Dos grandes autores estadounidenses se inician en el género de la ciencia ficción durante el siglo XX, siendo los pioneros de una narrativa de desbordante imaginación, que ubica sus historias en un entorno futurista, irreal, terrenal en un caso y extra terrestre en el otro.

Son Ray Bradbury , con su obra Fahrenherit 450 entre algunas otras e Isaac Asimov, con docenas de libros, de los que comentamos hoy Los robots del amanecer. Fahrenherit 450 de Ray Bradbury ( Illinois, Estados Unidos, 1920- 2012 ) es una novela  donde el autor se adentra en un mundo cruel y extraño, para mostrarnos, en su imagen exagerada y terrible, cómo es realmente la sociedad de nuestros días. Fue llevada al cine por François Truffaut.

En la obra, nuestro atormentado protagonista, Montag, es bombero, pero en su país los bomberos queman libros, porque está prohibido leer, y por tanto pensar. Su mujer, Millie, es una insulsa muñeca, como todos sus vecinos, que se recrea permanentemente en una felicidad insulsa, que no se plantea nada en la vida, que tan sólo vegeta sin criticar un solo aspecto de lo que la rodea, porque en la sociedad en la que viven, es obligatorio ser feliz, y para ello resulta imprescindible no salirse de los cánones establecidos, no mostrarse original, no criticar, no ser diferente, no cuestionar el poder establecido, ni levantar la voz.

Hay algunas otras personas en la ciudad que se han atrevido a pensar, igual que Montag, y han desaparecido, liquidadas. Además existe un horrible monstruo, El Sabueso, diseñado para liquidar a los rebeldes de distinto pensamiento al estatal, algo así como un repelente insecto gigante, accionado por los dueños de la sociedad para  destrozar y aniquilar por completo las bibliotecas clandestinas, las casas de los dueños de libros y las moradas de los críticos. El final de la obra es impreciso y abierto, muy original en todo caso. No es extraño que, desde su publicación, en 1953, la novela se convirtiera en un icono de la nueva narrativa, crítica y nada convencional, paradigmática por completo. Otras obras del autor son: Crónicas marcianas (1950),  El hombre ilustrado (1951) y El verano de la despedida (2006).

Isaac Asimov  (Petróvichi, Rusia, 1920- Nueva York, 1992) es  a su vez, otro gran clásico de la ciencia ficción, en su doble acepción de científico y novelista. Es un maestro ideando el mundo del futuro con sus célebres teorías y sus 3 leyes sobre la robótica. Observando cómo viven los humanos, describe cómo vivirán tales máquinas en el universo habitable del futuro.

En su novela, Los robots del amanecer, el protagonista, Elijah Baley, es un policía terrícola, casado y con un hijo, que quiere acostumbrarse, incluso con mucho esfuerzo, a respirar el aire libre, ya que sus congéneres habitan ciudades artificiales y es preciso buscar otros mundos  donde existir. De repente, se le convoca a una misión que puede encumbrarle en su carrera y de paso salvar a La Tierra de  la superpoblación  si triunfa en la misma, o hundirle en la miseria si fracasa. Acepta responsablemente y viaja al planeta  Aurora. Tanto allí como en La Tierra, los habitantes son ayudados por robots en sus quehaceres, sometidos éstos a estrictas leyes de obediencia y ayuda a los humanos. Realizan todas las labores pesadas, no comen, no gastan. Obedecen siempre. Y nunca mueren, en teoría. Baley debe investigar, sin embargo, el óbito de uno de ellos, el más perfeccionado de todos. El resto de personajes, un prestigioso científico, el dueño de una potente empresa, una mujer de un tercer planeta y antigua conocida, y por supuesto dos robots propiedad del científico, participan en  una secuencia rápida de sucesos, que combinada con sus correspondientes diálogos, van dando la clave del misterio a Elijah.

Estamos no sólo ante un libro original y fabulado en grado sumo donde los haya, sino también ante una novela filosófica sobre nuestra conducta individual y social en relación con el poder, los celos, el amor, el sexo, las relaciones paterno-filiales, la esclavitud, etc. En el planeta Aurora contemplamos la vida del planeta Tierra, por mucho que los aurorianos sean diez veces más longevos y soporten las inclemencias atmosféricas sin inmutarse.

Asimov ha configurado el futuro con su poderoso dominio de la psicología y la tecnología, y ese futuro puede parecerse a sus escritos. En esta novela no sólo contemplamos un mundo que perfectamente puede llegar a ser cierto como se imagina, sino que los lectores nos vemos enredados en una trama criminal, donde el policía no es un héroe al uso: guapo, atlético, resistente, sino un hombre común con sus limitaciones de inseguridad, soledad y resistencia. El año de publicación de esta obra fue 1983 y perteneció a la Colección: III novela Ciclo de La Tierra o novelas sobre robots.

Isaac Asimov, bioquímico y científico riguroso, fue autor de relatos cortos y series enteras de novelas en los ciclos conocidos como La Tierra o los Robots, el Imperio y La Fundación, también escribió  Yo, robot de 1950, El hombre bicentenario  de 1970, ambos llevados al cine por Proyas y Columbus respectivamente, así como su novela Viaje Alucinante, cuya adaptación cinematográfica fue dirigida por Richard Fleischer. Otras magníficas obras  del mismo autor son  El fin de la eternidad, La muerte de los soles, La saga de la fundación de 1982 y  El sol desnudo de 1958, entre cientos de artículos y colaboraciones.

La narrativa de ciencia ficción aglutina a millones de lectores, y  éstos se acercan a través de él también a la novela histórica, a la poesía, al cine, al teatro, y desde luego a la aeronáutica, la genética o la astronomía, en un desafío increíble de imaginación y de análisis del comportamiento humano, pues constituye un espejo del mismo.

Teresa Álvarez Olías

Gracias por comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: