En este año 2018 se celebrará (o no, todo dependerá de cómo evolucionen las circunstancias sociales y políticas del país) el 40º aniversario de la Constitución de 1978.

Habría muchas formas de narrar la evolución y avatares que España ha vivido a lo largo de estos cuatro últimos decenios. Una de ellas, poco habitual (y por eso vamos a recurrir a ella en este artículo) es mostrar todos esos cambios a través de cuarenta películas.

Uno de los aspectos más interesantes y menos tratados en relación al séptimo arte es su capacidad para retratar y hacerse eco del momento histórico y reflejar las inquietudes del contexto social en el cual las películas son producidas y realizadas. Por ello, recorrer los diferentes títulos del cine español es recorrer, al mismo tiempo, cómo nuestra sociedad se has transformado hasta llegar al momento actual. Por ello, y como anticipo del Festival de Málaga – Cine en español, que se celebrará entre los próximos 13 y 22 de abril (en el cual Acalanda Magazine estará presente para llevar a cabo la cobertura del mismo), vamos a resumir la evolución de las cuatro últimas décadas de la historia de España en 40 películas que retratan distintas caras y facetas de nuestra realidad.

A.- EL PUNTO DE PARTIDA (1959-1975).- Resulta imposible explicar nuestros últimos 40 años sin tener en cuenta todo el período que transcurre entre el Plan de Estabilización de 1959 y la muerte de Franco en 1975. El cambio económico llevó asociado una serie de aspectos como un cambio de costumbres y mentalidades sociales, un auge de una actitud crítica hacia el Régimen y la aparición de una serie de problemas sin los cuales no podríamos comprender los retos a los que se enfrentó la Transición y el modo en que esta se hizo.

1.- La caza (1966) de Carlos Saura.- Todos los traumas de la Guerra Civil y toda la tensión contenida dentro de la sociedad española condensados en un día de caza en el campo. Al final de la película, un joven interpretado por Emilio Gutiérrez Caba (símbolo de las nuevas generaciones) corre huyendo en busca de ¿un futuro mejor? Posiblemente. La caza acaba siendo, de este modo, la bisagra que une los viejos tiempos con los tiempos que estaban por venir.

2.- Los nuevos españoles (1974) de Roberto Bodegas.- Si hay una película que retrate con brillantez los cambios sociales y económicos experimentados por la sociedad española desde la ejecución del Plan de Estabilización de 1959 es este film de Roberto Bodegas. Y lo consigue a partir del retrato de una pequeña y tradicional compañía de seguros cuyo plácido funcionamiento se ve alterado cuando es adquirida por una multinacional norteamericana. A partir de ese momento, todos sus empleados verán cómo cambia radicalmente su forma de vida. Una película de la llamada “tercera vía” para elaborar la fotografía perfecta de 15 años de profunda transformación social.

3.- Nueve cartas a Berta (1966) de Basilio Martín Patino.- Un joven (nuevamente interpretado por Emilio Gutiérrez Caba), tras regresar a Salamanca después de una breve estancia en Londres, adquiere conciencia del abismo existente entre su entorno y la modernidad que vivió en el extranjero. La opera prima de Martín Patino retrata el impulso social esencial que llevaría a los cambios políticos que tuvieron lugar en la siguiente década.

4.- La piel quemada (1967) de Josep Maria Forn.- Una película poco conocida pero que es una de las mejores aproximaciones a la emigración a Cataluña desde las zonas más deprimidas del país. Una emigración que significó mucho más que un mero desplazamiento físico al suponer tanto una situación de crisis de identidad (ante la necesidad de integrarse en una sociedad muy diferente a aquella de la cual los emigrantes provenían) como un cambio de sector económico en el cual se trabajaba (normalmente, desde la agricultura a la industria, la construcción o los servicios). Para la posteridad, la profecía de uno de los personajes que vaticinó que los hijos de los “charnegos” serían más catalanistas que los propios catalanes. ¿Creen que se ha cumplido o no?

5.- Ana y los lobos (1973) de Carlos Saura.- Las fuerzas atávicas del país – el ejército (representado por José María Prada), la religión (Fernando Fernán Gómez) y ¿el patriarcado?¿la represión sexual? (José Vivó) – unen sus fuerzas contra el elemento extraño, el aire fresco que procede del exterior (Geraldine Chaplin). Metáfora y angustia en carne viva con su brutal desenlace.

6.- El desencanto (1976) de Jaime Chávarri.- La descarnada franqueza de los hermanos Panero (Leopoldo María, Juan Luis y Michi) y de su madre (Felicidad Blanc) en relación al patriarca de la familia (el poeta Leopoldo Panero) no es sólo eso sino todo un despiadado ajuste de cuentas con la época anterior. La imagen de uno de los poetas oficiales del Régimen destrozada y, literalmente, “embalada” y “empaquetada”, posiblemente como expresión del deseo de poner fin a unos años teñidos de oscuridad.

7.- Operación Ogro (1979) de Gillo Pontecorvo.- Reconstrucción minuciosa del atentado contra Carrero Blanco en 1973, uno de los momentos clave de la década de los 70. Lo que muchos tienen en su mente como imagen del magnicidio proviene, en realidad, de los fotogramas de esta película que se convierte, de este modo, en un documento histórico de gran importancia.

 

B.- LA TRANSICIÓN (1975-1982).- Siete años en los que España experimentó un profundo cambio político que nadie esperaba que se saldara con éxito. Pero, con todas las objeciones que se puedan hacer, se pasó de un régimen dictatorial a otro constitucional y multipartidista. Posiblemente, las culpas haya que echarlas a lo que sucedió en años posteriores y no a este período. Pero, para el recuerdo, quedan un buen puñado de películas que se convirtieron en testigos de un tiempo único donde todo pareció posible.

8.- Informe general sobre unas cuestiones de interés para una proyección pública (1977) de Pere Portabella.- Documental excepcional de 4 horas de duración en el que todas las voces que integraban la oposición opinaban sobre cómo debía ser el futuro. Algunos cruces de miradas resultan ser mucho más premonitorios que las palabras de sus protagonistas.

9.- Asignatura pendiente (1977) de José Luis Garci.- Film mítico que muestra el espíritu y el punto de vista de la generación que llevó a cabo la Transición. Fue tal su popularidad que su título pasó a ser expresión de uso corriente en el lenguaje coloquial. Más allá de su recepción inicial, hoy podemos verla como la expresión de todo un estado de ánimo y de todo un ansia de cambio.

10.- Vivir en Sevilla (1978) de Gonzalo García-Pelayo.- En su primer discurso televisivo en 1976, Adolfo Suárez dijo que su objetivo era “elevar a categoría política de normal lo que a nivel de calle es plenamente normal”. Si hay una película de la época que refleje qué ocurría a nivel de calle, es precisamente esta. Porque en ella está, en buena parte, rodada y porque la calle, como ocurre en la mayor parte de los títulos de Gonzalo García-Pelayo, invade cada fotograma y cada línea de guion. Aquí están presentes la nueva mentalidad respecto al amor, el sexo y la pareja, las poderosas inquietudes creativas que bullían en la época, el retorno de los exiliados, la esperanza en un futuro mejor pero, también, los rescoldos de un pasado de autoritarismo en las secuencias dedicadas a la muerte de Enrique Mesa Bugatto en una acción policial. Al final de la película, la actriz Ana Bernal lee algunos artículos del proyecto constitucional en ciernes antes de llegar a la última escena con un cartel con un rótulo que dice: “Ven con nosotros a cambiar la vida”. No hay forma mejor de expresar la ilusión que vivía la sociedad durante esos años.

11.- Función de noche (1981) de Josefina Molina.- En este intenso documental protagonizado por Lola Herrera y Daniel Dicenta, esta pareja de actores destripa los entresijos de su ruptura matrimonial con crudeza y con despiadada sinceridad. Más allá de la anécdota personal, la película acaba siendo una muestra de los cambios que se estaban produciendo en el seno de la familia y de las relaciones de pareja.

