“El amor en los tiempos del cólera”, de Gabriel García Márquez

Fermina Daza y Florentino Ariza son los protagonistas de esta novela barroca, exuberante, cadenciosa como los barcos que cruzaban el Caribe en los convulsos y deliciosos tiempos en que el cólera morbo, y cualquier otra enfermedad intestinal y contagiosa, antes del descubrimiento de las vacunas, acababa en breve con la vida de miles de personas.

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“El abismo en el tiempo”, de Howard Phillips Lovecraft

Estamos ante una historia corta y angustiosa, magistral, narrada en primera persona. Se trata de una obra precursora de las novelas posteriores de ciencia-fiction del siglo XX, basada en datos científicos, en descubrimientos geográficos e históricos, muy al estilo de los siglos XVIII Y XIX.

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“Cosmos”, para conocer y entender mejor el universo

“Cosmos” es el nombre de una interesante exposición que encontramos en la Biblioteca Nacional de Madrid y que podemos visitar hasta el 9 de septiembre de 2018.

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Pessoa como nexo de la vanguardia portuguesa

El museo Reina Sofía de Madrid ofrece hasta el 7 de mayo con el lema “Todo arte es una forma de literatura”, una exposición sobre Fernando Pessoa, gran escritor portugués, articulista y poeta, muerto en plena madurez en 1935.

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Feliz año 2018. Más lectores, libros y librerías

Entramos en 2018 y nos  deseamos unos a otros suerte, paz, amor y felicidad.

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El fuego invisible. Javier Sierra en Javier Sierra

Reciben el Premio Planeta, el más importante en castellano por su cuantía y número de ejemplares publicados, novelas que combinan aventuras, intriga, amor, lujo y delitos flagrantes, pues las obras que consiguen este premio no solo se compran porque representan la vanguardia en narrativa, sino también porque se consideran regalos que siempre gusta recibir.

La novela El fuego invisible de Javier Sierra se consagra como un gran libro de acción gracias al premio recibido. Su autor ya ha publicado distintos títulos de intriga antes que éste,  y en él consolida toda su larga trayectoria de documentación sobre temas históricos y misteriosos.

Planeta_libro_2017El lector asiste en la misma a un continuo estrés y a una sorpresa al final de cada capítulo, por lo que  se consigue de sobra la obligación de todo autor de mantener constante, e incluso en tendencia ascendente, la atención del lector.

El protagonista habla en primera persona utilizando diálogos precisos y muy descriptivos de la búsqueda artística que se sigue en cada página. Una búsqueda de alto nivel sobre el grial que utilizó Cristo en la Última Cena y su representación en distintas portadas de iglesias y frescos de Cataluña.

Viaja David Salas, el protagonista, de Dublín, donde vive y trabaja como lingüista, a Madrid para pasar las vacaciones. En esta ciudad encuentra una gran sorpresa que tiene relación con su infancia y sus recuerdos. Sorpresa que consiste en trazar e iniciar un plan para que varias personas integrantes de un grupo cultural, viajen a los Pirineos, a Valencia y a Barcelona buscando una conexión y explicación a las distintas manifestaciones del grial. Dichas manifestaciones, posiblemente, habrían producido un fuego invisible, una luz prodigiosa, sobrehumana, en la que artistas y escritores de todos los tiempos y países habrían tocado el cielo y  conseguido la máxima inspiración para sus obras.

Otras novelas de Javier Sierra son La dama azul (1998), Las puertas templarias (2000), El secreto egipcio de Napoleón (2002), La cena secreta (2004) best seller en EEUU, El ángel perdido (2011), El maestro del Prado (2013) y  La pirámide inmortal (2014), que se basa principalmente en recuperar contenidos de su obra El secreto egipcio de Napoleón.​ Es autor también de numerosos ensayos, así como  periodista y locutor de radio, casi siempre en programas de misterio, relacionados con tramas históricas corruptas, género que lleva años triunfando en las librerías españolas.

El fuego invisible es un libro extenso, ameno, que se quiere leer de un tirón, sin grandes pretensiones literarias, merecedor del Premio Planeta, presentando una gran tesis histórica sobre distintas obras de arte y de la narrativa.

Los capítulos se suceden de prisa, manteniendo en tensión al lector, capturando constantemente su atención a base de teorías insólitas que, sin embargo, parecen ciertas, por la documentación aportada, tanto en párrafos escritos como en imágenes fotográficas de iglesias y símbolos.

El estilo es elegante y cuidado, también preciso, midiendo los tiempos dedicados a explicar las teorías artísticas a probar, y los dedicados a la acción y a la violencia, que se reparten a partes iguales en extensión. Libro que puede atraer al gran público hacia otras novelas de distinto corte, más intimistas, más recomendadas por la academia y la universidad. Una obra que en sus 467 páginas responde a las exigencias de los lectores de hoy, como son:

  1. Exhibir una trama constante original y potente, de corte delictivo.
  2. Combinar la misma con una historia de amor.
  3. Recurrir a temas históricos relacionados con el presente.
  4. Mantener la acción en aceleración constante.
  5. Presentar un desenlace inesperado y/o contradictorio.

Teresa Álvarez Olías

Madrid. Turismo cultural en Navidad

En estos días próximos a las vacaciones de Navidad es fácil viajar a Madrid para patear la ciudad y encontrar nuevos tesoros. Descubrir los Belenes expuestos en numerosos edificios públicos (www.espaciomadrid.es) puede ser un buen inicio de la jornada. Aquí la artesanía se mezcla con la tradición religiosa para llenar de ilusión la mirada de los niños,  y volver a nuestra infancia rescatando las figuritas guardadas el año anterior entre el serrín. Podemos tomar un bocadillo de calamares en la Plaza Mayor y reponer fuerzas tras pasear por el mercado navideño allí instalado, que ofrece todos los componentes del Belén casero, árboles y adornos navideños, juguetes y artículos de broma para el 28 de diciembre, festividad de Los Inocentes, o cualquier otra jornada de este mes donde se suceden las fiestas familiares y laborales.

Tras una mañana de mucho andar, justo es tomar un contundente cocido  en Casa Carola,  Malacatín, en Taberna La Bola, Viva Madrid, etc (www.espaciomadrid.es) con una larga sobremesa de reposo e iniciar, a las 17 horas por ejemplo, un tour gratuito por El Barrio de las Letras, que debe su nombre a los grandes escritores españoles del Siglo de Oro y posteriores. Es preciso contactar antes con Free Tour a través de info@histoaventura.com

El Barrio de las Letras se halla entre el paseo del Prado y la plaza de Santa Ana. Es una gran experiencia caminar por las mismas calles peatonales por las que Cervantes, Quevedo o Lope de Vega transitaron en su día. Desde la Plaza de Santa Ana, famosa por sus terrazas y bares de tapas, discurren en pendiente hasta el Paseo del Prado calles como la de Huertas, cuyos adoquines llevan grabadas citas de grandes escritores en castellano. No lejos de allí encontramos la casa-museo del gran dramaturgo Lope de Vega -curiosamente en la calle Cervantes-, que también está enterrado en el barrio, en la iglesia de San Sebastián (calle Atocha).

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Jardines El Capricho

La zona queda delimitada, hacia el oeste, por la calle de la Cruz y la plaza de Jacinto Benavente; al este, por el paseo del Prado; al norte, por la carrera de san Jerónimo; y, al sur, por la calle de Atocha. Algunas de sus vías más emblemáticas son la plaza de santa Ana, la calle de las Huertas, la plaza del Ángel, la calle del Prado y la calle de Echegaray, entre otras. Aunque la mayor parte de los inmuebles que se conservan fueron construidos a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, de la época del Siglo de Oro han sobrevivido la Casa-Museo de Lope de Vega, donde vivió el escritor entre 1610 y 1635 (monumento histórico-artístico desde 1935 y abierta al público como casa-museo), el convento de san Ildefonso de las Trinitarias Descalzas, y la iglesia de san Sebastián. En el número 87 de la calle de Atocha, una de las vías que limitan el barrio, se encontraba la imprenta de Juan de la Cuesta, donde se hizo la edición de la primera parte de Don Quijote de La Mancha (1604), la obra cumbre de la literatura en español. Al siglo XVIII corresponden el Palacio del Conde de Tepa, la Real Academia de la Historia y la Cámara de Comercio e Industria de Madrid. Otras construcciones de interés arquitectónico son el Teatro Español, el Edificio Simeón y el Ateneo de Madrid, sede histórica de presentaciones de libros y tertulias políticas y literarias.

