la Filología Clásica, el humanismo renacentista y la investigación literaria.
Licenciado en Filología Clásica por la Universidad Complutense de Madrid en 1968, inició su carrera docente ese mismo año y ejerció primero en institutos de bachillerato y posteriormente en la universidad, especialmente en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, donde fue profesor, catedrático acreditado, profesor emérito y honorífico.
Su labor investigadora, desarrollada durante más de cinco décadas, abarca más de un centenar de publicaciones sobre lengua y literatura latina, traducción, humanismo, pedagogía y estudios cervantinos.
Destacan especialmente sus investigaciones sobre Juan Luis Vives, autor al que dedicó numerosas traducciones, estudios y propuestas de autoría relacionadas con obras fundamentales de la literatura española. Asimismo, impulsó junto a Javier Vergara el grupo de investigación GEMYR y la colección Collectio scriptorum mediaevalium et renascentium, consolidando una importante línea de estudios medievales y renacentistas.
Su trayectoria se caracteriza por el rigor filológico, la interdisciplinariedad y una constante dedicación a la docencia y a la difusión del pensamiento humanista.
BIBLIOGRAFÍA



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Buenos días y felicidades. «En el conocimiento de la enfermedad está el principio de la salud», le dice D. Quijote a R. Guinart.
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Saludos y felicidades.