12.- Ocaña, retrato intermitente (1978) de Ventura Pons.- El 26 de junio de 1977 se celebró la primera manifestación del movimiento gay en España y fue en Barcelona. El ambiente abierto, liberal y cosmopolita que reinaba en la ciudad era el caldo de cultivo ideal para un acontecimiento de estas características. Sólo en ese contexto es explicable la figura del pintor sevillano José Pérez Ocaña (1947-1983), que se marchó a la Ciudad Condal en 1971 y, una vez allí, se convirtió en una figura artística irrepetible. Este documental es un retrato preciso de su perfil personal y artístico y es un hito fundamental en la visibilización del movimiento gay y la descriminalización de la homosexualidad.

13.- La ciutat cremada (1976) de Antoni Ribas.- Este relato de los hechos que condujeron al estallido de la Semana Trágica en Barcelona en 1909 supuso un acontecimiento emblemático de cara a la reaparición del catalanismo en el nuevo tiempo político. En estos cuatro decenios, los nacionalismos vascos y catalán no han dejado de ser en ningún momento actores que han estado influyendo permanentemente en el devenir histórico del país.

14.- ¡Arriba Hazaña! (1978) de José María Gutiérrez Santos.- Basada en la novela de José María Vaz de Soto (https://editorialamarante.es/autores/jose-maria-vaz-de-soto) El infierno y la brisa, esta película constituye una visión crítica de la Transición y la contempla como un mero cambio de fachada de un conjunto de instituciones y grupos de poder que mantuvieron incólume su capacidad de dirigir y gobernar los asuntos del país.

  

C.- EL PSOE EN EL PODER (1982-1996).- Catorce años decisivos, con Felipe González como Presidente del Gobierno, y que supusieron un largo trayecto desde la ilusión al desencanto.

15.- La vida alegre (1987) de Fernando Colomo.- La imagen de la España alegre y divertida de los 80 se refleja a la perfección en esta película ágil y chispeante, una de las más representativas de la llamada “comedia madrileña”. Un ambiente optimista y desenfadado empezó a reinar en el país y La vida alegre se contagia de él con un tono espontáneo y un ritmo desenvuelto que llegan a ser mucho más expresivos que la propia trama del film.

16.- Lola (1986) de Bigas Luna.- El 12 de junio de 1985, España firmó su Acta de Adhesión a las Comunidades Europeas. En 1986, Bigas Luna realizó esta historia, actualización nada encubierta de la Carmen de Prosper Mérimée, que encierra una sutil metáfora sobre las problemáticas relaciones entre España y Europa, entre el frío aire tecnocrático del núcleo central del continente y el temperamento pasional de nuestro país. Al final, el personaje de Ariadna Gil, en su primer papel en el cine, viene a representar la esperanza en un futuro capaz de superar todos los lastres del pasado.

17.- El arreglo (1983) de José Antonio Zorrilla.- Junto al ya comentado ¡Arriba Hazaña! y otro que comentaremos con posterioridad (El futuro), El arreglo forma parte del trío de títulos que, en este listado, ponen en cuestión la opinión comúnmente aceptada sobre la Transición y que la ven como un lavado de imagen de las instituciones del anterior Régimen más que como una ruptura radical con las mismas. En el caso de este film, su ataque se centra en la pervivencia en los cuerpos policiales de grupos y modos de actuar que no son sino una mera continuidad respecto a los existentes durante el franquismo. Si recordamos lo sucedido con el GAL, concluiremos que lo que narra esta película se ajustaría con no poca exactitud con lo que estaba sucediendo durante esos años.

18.- Akelarre (1984) de Pedro Olea.- Si La ciutat cremada representaba la postura del catalanismo político, Akelarre, aunque no lo parezca, vendría a expresar muchas de las posturas del nacionalismo vasco. Y decimos que no lo parece porque la trama de este film se centra en reconstruir la persecución que la Inquisición llevó a cabo contra las presuntas brujas que vivían en el navarro valle de Araitz en 1595. A pesar de ello, es clara la metáfora que se quiere hacer entre lo sucedido a finales del siglo XVI y la visión nacionalista sobre la actuación del Gobierno central en relación a Euzkadi.

