Con amor, con mucho amor, esta novela corta de Carlota Josefina Bérard surge como la tercera de una saga que tiene como late motiv las cuatro estaciones del año.

Su delicada portada ya nos anticipa lo que hallaremos en su interior y es que, si de sutilezas se trata, ella en sí es total sutilidad y ternura, suavidad y así se nos muestra a través de sus letras.

Su mirada va más allá de la simple percepción de su entorno, Carlota nos desvela lo que sus sentidos le inspiran y nos contagia inevitablemente de la magia que ella siente. Las flores cobran cualidades humanas, tienen individualidad, tienen su propia misión y su carácter bien definido. Y no es que la autora fantasee con un mundo irreal ni es Alicia en un país soñado, es que Carlota se para a observar los pequeños detalles que pasan desapercibidos, los valora y disfruta de ellos.

Jardín cerrado es una perfecta comunión de flora, fauna y de los cinco elementos, un decálogo de hermanamiento, la descripción casi susurrada y tierna de quien ve más allá de lo tangible, de quien es dotada de una extrema sensibilidad y puede darles voz propia a las azucenas, a los lirios o a los tulipanes sabiendo que cada cual tiene sus necesidades.

La vida humana sigue su curso al compás que esa espléndida naturaleza de la que se nutre y en la que se ve envuelta, recibiendo la belleza y las cualidades que en su silencio nos ofrece lo mejor de ella misma sin pedir nada a cambio, sin reproches, sin segundas intenciones.

Historias cargadas de amor que florecen al compás de unas flores de invierno que huelen a despedida, a sueños de colores, a olor a malvaviscos churruscados y a abrazos reconfortantes que verán la luz de una nueva temporada, de una nueva estación.

Jardín cerrado es toda una singularidad, pues nace con la espontaneidad que las flores silvestres lo hacen, sin mano de ser humano que medie, sin imposición y sin reglas… del puro instinto, de la pura esencia de su ser. Un canto dulce, una melodía que invita a compartir y a sentir el amor en su máximo significado, el amor incondicional y la dicha de estar vivos.

Jardín Cerrado es una llamada de atención de la manera más cariñosa, una invitación a saborear cada minuto, a disfrutar de esas pequeñas cosas que dan sentido a nuestro día a día.

Isamar Cabeza

10 comments on “Jardín cerrado, de Carlota Josefina Bérard

  1. ¡Una reseña preciosa, Isamar! Escrita con la misma ternura y elegancia que la obra de Carlota Josefina Bérard ¡Una obra extraordinaria! Sus versos son tan sencillos a la vez que cargados de un complejo abanico simbólico que resultan fascinantes.

  2. Carlota

    Gracias Isamar por tan hermosa reseña de Jardín Cerrado 🧡🧡🧡🧡🧡

  3. Carlota Josefina Berard

    Gracias gracias Isamar Bella! ❤️📚✍️

  4. Felipe Chaneta

    Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera (Pablo Neruda).

    Conmueve ver, escuchar y leer a Carlota Josefina Bérad. Es pensamiento delicado, mar de ternura y destino de embeleso. Es fragilidad envolvente, reposo de pasión y lluvia de afecto. Es captar, revelar y ensalzar inapreciables detalles e insignificantes cosas. Es buscar palabras bonitas. Es, como la margarita, natural, luminosa y con encanto, una mezcla de sol y sonrisa. Es pura dulzura. Es un corazón blanco.

    Emociona ver, escuchar y leer a Isamar Cabeza. Es fuerza sensible, liberación de sentires y risa espontánea. Es, a veces reivindicación, otras consuelo y siempre regalo -de buen gusto y cortesía-. Es jardín, frontera de plagas y malas hierbas y cortafuego. Es pura savia literaria que hace crecer arboles -libros- y nacer flores -poemas y escritos-. Es, como el azahar, tesoro oculto -del naranjo-, esencia fresca que acapara el aire y te lleva el viento.

    Aunar ambas voces en este mini concierto -de poesía y flores- ha sido todo un acierto. Una, como comentarista del «Jardín Cerrado», acompasa dicción y estilo al tono y ritmo de la autora y con el embeleso de su música -escritura- nos lleva en volandas hasta las puertas del libro y nos pregunta ¿quieren abrirlo y pasar? Otra, como peculiar floricultora en pleno éxtasis de primavera, continúa narrándonos su visión de la vida a través colores -toca el verde- y del paso de las cuatro estaciones al modo de Rohmer.

    • Mil gracias por comentar, Felipe, el deleite continúa en sus palabras, siempre es una alegría saludarlo. Un abrazo inmenso.

    • Carlota Josefina

      Gracias lindo Felipe
      Por tan Bellas palabras que no merezco…
      Tu manera de sentir y de escribir es divina- eres afortunado!
      Tus palabras me hacen muy feliz !
      Gracias Isamar por tan Bello artículo-
      Gracias a Ti llegue a Felipe …
      Un beso a los 2!
      Dios los bendiga eternamente!
      Con muchísimo amor y gratitud para los
      2!
      Carlota

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