Jane Austen (Steventon, 16 de diciembre de 1775-Winchester, 18 de julio de 1817 y Emilia Pardo Bazán (La Coruña, 16 de septiembre de 1851-Madrid, 12 de mayo de 1921), son dos grandes escritoras, una británica y la otra española, separadas por el mar Cantábrico-North Sea y cien años de Historia, pero unidas por su destreza en describir la vida de una familia pudiente y rural.

Ambas escriben, en sus largas colecciones de novelas, sobre la vida rural en una gran hacienda, que conocen muy bien, así como sobre la existencia cotidiana de las mujeres, en Reino Unido y España, siempre educadas para el matrimonio, siempre instruidas en la sumisión al varón, y relegadas a usar, únicamente, su gran sentido común.

Las dos escritoras consiguieron publicar sus obras literarias y obtener importantes ingresos con la venta de las mismas. Las dos han persistido en la memoria de lectores y lectoras de generaciones posteriores a la suyas, y han visto llevar sus novelas al cine y a la televisión, lo que fue increíblemente difícil cuando los editores eran únicamente hombres.

Podemos fijarnos en la novela Mansfield Park de Austen y en Los pazos de Ulloa de Pardo Bazán para compararlas.

Similitudes entre las mismas:

a)ambas reflejan perfectamente la sociedad en la que viven las autoras: un mundo agrario donde todo el mundo se conoce, en el que nacimientos, bodas y defunciones, también las fiestas patronales y la Navidad son las únicas distracciones. Las familias y los amigos se visitan ritualmente. La religión cristiana impera como norma de conducta y es vital mantener la buena fama y comportarse como se espera de cada individuo. Hay sirvientes que cocinan, lavan y limpian en las amplias mansiones donde viven los protagonistas, así que ellos, y sobre todo ellas, llevan las riendas de la casa en cuanto a recepción de visitas, cartas y eventos, pero no se ven obligadas a trabajos exhaustivos de fregonas y lavanderas, propias de mujeres clases sociales más bajas.

b) los desenlaces de las dos novelas son geniales e inesperados, en contraste con el desarrollo de los capítulos, que te van atrapando en sus enredos cotidianos entre vecinos y familiares, más concretamente entre hermanos y primos, coincidencia absoluta en ambos libros.

c)un cura católico o vicario anglicano es el protagonista masculino fundamental, lo que da un toque moralista al argumento y al comporta miento privado y público de los personajes, que están ”en edad de casarse” y obedecen al padre en ese tema.

d) esta figura, la del padre o marido dominante, controlador de la casa solariega y señor también de la hacienda rural, a la que contribuyen con su trabajo e impuestos un grupo de familias, es clave en el desarrollo y la trama, pues su voluntad es la imperante sobre los hombres jóvenes y las mujeres, ya sean niñas, de mediana edad o ancianas.

e) la conducta de mujeres y hombres es absolutamente distinta, a pesar de los cien años que separan ambos libros y difiere de la actual, donde la libertad individual, en cuanto a la elección de pareja, es mucho más palpable. En ambas novelas las protagonistas apenas salen de casa, no trabajan de manera remunerada, no tienen novios ni por supuesto amantes, solo pretendientes que las piden en matrimonio.

f) la variedad de personajes es grande, pero nunca hay contradicción en cada uno de ellos. Los buenos son siempre buenos, idílicos, y los malos, siempre malos, reprobables en todos los aspectos de su comportamiento, según el estilo que corresponde a la novela decimonónica.

g ) ambos libros coinciden en demostrar que las clases sociales no son intercambiables y el matrimonio es imposible entre miembros de clases distintas.

Diferencias entre las mismas:

a) el ambiente rural inglés es más abierto, más alegre que el gallego, más educado. Las conveniencias sociales son de vital importancia en Mansfield Park, pero esto no ocurre en la misma magnitud en Los pazos de Ulloa, de ambiente intimista, donde el lector percibe en la mansión señorial una sensación de ocultismo, de tragedia contenida, de espacio cerrado y opresor.

b)el desenlace, siendo magistral en ambos, e imposible que pudiera tener lugar en la actualidad. Es cruento en la novela de Pardo Bazán, pero no así en la de Jame Austen. Ninguno de los dos lo puede imaginar el lector al iniciar el libro.

c) Mansfield Park es un libro más refinado, transcurre esencialmente bajo techo y se recrea en personajes dispares que viajan alguna vez a Londres y a otras ciudades. Los pazos de Ulloa describe personajes básicos, que aman la caza, la violencia, la compra de votos, la dejadez en el mantenimiento de la mansión, y que apenas salen de la hacienda.

d)Austen se centra en personajes jóvenes o maduros, obsesionados con lograr matrimonios exitosos, defensores del amor y de la riqueza, mientras que Pardo Bazán mezcla protagonistas de todas las generaciones: niños especialmente, cuyo retrato resulta delicioso, y da al matrimonio una importancia relativa y temporal, ampliando la temática de la novela a prácticas caciquiles en votaciones públicas.

Ambas autoras tuvieron vidas muy distintas, pues Jane se educó como hija de vicario, apenas vivió en dos ciudades distintas durante la época eduardiana británica, y creció en una familia conservadora, tradicional; mientras que Emilia fue más liberal, se relacionó con los intelectuales españoles del momento, viajó de La Coruña a Madrid donde vivió hasta su muerte, escribió sobre la Galicia rural, anclada en el pasado (mucho más que el campesinado inglés del gobierno inglés cien años atrás) y sobre el Madrid de su época.

En vida, ambas escritoras fueron muy leídas, pero el gobierno británico de unos años a esta parte ha ensalzado como se merece la figura de su novelista, trazando un itinerario literario de su casa y sus obras, hecho que no ha realizado el gobierno español actual con la figura de una de sus autoras más célebres.

Es una delicia leer estas dos obras, que se circunscriben a un mundo cerrado, plagado de relaciones de poder, de culto a la consideración social, que ya no existe. Los personajes están muy bien diseñados y a través de ellos entendemos la realidad social en la que vivían, una realidad a veces plácida y otras angustiosa, familiar, reprimida, hipócrita, donde la libertad estaba supeditada a la conveniencia social y económica.

Teresa Álvarez Olías

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