La historia, la tierra, las bellas artes,
os ofrecen sus inmensos tesoros:
a todo puede elevarse vuestra inteligencia
que no cede en viveza y penetración a la del hombre.

Precursora de la literatura femenina en Chile, en 1804 nació Mercedes Marín del Solar fue una mujer excepcional para su época. No conforme con lo que el sistema social tenía dispuesto para la mujer, Mercedes amplía su campo de acción y aborda la labor de instruirse y adquirir cultura, menospreciando la vida doméstica y la opción religiosa. Es cierto que sin el apoyo de su madre adoptiva, Mercedes Guerra, quien durante su infancia se esmeró por ofrecerle una buena educación y la guió en sus primeras lecturas, a la joven poeta no le hubiera resultado tan fácil escapar del único rol que le era destinado a la mujer, el de esposa, ama de casa y madre.

Aunque su predilección era la literatura, también se interesó por las artes en general. A sus doce años y siempre con el apoyo de su padre, Gaspar Marín, la chica estudió francés, italiano y aprendió canto, piano, vihuela y clavel.

Inspirada en los sucesos de la Independencia de Chile, a sus catorce años escribió su primer poema “Canto fúnebre a la muerte de don Diego Portales” que salió publicado en la prensa para el diario El Araucano el 28 de julio de 1818. Hay que destacar que este poema la consagró en las letras chilenas y que fue firmado bajo el seudónimo “Por una señora chilena”.

En su juventud estuvo en contacto con autores destacados de la época como su hermano Ventura Marín, Andrés Bello o Ventura Blanco Encalada, con quienes solía leer y comentar a los románticos franceses y a los poetas españoles de la escuela neoclásica. Se asocia la lectura de autores extranjeros con la motivación de Mercedes por temas relacionados a la patria, a la naturaleza, el ensalzamiento de los valores familiares y los temas religiosos. Gracias a las tertulias literarias que ofreció en su casa junto a su marido, José María del Solar, y a dos de sus primeras publicaciones: “Inscripción grabada en la muralla del jardín de una casa de campo” y “Letrillas”, su nombre comenzó a ser conocido en la escena cultural santiaguina.

Pese a su talento y su determinación por hacer de su pasión su prioridad, las labores y deberes como madre y esposa le hicieron no poder dedicarse de lleno a la escritura e incluso llegó a convertirse en un lujo de su vida privada, tal como ella misma dejaría por escrito: “una mujer literata en estos países era una clase de fenómeno extraño, y que un cultivo esmerado de la inteligencia exigía de mí hasta cierto punto, el sacrificio de mi felicidad personal”.

De Sevilla con Amor, programa cultural emitido desde radio Satelitevisión y Americavisión, en horario de viernes a las 21:00 h. y repetición los domingos a las 19:00 hora española.

https://emisoramericavision.wixsite.com/misitio

Isamar Cabeza


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