Las musas son criaturas mágicas que surgen en los sitios más inesperados, nos asaltan y nos invitan a crear una nueva realidad.

Entre las pinceladas que cubren los lienzos, escondidas entre sus matices, sus sombras y sus luces, se hallan ellas, esperando la mirada del poeta que las rescate de sus vestiduras polícromas.

Capturada por la mirada del pintor, la realidad recorre su interior, impregnándose de la esencia única e irrepetible del artista, que tras digerirla, la regurgita transformada en una peculiar visión, una mirada nunca vista.

El binomio más maravilloso se da cuando la creatividad pictórica es observada por la mirada del poeta. Entonces, es cuando las musas cambian el color por el negro de las grafías y vuelan, despegan desde los labios del que declama, desde los versos del poema.

Antonio Colinas y Mónica Velasco. Anglada-Camarasa

Trazos no es ni más ni menos que eso, la conversión de la magnífica pintura de Anglada-Camarasa en maravillosos poemas de la mano de dos poetas que deciden colaborar juntos para hacer este poemario que rinde culto y homenaje al artista catalán. A Antonio Colinas y Mónica Velasco debemos la creación de este poemario. En Trazos ambos poetas convergen en una complicidad admitida, un objetivo común que los conduce a deleitar al autor con sus impresiones sobre cada obra, sobre toda aquella superficie observada que inspira, indudablemente, a la creación de los versos de esta obra.

Junto a los poemas melancólicos de Colinas, esos en los que echa la mirada atrás porque la figura de un ciprés le recuerda a aquél que sembró cuando nacieron sus hijos, se encuentran los de Velasco. Ella se interna en los lienzos, como si caminara por las calles del París, de aquel nostálgico mundo de poetas y pintores que subsistían con algunos francos en sus raídos bolsillos, nutriéndose tan solo de sus sueños. En ese ambiente, Mónica Velasco se interna, como si ella también formara parte de la escena y se cuestiona más allá de la simple imagen, como si la pintura pudiera dar más de sí y hacer de su plana existencia un mundo paralelo.

Trazos es una obra que ofrece la sensación que un par de poetas llegan a sentir al observar las atemporales obras pictóricas del pintor Anglada-Camarasa.

Isamar Cabeza


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