O cómo la unión puede hacer la fuerza fortaleciendo viejas alianzas y creando nuevas.

Actualmente vivo en una zona costera turística. «¡Jo, qué suerte tiene!», pensaréis algunos de vosotros. Y sí, es una suerte. Pero es una suerte sólo durante nueve meses al año. A partir del 15 de junio, este normalmente tranquilo y pacífico pueblo se convierte en un infierno de calor, visitantes, ruidos excesivos, filas en los supermercados y robos. Llegando al 1 de julio la paz habitual ya ha convertido en estrés, agresividad y conflictos entre residentes y visitantes. Por estos motivos suelo encerrarme en mi oficinita desde el 15 de junio hasta el 15 de septiembre y escribir un libro.

El 2020, este annus horribilis del cual no nos vamos a olvidar pronto, es diferente. Lo único que no ha cambiado, es la gran afluencia de visitantes a pesar del COVID-19, provocando los malestares veraniegos de siempre y añadiendo algunos más. Pero este año es diferente para mi persona, porque he publicado mi primer libro “La loca y los gatos”. Firmé el contrato durante la primera semana del confinamiento, y me llegaron los libros la última semana del confinamiento. Ahí me encontré con una caja de libros, sumamente feliz por recibir «mi bebé» en brazos, y a la vez profundamente preocupada por la imposibilidad de una presentación pública como Dios manda: con amigos, interesados y el tan apetecido coctel.

¿Qué podía hacer yo para presentar mi bebé al mundo?

Quiero comentaros que durante nuestro «arresto domiciliario» me pasó un fenómeno interesante. Harta de tanta negatividad, borré el 90% de mis amistades en Facebook por agresivas y falsas. Asimismo, retomé contacto con viejas amistadas cuyo estado de ánimo y salud realmente me tenían preocupada. A la vez conocí nuevas amistades, personas auténticas y positivas. Se reforzaron viejas alianzas y se crearon nuevas, yo ayudando en lo posible para traducir, leer BOE, informar y aquellas personas acompañándome en el proceso de la publicación.

De ahí, salió de forma natural mi modelo de promoción —no me atrevo a llamarlo estrategia, porque no lo planifiqué con antelación ni premeditación. Por un lado, varias viejas y nuevas amistades en diferentes partes del mundo pidieron su ejemplar con la Editorial Amarante, mandándome una foto posteriormente. Por otro lado, algunos grupos de Facebook los cuales había ayudado durante el confinamiento, me hicieron por iniciativa propia una campaña de apoyo, publicando sus fotos con el libro en el grupo: resultó una excelente promoción contagiosa. Y por último, logramos una alianza entre algunos negocios locales con los cuales he estado muy unida en esos momentos horribles. Así que cambiaron mis planes de escribir durante este verano, a pesar de las ganas e inspiración que están rebrotando en mis interiores.

Concretamente, estoy llevando a cabo pequeñas sesiones de firmas en hostelería y librerías, lo cual también implica una importante fuente de promoción y un consumo extra para el negocio, mientras todos lo pasamos muy bien. Son mini eventos, con reserva previa y una asistencia de máxima cinco parejas por sesión, en un tiempo reducido de media hora —aunque suele alargarse por las conversaciones espontáneas y divertidas que se generan después de las firmas.

¡Ojo!, sencillo no es. Hace mucho calor, hay que soportar todas esas incomodidades arriba mencionadas, y además cumplimos el protocolo sanitario a pie de la letra: mascarillas aunque estamos en un restaurante, desinfectar manos después de cada firma (no sabéis cómo quedan mis manos de resecados después de cada evento…), desinfectar el boli y las sillas, y lo peor, no poder abrazarnos o saludarnos como me gustaría.

Sin embargo, la alegría y emoción que me hacen sentir los lectores, además la satisfacción de ver cómo también se están formando nuevas alianzas entre aquellos negocios y los participantes, me animan para no descansar durante este verano: seguiremos añadiendo negocios a nuestra alianza apoyándonos mutuamente.

Presentaciones y Firmas de Libros

Calpe 26-07-2020

Calpe 08-08-2020

Mil gracias amigos lectores, ¡me siento leída!

Palma Govaert

Un pensamiento en “Publicar en tiempos del Coronavirus: La subestimada teoría de la reciprocidad

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