19.- Días contados (1994) de Imanol Uribe.- Durante buena parte de los años de los que estamos hablando, los crímenes de la banda terrorista ETA tuvieron un triste protagonismo en el devenir de la sociedad española. Adaptación de la novela homónima de Juan Madrid, esta película de Imanol Uribe es seguramente la más brillante de cuantas tuvieron al grupo armado como pieza central de su trama.

20.- Pont de Varsòvia (1989) de Pere Portabella.- El director de la ya comentada Informe general, productor de películas tan importantes como Los golfos (1959) de Carlos Saura, El cochecito (1960) de Marco Ferreri o Viridiana (1961) de Luis Buñuel, realizador de films experimentales como Nocturno 29 (1968), Umbracle (1970), o Vampir Cuadecuc (1971) y senador por el PSUC entre los años 1977 y 1979 y 1980 y 1984, realizó en Pont de Varsóvia una disección del desencanto que, desde el punto de vista cultural, político y social, invadió a muchos sectores de la izquierda con la gestión del PSOE a lo largo de estos años y que explica su progresivo e inexorable declive.

21.- Tocando fondo (1993) de José Luis Cuerda.- Tras los fastos y celebraciones de 1992, un virulenta crisis económica afectó a España en el período 1992-1995, con caídas del PIB, fuertes aumentos del desempleo y del déficit público y cuatro devaluaciones de la peseta que echaron abajo el frágil triunfalismo surgido con los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla. Esta película de José Luis Cuerda fue el título que captó el pulso de esos años, en los que optimismo desbordante dejó paso a un cáustico cinismo.

22.- Todos a la cárcel (1993) de Luis García Berlanga.- En plena descomposición del gobierno socialista, con numerosos casos de corrupción saliendo a diario en los medios de comunicación, que desembocaban en detenciones, encarcelamientos y procesos judiciales, esta película de Berlanga constituyó la radiografía fiel del estado de ánimo del momento y una enmienda a la totalidad a la gestión del partido en el poder. El relevo estaba cerca.

 

D.- EL PP EN EL PODER (1996-2004).- En 1996, el PP, con José María Aznar, lograba una precaria mayoría relativa que le permitió acceder al poder. En el año 2000, tras cuatro años de eficaz gestión, lograba la mayoría absoluta. La segunda legislatura de Aznar significó para él un lento pero imparable desgaste que alcanzó su culmen con la gestión de los atentados del 11 de marzo de 2004.

23.- Carne trémula (1997) de Pedro Almodóvar.- Una de las claves ideológicas que primó durante estos años fue la reivindicación de los logros y éxitos de la Transición. En este film de Almodóvar, se colaba este espíritu al comparar la España de 1970 en la que nacía el personaje interpretado por Liberto Rabal, con la España de 1996 en la que nacía su hijo, Las palabras de Liberto al final de la película son relevantes en este aspecto: “Por suerte, para ti, hijo mío, hace mucho tiempo ya que en España hemos perdido el miedo”. En los años de gobierno de Aznar, la defensa de la Transición y del mantenimiento inalterable de la Constitución de 1978 se convirtió en uno de los principios rectores de la acción política.

24.- La gran vida (2000) de Antonio Cuadri.- Tras el fin de la crisis del período 1992-1995, con las ventajas competitivas derivadas de las cuatro devaluaciones de la peseta y de la entrada de España en el euro, el país vivió unos años de importante expansión económica. La gran vida, rodada en pleno epicentro de esta época de auge, simboliza muy bien los rasgos de este crecimiento que parecía surgir de la nada: un conductor de autobús a punto de suicidarse acaba aceptando la oferta de un desconocido, la cual consiste en pedir prestados 100 millones de pesetas a la Mafia para darse la gran vida durante dos semanas. Pero, al cabo de ese tiempo, surgirán los problemas. Algo así también acabó pasando en España…

25.- Asesinato en febrero (2001) de Eterio Ortega.- Una de las grandes preocupaciones de la acción política durante estos a2ños fue el acabar con la banda terrorista ETA y ello en un doble frente: una intensa acción policial y el despliegue de un fuerte discurso deslegitimador contra el grupo armado, discurso que se consolidó con la conmoción causada por el secuestro y posterior asesinato del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco en julio de 1997. Este documental forma parte de la corriente que surgió a raíz de ese discurso deslegitimador, de forma que, a partir del asesinato del político socialista Fernando Buesa el 22 de febrero de 2000, la película traza una panorámica general de los problemas de la sociedad vasca.

