Él era Él,

porque fue el que escrutó y descifró el lado más íntimo de Ella,

derribando con el acompañamiento de la caricia y la del beso,

sus muros bajo tierra.


Lo único que Ella quiso ser,

fue suya.

Y como Él era Él,

se dijo que quería ser esperanza.

El día dos de octubre de 2019 en la librería Gaztambide de Madrid…

Tuvo lugar un acontecimiento que llenó mi corazón de ilusión y de gratitud. Empecé a escribir a la edad de dieciocho años durante las noches en las que no lograba conciliar el sueño, extenuando mi mente trazando versos, imaginando sus rimas y recreándome en sus cadencias, con la esperanza de que la somnolencia apareciera para devolverme el cansancio que sin saberlo la poesía me había robado. No tenía pensado crear un poemario al que llamaría para ironía de las lunas acunadas bajo mis ojos, Versos desvelados, pero puede que aquellas madrugadas ya hubieran estado pactadas con las musas, puesto que descubrí una parte de mi que desconocía y que me era extraña, una parte que no acababa de comprender. Esa parte está formada de sensibilidad, deseo, afinidad, inspiración y otras sensaciones a las que no sabría otorgar un nombre, pero que sin embargo, han compuesto cada verso como cada pedazo de lo que soy. Esta es la parte de mí que más amo, al ángel caído al que di vida sin pretenderlo.

Laura Martínez Gimeno - Editorial Amarante
Laura Martínez Gimeno – Versos desvelados – Editorial Amarante
¿Y si ese peligro se tiñe de sádicos pensamientos reflejándose como un

destello alrededor de un iris sumido en negro?

¿Y si ella se vuelve en mi incongruencia a causa del impulso y ambos nos

precipitamos a perdernos en la incoherencia de lo absurdo?”

La presentación del poemario estuvo llena de cariño, disposición y de las mejores atenciones de las personas que asistieron, entre las cuales fueron familiares, amigos, profesores y lectores que se sintieron atraídos por la idea de un ángel sin alas que volara atravesando cada poema con diversas conciencias perversas, apariencias sombrías y con las voces que son las de todo el que lo contempla. El entusiasmo entre los oyentes era palpable, las preguntas fueron muchas e ingeniosas, en el momento de recitar algunos poemas seguían con la mirada mis palabras en el libro, y al terminar me observaban como si no pensaran que aquello fuera del carácter de mi pluma. Aspecto que me suscita un muy buen cumplido, ya que lo asombroso es escribir sombras que, por trato o primeras impresiones, parezcan no ser de mi estilo. Algunos lectores contactaron conmigo horas después del acto para hacerme saber que nada más llegar a casa se habían puesto a leer y que habían devorado Versos desvelados de una sentada, otros que leían un poema cada noche antes de irse a dormir y hacer honor a la forma en cómo lo compuse, hay quienes subrayan citas y las marcan como sus preferidas, y otros que saltan de un poema a otro dependiendo del rumbo que tome su capricho. Pero la pregunta que más ha resonado ha sido la de, ¿Escribirás más poesía?, y mi respuesta siempre era la misma, ¿Acaso podría no hacerlo?

Laura Martínez Gimeno - Editorial Amarante
Laura Martínez Gimeno – Versos desvelados – Editorial Amarante
Laura Martínez Gimeno - Editorial Amarante
Laura Martínez Gimeno – Versos desvelados – Editorial Amarante
Simple amargura de esperanza salada,

Simple lágrima.

Arraigué un alma solitaria y aislada,

para que nada – nadie – pudiese

rozarme o herirme,

conmover o empujarme a sentir.

Y ser la única dueña de mis estímulos,

para tomar el poder de gobernar tirana,

mi columna de espino.

Existen dos anécdotas maravillosas que me gustaría dejar aquí impresas. La primera de ellas y más especial, es que aquel día por la mañana mi persona favorita en el mundo vino a verme. Cogió un vuelo para atravesar un mar y estar presente. Poder compartir con ella todas las emociones y las tensiones es una de las mejores recompensas de haber decidido dedicar mi vida al mundo de las letras. Son cosas que solo entenderán aquellos que se hayan atrevido a entregarse a algo tan bonito y tan valiente. Con un poco de imaginación sabréis de la persona de la que estoy hablando. La segunda de ellas y más inverosímil pero verdadera trata de un reencuentro. Sucedió justo en el momento en el que, sujetando entre mis manos el más bello ramo de flores con el que unas amigas de ensueño me sorprendieron, levanté la mirada para entrar en la librería. Una cara muy familiar que no podría haber pertenecido a ninguna otra persona en el mundo me miraba sonriente. Hacia doce años que no veía a uno de esos amigos de la infancia con los que creces y recuerdas para siempre.

Aceptaré mi caída.

Elogiaré por segunda vez el golpe.

Pero me alzaré,

más atroz de lo que recordáis,

más despiadado de lo que sospecháis,

más brutalmente sanguinario de lo que podríais llegar a imaginar.

Entonces comprendes que la poesía no solo se escribe, sino que se vive, y que tiene el poder de reunir las almas de la gente. Y que por eso la leemos y nos recreamos en ella.

Laura Martínez Gimeno

Disfruta de la obra de Laura Martínez Gimeno

Gracias por comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: