Hace tan sólo un mes nos dejaba el escultor salmantino Venancio Blanco, pero su espíritu docente se sentía intensamente en la Escuela de Arte creada por él de la mano de su Fundación, en la sala de Santo Domingo de la Cruz en Salamanca.

Desde que su legado llegó a Salamanca en 2015, gracias al apoyo del Ayuntamiento y de la Fundación Mapfre, fue una obsesión para él crear un espacio de convivencia entre sus obras y las creadas por los alumnos de la Escuela de Arte “Venancio Blanco”.

La Fundación Venancio Blanco encargada de la gestión, difusión y conservación de las obras del Artista, tiene además entre sus principales objetivos, acercar las Bellas Artes a un público intergeneracional, a través de su Escuela de Arte para niños y niñas, además de Talleres de Dibujo y de Grabado.

La Escuela de Arte de la Fundación Venancio Blanco se encuentra en unos de los rincones más bellos de Salamanca, junto al convento de San Esteban y a cinco minutos de la Plaza Mayor. Sus jardines, con vistas a la Catedral, hacen las veces de espacio de recreación para los pequeños amantes del Arte, quienes también los utilizan para pintar del natural el perfil urbano y medieval de la capital charra. En esta Escuela, se aprende a pintar, dibujar y esculpir, a través de técnicas adaptadas al alumno, respetando sus capacidades y fomentando su autonomía y espíritu libre en un grupo reducido. Cada día de Escuela es una experiencia única, alejada de la docencia academicista y donde los alumnos son protagonistas de sus propias creaciones mientras disfrutan aprendiendo con los grandes hitos y artistas de la Historia.

Inspirados, como Venancio, en la curiosidad creativa, el comportamiento de los materiales plásticos y la diversión del propio taller, los pequeños llegan a la escuela motivados y con ganas de saber la sorpresa que les aguarda: ¿Qué técnica vamos a hacer hoy?, ¿Qué materiales vamos a usar?, ¿Qué artista vamos a conocer?… son algunas de sus preguntas.

Recientemente, los niños y niñas de la Escuela estuvieron practicando el modelado en barro, partiendo de los originales de Venancio expuestos en la exposición actual “Un proceso escultórico”, o trabajaron el Color, a partir de una acuarela donde el espacio predominante era un cielo al atardecer. Pero sin duda, entre sus actividades favoritas, hay que destacar la transferencia fotográfica sobre madera y el vaciado escultórico que cada uno realizó de su propia mano.

Actualmente, la Escuela de Arte la forman niñ@s de entre 5 y 12 años.

El grupo de trabajo en ningún caso superará la cifra de 15 alumnos, pues desde la Fundación se potencia una educación y formación en arte personalizada, que aseguran un aprendizaje eficiente en el alumno, teniendo la posibilidad de dedicarle tiempo de atención en el seguimiento de cada trabajo. Los padres y madres confían plenamente en la metodología y personalidad del proyecto educativo y su profesora. Según expresa Nuria Urbano, directora de la Fundación Venancio Blanco:

Cuando se buscó un profesor para este taller se puso atención en que tuviera una titulación específica en Bellas Artes y capacidad pedagógica, consideramos que los pequeños y nuestra docente tienen un trato muy amigable y se lo pasan genial.

Fundación Venancio Blanco - Escuela de Arte. Sala de exposiciones Santo Domingo de la Cruz - Colección Venancio Blanco
Venancio Blanco – Dedicatoria que el hizo a los niños de su puño y letra.

Para más información:

Fundación Venancio Blanco
fvb@fundacionvenancioblanco.es
Telf: 610 41 09 32

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