EL TELEDIARIO DEL FUTURO Y LA BATALLA POR LA VERDAD
La Inteligencia Artificial no destruye la verdad: desafía nuestra capacidad para reconocerla.
La Inteligencia Artificial no destruye la verdad: desafía nuestra capacidad para reconocerla.
El ayuno moderado como medicina para prevenir enfermedades ya fue prescrito por Hipócrates y Galeno.
Una odisea transdisciplinaria que une la intuición poética de Emily Dickinson, la astrofísica computacional y el viaje final de Santiago Ramón y Cajal a las estrellas.
Nuestro premio nobel de medicina amerita un lugar donde poder admirar su legado, una suerte de mezcla artístico-científica de excelencia suma.
Un Museo Cajal serviría para comprender mejor el mundo científico y tecnológico en el que vivimos.
El orgullo legítimo por Ramón y Cajal y el sistema español de ciencia y tecnología ha de traducirse en un compromiso social generalizado por la investigación. El Museo Ramón y Cajal sería el alimento de esa conciencia colectiva.
Un hombre de la brillantez de Ramón y Cajal es, sin la menor duda, acreedor de un museo que reúna sus logros, los exponga, les de valor y los coloque a disposición de los españoles que tan necesitados estamos de conocer y saber valorar nuestro acervo.
Ciencia y Arte conectadas por un interés y curiosidad por la vida.
«El que no coloca los cimientos con anticipación podría colocarlos luego si tiene talento, aun con riesgo de disgustar al arquitecto y de hacer peligrar el edificio.»
Con el Festival de Ajedrez de Salamanca se quiso poner de relieve la relación de nuestra ciudad y de su ocho veces centenaria Universidad en la historia del ajedrez, ya que fue precisamente en Salamanca en el año 1497 donde se compilaron y publicaron las recién nacidas reglas del ajedrez moderno.









