Jane Eyre es una novela psicológica y romántica. La autora y la protagonista son mujeres.

Fue una obra prohibida al principio y, sin embargo, sigue los cánones victorianos de comportamiento en sociedad, así como las directrices cristianas y calvinistas de ganarse la vida y ser humilde.

Su publicación provocó protestas por parte de los sesudos críticos de la época. Se leía tan bien la novela y estaba tan bien escrita, que éstos no querían reconocer a una mujer como su autora, que además era una mujer rural, nada célebre ni famosa. En la sencillez de su exposición, en  su tema de amor clásico y eterno, sencillo, a prueba de  circunstancias adversas, está la clave de su éxito posterior y  constante. Toda la literatura amorosa de nuestros días mana de esta y otras escritoras inglesas de la época, entre la que también destaca la de su hermana Emily Brontë, autora de Cumbres Borrascosas, entre otras obras.  

 

Jane Eyre,  de niña, está sola, vive en una aldea, es huérfana y debe servir a su tía y primos, pero ya mantiene un principio de rebeldía y personalidad. Por este simple detalle la novela es original. Desde el primer momento cuenta con infinidad de lectores, y desde luego lectoras. Para ser sinceros, la narrativa inglesa es la primera que abre las puertas a las escritoras y a las lectoras. La narrativa en español, por ejemplo, no se abre masivamente a  las mujeres hasta, prácticamente el siglo XXI.

Jane Eyre, de joven, mantiene su independencia y desde luego su fortaleza y buen juicio. No lucha contra su modelo de sociedad. No puede ni se le ocurre. No trabaja en una fábrica donde pueda denunciar sus condiciones de trabajo. No es atea ni revolucionaria. Acepta su destino con resignación y paciencia. Pero utiliza la verdad para definirse y actuar. Finalmente, tiene su recompensa y su golpe de suerte. Jane es amiga de sus amigos y muy agradecida. También es capaz de modificar su pensamiento y trata bien a las personas que se cruzan en su camino, no teniendo en cuenta los desprecios que se le hacen de continuo, en una sociedad que no permitía a nadie salirse de las normas establecidas, según su clase social y nivel económico.

Jane confía en su trabajo para ganarse la vida desde los 18 años: aquí está el escándalo que la sociedad de su tiempo no soportó. Históricamente, las mujeres sobrevivían por su relación con un hombre, bien fuera siendo su cónyuge, su madre o su hermana, el cual las mantenía con su fortuna o su salario. Los oficios únicos y clásicos para las mujeres eran monja, reina o prostituta. Si alguna ejercía de enfermera era por ser monja, y si lo hacía de tabernera, era por ser la esposa, hija o hermana del mesonero. Esta independencia de nuestra protagonista llamó la atención  de su sociedad. 

Pero además tenemos en las manos una novela personal, intimista, realista también, y muy romántica. El amor endulza y duele en cada página, siendo el motor que orienta la vida de la protagonista. Hablamos del amor entre sexos, pero también hay amor a las amigas, a las compañeras y  a las familias adoptivas respectivas.

La novela presenta un detalle muy original: retrata la absoluta hipocresía del misionero que acude a Oriente a buscar el martirio y le ofrece a la protagonista casarse con ella para ir juntos a evangelizar almas. En realidad, el misionero  sólo se ama  a sí  mismo, pues se considera superior a los infieles y a sus semejantes, incluida Jane Eyre, que rehúsa ser su esposa, porque no concibe ella un matrimonio sin amor, contraído sólo por cumplir una misión cristiana en el otro confín del mundo.

La trama del libro nos atrapa desde el principio, como un cuento clásico conocido, y esto también es fundamental para considerar una obra como maestra, clásica y eterna. No se trata de una novela dinámica ni vertiginosa, desde luego. Escrita en primera persona, las reflexiones se alternan con los diálogos y la narración, atendiendo a las reflexiones que Jane Eyre mantiene consigo misma, conforme transcurren los primeros años de su vida, manteniendo en todo momento la dignidad y los principios morales calvinistas de esfuerzo, templanza, sumisión al orden establecido y creencia en Dios.

De la mano de la protagonista observamos el mundo rural inglés del siglo XIX, la vida familiar en las vicarías, un internado de niñas pobres, y también la plaga de las enfermedades, en especial la tuberculosis, que asolaban la sociedad de su tiempo.

 

Año de publicación:1847

Número de páginas: 583

Tipo de novela: psicológica y social

Autora: Charlotte Brontë

Breve biografía de la autora: (Thornton, Reino Unido, 1816- Hawotrh, Reino  Unido, 1855) Nacida en un entorno rural, Charlortte Brontë fue muy pronto huérfana de madre y alumna de un internado. Vivió en varias ciudades. Sus hermanas Anne y Emily publicaron también novelas. Su padre las animó a instruirse. Las dos, como ella, murieron de tuberculosis.

 

Otras obras de la autora:

                                      “Shirley”, publicada en 1849

                                      “Villette”,publicada en 1853

                                      “El profesor”, publicada en 1857

 

 

Foto de portada:© NATIONAL PORTRAIT GALLERY, LONDON

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