Hablar de la vejez sin caer en la tristeza, sino levantándose de pura esperanza, es un logro que consigue Sparks en esta novela.

Es esta una deliciosa novela de amor en la juventud y también de amor en la vejez, escrita con precisión literaria y recursos magníficos para prender la atención del lector, cuyo mejor ejemplo es el enlazar dos historias en una, objetivo que consigue con creces.

Poco a poco, en nuestra sociedad, va dejando de ser tabú el amor en las personas mayores, pero sigue impactando la fuerza y la fidelidad que este asunto proyecta. La esperanza de vida se alarga en el mundo occidental año a año, y es preciso dedicar más tiempo, más recursos, incluso más argumentos narrativos a esta etapa de la vida, considerada en la antigüedad la de la sabiduría, y hoy por hoy denostada, despreciada en beneficio de la etapa de juventud.

La realidad cotidiana es dura con los ancianos y especialmente con las ancianas, pues suele ir acompañada de escasos recursos económicos, y desde luego, de enfermedad y achaques. Todo esto es la prosa, la vida corriente, que abunda en retratos tristes de personajes pobres, acosados por las dolencias y la certeza de que las fuerzas y el buen ánimo se han esfumado para siempre. Todo esto es la vida usual que la narrativa no suele abordar, porque prefiere protagonistas maduros, jóvenes, incluso niños, que gocen, sufran, afronten riesgos y sueñen con un futuro mejor.

Hablar de la vejez sin caer en la tristeza, sino levantándose de pura esperanza, es un logro que consigue Sparks en esta novela, donde están presentes:

1) la enfermedad del alzheimer con toda su crudeza, más para los familiares que para quien la padece, por su falta de memoria, también la artrosis y las cardiopatías, tres enfermedades que acosan a nuestros mayores.

2) la fidelidad entre el esposo y la esposa tras décadas de matrimonio, varios hijos en común y otros tantos nietos.

3) la vida en las residencias de ancianos, estructurada en horarios, normas estrictas y separación entre familiares, en medio de un régimen similar al hospitalario, que es, sin embargo el sueño al que aspiran miles de jubilados del mundo, visto que sus familias no pueden atenderlos y ellos ya no se valen solos.

4) el amor eterno, puesto tantas veces en entredicho, sobre todo el de pareja, que convive en la salud y en la enfermedad, en la juventud, la madurez y la vejez, afrontando la monotonía, las crisis económicas, los disgustos familiares, las enfermedades o desgracias de los hijos, en fin, la presión del mundo del trabajo, de las amistades comunes, del vecindario, y sabiendo siempre que el otro miembro de la pareja es el mejor compañero/a que se pudo elegir.

5) la vida rural en la posguerra norteamericana, desde los años cincuenta del siglo XX hasta nuestros días, con el encanto de la naturaleza como fondo: los ríos, las montañas, los valles profundos y solitarios, en contraposición a la vida frenética en las ciudades, donde las multitudes se apiñan en cada esquina. Este marco idílico pone fondo al argumento de amor eterno, pues parece más fácil la fidelidad en un entorno natural y agreste que en un hábitat urbano, lleno de cientos de personas distintas, que pueden tentarte o distraerte de tus propias convicciones y sentimientos.

6) el apoyo mutuo como fuente de fuerza, de vida y de placer entre el hombre y la mujer a lo largo de toda su existencia en común, el crecimiento de ambos como personas individuales y duales, consiguiendo que sean, al final del camino, dos seres humanos aún más perfectos y más entregados que en sus inicios de noviazgo durante la juventud.

7) la desmitificación de la falta de sexo entre personas mayores, pues el amor físico puede darse en esta etapa de la vida con matices y ritmos distintos a los que disfrutaron en su juventud y madurez, realizándose sin normas imperiosas, sin generalidades, sin agobios y sin clichés.

El cuaderno de Noah es una novela universal por su pulcritud, su encanto, su defensa del amor, de la entrega constante a tu pareja, como escudo contra el sufrimiento, como parapeto contra la muerte y la soledad. Publicada en EEUU en1996 y en España en 2012, ha sido traducida a numerosos idiomas y fue bestseller en varios países. Es un buen ejemplo de la narrativa estadounidense actual. Fue llevada a la gran pantalla en la película protagonizada por Ryan Gosling y Rachel McAdams, y dirigida por Nick Cassavettes , aunque con el título de El diario de Noah, en 2004.

Nicholas Charles Sparks (nacido el 31 de diciembre de 1965), el autor, es un escritor, guionista y productor estadounidense. Sus novelas han alcanzado éxito internacional. Ha publicado 20, de las cuales 11 han sido llevadas al cine (Lo mejor de mí, El diario de Noah, Un paseo para recordar, Mensaje en una botella, Noches de tormenta, La última canción, Querido John, Cuando te encuentre, Un lugar donde refugiarse, El viaje más largo y En nombre del amor) y vive en New Bern, Carolina del Norte, con su esposa Catherine y sus cinco hijos.

Teresa Álvarez Olías

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