Pervivencia del soneto. Ecos espirituales, de Concha Ortega
Las rosas se marchitan pero el olor a rosas permanece. Los cuerpos se angostan, pero la belleza perdura.
Las rosas se marchitan pero el olor a rosas permanece. Los cuerpos se angostan, pero la belleza perdura.
Su “Epílogo-Poema” es una rendición. Una declarada rendición de poeta cuando asegura “nos duelen las venas de tanto recorrido…” ¡Ay, de los poetas!
Nuestra Castilla se muere de casta, y de sequía y de abandono.
Escrito durante el confinamiento, el presente ensayo se compartimenta en distintas disertaciones acerca de las “estéticas”, -entendidas desde el punto de vista etimológico como ‘conocimiento sensible, percepción, sensación de la realidad… “trufado de emotividad” añadirá Gómez-Blesa-, de la ausencia, del aislamiento al que el mundo global y el individuo se han visto, y continúan, sometidas por las políticas económicas, sociales y sanitarias.



