Después del vendaval, toca levantarse y reconstruir
De fuerza, amor, ilusiones y esperanzas se compone el espíritu, que no solo el cuerpo cuenta, que no solo el cuerpo enferma.
De fuerza, amor, ilusiones y esperanzas se compone el espíritu, que no solo el cuerpo cuenta, que no solo el cuerpo enferma.
¿Qué hacer cuando la culpa no es nuestra, pero aún así nos pesa?
