Valdivia, la Perla del Sur

Valdivia, la Perla del Sur

Valdivia emerge como una ciudad, en plena armonía con el carácter de su paisaje circundante, luchadora, amable, acogedora y emprendedora.

Hoy os quiero llevar de viaje. Os quiero llevar hasta el fin del mundo. Os quiero sobre el escenario principal de mi libro «La loca y los gatos», la ciudad austral chilena Valdivia. ¡Acompañadme en este viaje transatlántico, transhemisférico y transhistórico!

Bajo la orden de don Pedro de Valdivia, originario de este pequeño pueblo badajocense, Juan Bautista Pastene descubre y toma posesión del puerto y la desembocadura del río, al que los indígenas de un pueblo llamado Ainil llaman Ainilebo, el 22 de septiembre de 1544.

Más tarde, el 12 de febrero de 1552, Pedro de Valdivia toma posesión efectiva de la ciudad dándole el nombre de Santa Maria La Blanca de Valdivia. El rey Carlos V de España le concede el escudo de armas, por cédula real del 18 de marzo de 1554. Durante tres siglos fue la avanzada española más importante en los territorios de América del Sur.

Se constituyó en un eslabón indispensable entre la capital de Chile y el estrecho de Magallanes, llegando a ser este puerto el baluarte más codiciado del Pacífico llamado Antemural y llave del Mar del Sur. La destrucción de la ciudad, por parte de los indígenas en 1599, hace que España se olvide de la región. Pero la estadía de los holandeses, despierta a los españoles de su letargo. Los holandeses abandonan Valdivia el 28 de octubre de 1643, y la ciudad es refundada por los españoles en 1645 como plaza fuerte por orden del virrey del Perú, don Pedro de Toledo y Leiva. La misión fue encargada al hijo del virrey, don Antonio Sebastián de Toledo, Marqués de Mancera.

Por su situación fluvial cercana al Océano Pacífico, la necesidad de defenderse de corsarios por el mar y los continuos ataques indígenas desde el interior, los españoles levantaron un complejo sistema defensivo de fuertes y castillos en torno a Valdivia y a la bahía Puerto de Corral. Así nacieron a partir de 1645 los castillos de Mancera, Corral, Niebla, Amargos y Cruces, y las fortalezas San Carlos, El Molino, Chorocamayo, Baides, El Inglés, Piojo y Carboneros.

Fuerte de Niebla

Años más tarde, durante la Independencia del Reyno de Chile del dominio de la corona de España, que se había iniciado en 1810, Valdivia continuaba en manos realistas, hasta que en 1820. El 3 y 4 de febrero de 1820, en la gesta heroica de la “Toma de Corral”, las tropas chilenas, al mando de Sir Lord Thomas Cochrane, Guillermo Miller y Jorge Beauchef, destacados militares ingleses y franceses, se enfrentaron a las tropas Españolas del Regimiento Cantabria. En una acción relámpago, las fuerzas chilenas con 250 hombres desalojaron a los españoles de las inexpugnables fortalezas de la bahía de Corral, tomándose los fuertes de Corral, Del Inglés, San Carlos, Amargos y Chorocamoyo. Ante el abandono de los fuertes Mancera, Carbonero, El Piojo y Niebla, las tropas tomaron posesión de ellos. Posteriormente se apoderaron de la ciudad de Valdivia integrándola al territorio nacional.

Entre 1850 y 1870, un contingente alemán llega a Chile. La mayoría es destinada a La Unión, Osorno, y Llanquihue. En Valdivia quedan industriales, artesanos, profesionales e intelectuales.

A fines del siglo XIX, la industria valdiviana tiene un gran auge en Chile con fábricas, cervecerías, fundiciones y astilleros de renombre, entre otras. A principios del siglo XX se inaugura la industria siderúrgica de Altos Hornos de Corral; aparece el primer centro maderero de Chile; aparecen empresas de cabotaje y navieras.

Todos estos logros decaen durante la 2ª Guerra Mundial, al colocar los capitales alemanes en las listas negras de las relaciones internacionales, las cuales impedían un buen comercio por parte de los colonos alemanes en la zona.

Cervecería Haussman en Valdivia

En 1954 se crea la Universidad Austral de Chile, dándole a la ciudad un carácter cultural, que junto con el agro-industrial, pronosticaban un gran futuro para la ciudad y sus alrededores.

Pero el 22 de mayo de 1960 a las 15.11 horas, un terremoto azota la región. Fue percibido en todo el cono sur de América, siendo Valdivia la ciudad donde se registró una intensidad récord de XI a XII en Escala de Mercalli y 9,5 en Escala Richter. Simplemente el mayor movimiento telúrico jamás registrado en la tierra…

El terremoto de 1960 cambió la geografía de Valdivia para siempre

El sismo termina con muchas vidas y derriba edificios, cambiando la fisonomía de esta ciudad para siempre. En los minutos posteriores, y como consecuencia del sismo se originó un tsunami, que arrasó lo poco que quedaba en pie, y el cual también arrasó las costas de Japón, Hawaii, Filipinas y la Costa Oeste de Estados Unidos.

Hoy Valdivia, con más de 140 mil habitantes, emerge como una ciudad, en plena armonía con el carácter de su paisaje circundante, luchadora, amable, acogedora y emprendedora, rindiéndole como siempre el homenaje a su gente, sus ríos y su naturaleza.

Fuente de datos: Ilustre Municipalidad de Valdivia.

Palma Govaert

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