LA RELIGIOSIDAD EN EL QUIJOTE
Una de las palabras más utilizadas en El Quijote es «Dios»: un claro indicio de la religiosidad y espiritualidad de su autor.
Una de las palabras más utilizadas en El Quijote es «Dios»: un claro indicio de la religiosidad y espiritualidad de su autor.
El Quijote nos enseña que la verdadera sabiduría nace del temor reverencial a Dios, una idea bíblica y humanista.
La escultura nos recuerda que la belleza sigue siendo un camino hacia Dios.
Una invitación a pensar, cuestionar y mirar con ojos nuevos.
El consejo de don Quijote a Sancho a «conocerse a sí mismo» se sustenta en una base filosófica sólida extraída directamente del pensamiento de Juan Luis Vives.
Defender la libertad de expresión es comprender que nada ni nadie puede arrebatarnos uno de los preciosos dones que a los hombres dieron los cielos.
Entre la memoria herida y el futuro incierto, elegimos convivir.
Un relato no es una mentira para ocultar la verdad, sino una estructura para que la verdad pueda sostenerse y ser vista.
Acercarnos a Vives no es sólo un ejercicio de memoria histórica, sino una invitación a recuperar lo esencial.
El Quijote: un hijo del entendimiento de Juan Luis Vives.