26.- Te doy mis ojos (2003) de Icíar Bollaín.- Un título fundamental para explicar la concienciación de la sociedad española contra la violencia de género. Protagonizada por Laia Marull y Luis Tosar, su tormentosa relación en la película sirvió para que la violencia en el seno de la pareja pasara a formar parte, con carácter obligatorio, del centro de la agenda política.

27.- La caja 507 (2002) de Enrique Urbizu.- Uno de los reversos del crecimiento económico que se produjo entre 1995 y 2007: la especulación urbanística. Una trama criminal sirve para sacar a la luz los enjuagues urbanísticos entre los promotores inmobiliarios y los ayuntamientos ocupados por políticos corruptos.

28.- Barrio (1998) de Fernando León de Aranoa.- La otra cara del crecimiento económico: la vida en barrios marginales en los que los efectos del crecimiento económico pasan de largo. La falta de formación de los segmentos sociales más modestos, la precarización laboral y la ausencia de expectativas se entremezclan en este retrato social que, de hacerse hoy, apenas cambiaría en sus rasgos esenciales.

29.- Los lunes al sol (2002) de Fernando León de Aranoa.- Durante estos años de crecimiento, siguió produciéndose el cambio sectorial por el que la industria ha estado perdiendo peso a favor de la construcción y el sector servicios. Este desplazamiento productivo, acompañado de la decadencia de las zonas industriales tradicionales, es lo que se plasma en Los lunes al sol, con todos sus efectos a niveles psicológicos y sociales.

30.- Noviembre (2003) de Achero Mañas.- El hundimiento del Prestige frente a las costas gallegas y la subsiguiente marea negra que produjo y el apoyo del gobierno español a la guerra de Irak desencadenaron toda una serie de protestas que fueron desgastando, poco a poco, al gobierno del PP. Esta película de Achero Mañas sobre un grupo teatral que intenta, a través de sus representaciones, intenta despertar la conciencia social y política del público conecta muy bien con el espíritu que brotó durante esos años.

31.- No habrá paz para los malvados (2011) de Enrique Urbizu.- El 11 de marzo de 2004 se produjo en Madrid el atentado terrorista más grave de la historia de Europa. Atentado que marcó un antes y un después en la historia de nuestro país. Prácticamente, no hay ninguna película que, por respeto, haya abordado el tema pero este film de Enrique Urbizu, estrenado siete años después de la masacre, sí que lo trata indirectamente y, hasta cierto punto, reconstruye las características de las tramas que convergieron en la realización de la misma.

 

E.- LOS AÑOS DE LA CRISIS (2004-2018).- El PSOE, de nuevo en el poder, con José Luis Rodríguez Zapatero al frente del gobierno (2004-2011) no pudo evitar en 2007 la irrupción de la crisis surgida con el estallido de las burbujas financiera e inmobiliaria. Con el regreso del PP a la Moncloa, el gobierno de Mariano Rajoy sólo pudo enderezar a duras penas algunos de sus efectos pero acosado en todo momento por el descontento social y las acusaciones de corrupción contra su partido.

 

32.- Los fenómenos (2014) de Alfonso Zarauza.- El argumento de esta película protagonizada por Lola Dueñas y Luis Tosar traza un recorrido fiel desde los años de optimismo de la expansión económica hasta el triste despertar causado por la explosión de la burbuja inmobiliaria.

33.- Hermosa juventud (2014) de Jaime Rosales.- Los efectos de la crisis en las nuevas generaciones con el derrumbamiento de proyectos de vida, la falta de oportunidades en el mercado laboral y la emigración al exterior como única (y, hasta cierto punto, ilusoria) salida.

