“Chirimiri, el nido de los sueños” en el Espacio la Figa de L’Hospitalet de Llobregat – Barcelona
Los vencejos vuelan súbitamente, no aprenden, a diferencia de otras aves. Nunca más volverán al nido. No pondrán los pies en el suelo ¡jamás! De hacerlo morirían. Para los vencejos, machos y hembras, volar es vivir.

