ADOLFO SUÁREZ, 50 AÑOS DESPUÉS
Porque si la concordia fue posible, nuestra responsabilidad es trabajar para que siga siéndolo hoy también.
Porque si la concordia fue posible, nuestra responsabilidad es trabajar para que siga siéndolo hoy también.
Entre la memoria herida y el futuro incierto, elegimos convivir.
Que esta conversación nos ayude a comprender que la economía, lejos de ser un asunto técnico, es un lenguaje de responsabilidad, visión y compromiso con el bien común.
Quienes no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo.
El Espíritu de la Transición es un libro para leer despacio, sin prisas, saboreando con delectación la belleza literaria de cada página, y dejándose empapar, como si se tratara de una lluvia fina, por esos valores de diálogo, respeto y tolerancia que sus páginas destilan, y que pueden ennoblecer y engrandecer tanto la vida pública como la personal.
“Una generación de pantalones estrechos y anchos deseos”.
Todas las fuerzas políticas deberían llegar a formalizar una Ley de Educación consensuada, como base para crear un futuro mejor para todos nuestros hijos.
Juan Ignacio de Mesa
Adolfo Suárez cogió una España de fundamentalismos y en su lugar levantó monumentos al diálogo y a la comprensión.
Quiero que mi último recuerdo sea un sincero y rendido homenaje a toda una generación de españoles que luchamos por la paz y la libertad.








