El poemario, publicado por Editorial Amarante, se presenta en la Feria del Libro de Salamanca el sábado 5 de mayo.

La casualidad hizo que Antonio Colinas y Mónica Velasco coincidieran en las Conversaciones Literarias de Formentor (Mallorca) en el verano de 2015, aunque se conocieran un año antes. Ella, trasladada a la isla para trabajar como profesora de Lengua y Literatura, ocupó como vivienda, y sin buscarlo, la casa museo del pintor catalán.

Una “preciosa casualidad” que llevó a la poeta a indagar más sobre su obra pictórica. Así es como conoció la colección de cuadros inmensos que ocupan una sala permanente del edificio CaixaForum de Palma, llenos de colorido y sensualidad que le sedujeron al instante, lo que le llevó a dar forma a los primeros poemas dedicados al artista.

Antonio Colinas y Mónica Velasco
Mónica Velasco y Antonio Colinas en las Conversaciones Literarias de Formentor.

Aquel encuentro literario fue el germen de “Trazos“, este proyecto en torno a Anglada-Camarasa. La luz mediterránea, los pinos de la bahía de Pollença y ese paisaje inspirador e inolvidable quedaron hundidos en la mirada de la poeta, como escribe en su poema “Pinos y rocas”:

Cuando haya regresado a Ítaca

y ya mis manos y mi boca

hayan podido olvidar que fui

por un tiempo sabina y mar y olivo,

entonces, vendréis a mí, isla mía,

en esos versos,

a levantar mi frente,

a hundiros en la mirada.

Antonio Colinas confiesa su gusto por el pintor, de quien dice ser un artista muy abierto, para quien el mundo mediterráneo fue fundamental, con unas pinturas cuya atmósfera lírica siempre le atraparon. “Trazos” no es una visión fotográfica del cuadro, afirma el poeta, sino una interpretación abierta y en sintonía con la pintura, pero no es una visión cuadro-poema.

El poeta leonés, residente en Salamanca y que pasó 21 años de su vida en Ibiza, confiesa no tener ningún poema como favorito porque el libro es un conjunto, “un poema de poemas”. Los hay entrañables y que hacen referencia a algún aspecto del pasado, pero los ve como una unidad.

Para Mónica Velasco, uno de los favoritos de Colinas es “Pi de Formentor”, al que ya escribiera Miquel Costa i Llobera, uno de los autores más representativos de la Escuela Mallorquina y a quien se refiere Colinas en los dos primeros versos del poema:

No sé si este pino es el pino

al que cantara el poeta.

Lo que sí sé es que en él

resuena para mi

cada pino del mundo y de esta costa.

“El reto era interpretar poéticamente un cuadro”. Mientras Velasco optó sobre todo por los retratos, Colinas se centró más en los paisajes mediterráneos, pero en los dos se percibe siempre la atmósfera paisajística de las islas. Editorial Amarante publica este libro-joya con una edición muy cuidada, añade el poeta, y acorde con lo que exigía.

Además de libro, nos parece otra cosa, algo cercano al arte. Un tipo de libro muy particular.

Trazos” será presentado el próximo sábado 5 de mayo a las 13.00 horas en la 38º Feria del Libro de Salamanca, y contará con la presencia de los autores, Antonio Colinas y Mónica Velasco.

Cartel presentacion_Trazos_Antonio Colinas-Monica Velasco_Amarante_mayo2018

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