34.- B. (2015) de David Ilundáin.- Reconstrucción al pie de la letra del testimonio de Luis Bárcenas, el 15 de julio de 2013, ante el juez Ruz. Ochenta minutos en los que reveló todo el mecanismo de financiación ilegal del PP. Una de las piedras de toque de toda la ola de indignación que se ha extendido en los años siguientes entre la sociedad española.

35.- Murieron por encima de sus posibilidades (2014) de Isaki Lacuesta.- Y hablando de indignación, esta es destilada con toda su crudeza en esta película de Isaki Lacuesta a través de unos personajes que no dejan títere con cabeza en este retrato de una sociedad desesperada que sufre una absoluta falta de referentes.

36.- El futuro (2013) de Luis López Carrasco.- Posiblemente, la película que causará la mayor extrañeza de toda la lista. Unos jóvenes celebran la victoria del PSOE en las elecciones generales del 28 de octubre de 1982. Por debajo de las apariencias, lo que acaba poniéndose en cuestión es toda la Transición. En línea con una opinión que se ha ido extendiendo poco a poco, el diagnóstico centra el problema en el propio régimen nacido en 1978, que progresivamente va siendo considerado como irrecuperable. Sólo el tiempo dirá si este análisis es o no correcto.

37.- Forasteros (2008) de Ventura Pons.- La cuestión de la inmigración es tratada con gran inteligencia en este film en el que se van alternando dos tramas protagonizadas por las mismas familias. La emigración a Cataluña desde el sur de España en los años 60 frente a la emigración desde el norte de África en pleno siglo XXI: distintas realidades pero las mismas reacciones y los mismos miedos ante los que vienen de fuera, que sufren las dificultades de integración en una tierra extraña.

38.- La gran familia española (2013) de Daniel Sánchez Arévalo.- Durante estos años, las tensiones territoriales en el País Vasco y en Cataluña han copado la agenda política de los distintos gobiernos. Hay películas que abordan el tema desde diferentes perspectivas pero no era fácil escoger una con la suficiente asepsia como para que se sintiera disconforme con la elección el menor número de lectores posibles. Así que he seleccionado esta película de Daniel Sánchez Arévalo en las que los miembros de una familia (con graves dificultades para poder convivir juntos) sólo parecen encontrar un punto de unión en el apoyo a la selección española de fútbol el día en que ganó el Múndial de fútbol el 11 de julio de 2010. Está por ver que ello sea una exageración y que, realmente, podamos resolver en común los problemas que nos afectan.

39.- Brava (2017) de Roser Aguilar.- El 8 de marzo de 2018, millones de mujeres se manifestaron en la calle pidiendo igualdad. Ello fue el desenlace de todo un conjunto de corrientes sociales y de opinión que, sin duda, fueron estimuladas por la irrupción del movimiento #MeToo en 2017 surgido a raíz de que salieran a la luz los abusos cometidos durante años por el productor estadounidense Harvey Weinstein. El argumento de Brava gira en torno a las consecuencias que sufre una mujer (soberbiamente interpretada por Laia Marull) que ha sido víctima de una agresión sexual. Una película que ha sido estrenada justo en el momento en que la cuestión que denuncia ha pasado a ocupar un lugar principal en los medios de comunicación y en las redes sociales.

40.- Selfie (2017) de Víctor García León.- Una película en tono de comedia realiza un retrato mitad cáustico mitad irónico de la encrucijada en que se mueve actualmente la sociedad española. Si la primera película de este listado, La caza, un joven terminaba con un joven huyendo a la carrera de una situación trágica, el desenlace de Selfie es el de una chica ciega (Macarena Sanz) caminando entre un chico pijo (Santiago Alverú, representación de la España del PP) y un chico antisistema (Javier Caramiñana, representación de la España de Podemos). ¿A quién elegirá?¡Quién sabe! Quizás, a ninguno de los dos…

1 thought on “40 años de historia de España en 40 películas

  1. Derroche de erudición y buen criterio del crítico y escritor José Manuel Cruz Barragán. Espero con interés sus críticas a las películas a concurso en el Festival de Cine de Málaga.

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