Soy culpable de comprar libros de segunda mano

Cuando era niño de EGB en una España que iba desperezándose, el dinero y los juguetes escaseaban y la evasión de la penuria y el aburrimiento la proporcionaban los tebeos, los cuentos y luego ya adolescente, las novelas. Las bibliotecas públicas arrancaban pero resultaba laborioso el largo paseo hasta sus umbrales, buscar entre libros adquiridos […]