En este barrio se ambientaron también algunas piezas esenciales de la dramaturgia española del siglo XX, como por ejemplo el esperpento Luces de bohemia de Ramón del Valle Inclán. El invierno y la noche larga dan un brillo humano a la capital de España, donde nadie es considerado forastero. La iluminación de monumentos y calles es un reclamo y una explosión de ingenio y luz, que nos envolverá mientras nos dirigimos al teatro donde podemos ver, entre otras muchas obras que actualmente se representan, las piezas clásicas: Los miserables, El Avaro o La Casa de Bernarda Alba, y también espectáculos musicales como El Rey León, La familia Adamas o Billy Elliot.

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Lago de los jardines El Capricho

Tras una noche de sueño intenso  podemos iniciar nuestro segundo día visitando alguno de los grandes parques de la ciudad, distintos del emblemático Retiro. Destacamos entre ellos el parque del Capricho, que abre del 1 de octubre al 31 de marzo, sábados, domingos y festivos de 9 a 18:30 horas, donde se ambienta la novela del mismo nombre de la escritora Almudena Arteaga. Narrada en primera persona, cuenta la mitad de la vida de la marquesa de Osuna, María Josefa Pimentel, y su relación  con las otras dos aristócratas célebres coetáneas: la duquesa de Chinchón y la de Alba, que coincidieron en la corte de Carlos IV. También nos muestra la imposible relación de las mismas con la reina, María Luisa de Parma. El lujo de la nobleza y la casa real, opuesto a la miseria de la gente común, es una constante en la novela, la cual nos describe escenas épicas de la España del Antiguo Régimen, que pasa por la guerra de Independencia contra los franceses, para entrar en un peculiar nuevo Régimen.

La autora se centra en contarnos la construcción de su mansión y aledaños, donde quiso instalar juegos, fuentes ornamentales, árboles y edificios propios del jardín dieciochesco francés para deleite de sus numerosos hijos e invitados. Intelectual y amante del arte y la cultura, la duquesa absorbió todo el potencial del neoclasicismo imperante en su época y lo plasmó en sus colecciones de arte, expuestas en su fabulosa vivienda, otra joya artística. Los hombres célebres de su época fueron ministros, escritores o militares. Ella no pudo ser ninguna de las tres cosas, porque las mujeres no accedían a estos cargos públicos, pero fue madre, esposa y consejera de generales, así como mecenas de artistas, con una visión de estado muy superior a la media de sus congéneres. Amante de los toros y del arte, se sintió deslumbrada por los cuadros de Goya, emblema de la pintura española, contemporáneo suyo también, finalmente admitido como pintor de la familia real y adulado en palacio, tras una larga y exitosa vida profesional.

El Capricho es hoy un jardín municipal de Madrid, que abraza una mansión vacía. Los descendientes de María Josefa Pimentel, tras la guerra de la Independencia, que arrasó los jardines, e incluso tras la guerra civil española de 1936, donde se construyó un bunker, se vieron abocados a vender la finca en los años 80 del pasado siglo. Tras años de desidia y otros de lenta restauración, el parque del Capricho puede visitarse actualmente. Si nos queda tiempo, podemos elegir la visita a un museo de los muchos que existen en la ciudad, entre los que destacan el de Los orígenes de san Isidro, el  museo Cerralbo o el de Sorolla, dando por hecho que ya conocemos El Prado, Reina Sofía, Thyssen y Lázaro Galdiano.  Feliz estancia.

  Teresa Álvarez Olías   

Oscar Wilde. De Profundis, el peso de una sociedad intolerante

Conmemoración de la muerte de Oscar Wilde. El 30 de noviembre pasado se cumplieron 117 años de la muerte de Oscar Wilde, gran dramaturgo, poeta  y escritor en prosa. Nació en Dublín, cuna de insignes escritores reverenciados por el pueblo, en el tiempo en que Irlanda pertenecía al Reino Unido. Fue un brillante alumno, tanto del Trinity College de la universidad irlandesa primero, como de la universidad inglesa de Oxford después.

Alumno de arte y literatura clásicas, de Grecia y Roma. Empezó a publicar libros muy joven. Nacido en una familia rica y tradicionalmente irlandesa, en su juventud buscó la belleza en cualquier obra de ingenio artístico y literario y así la plasmó en la suya propia. Fue un esteticista de gran fama social en sus artículos, en sus poemas y en su única novela: La importancia de llamarse Ernesto. Políticamente practicó un cierto anarquismo filosófico y gustó de llevar una vida hedonista y lujosa. Se casó,  tuvo dos hijos y pudo publicar ampliamente, triunfando en la sociedad de su tiempo. Pero, todo cambió cuando conoció a lord Alfred Douglas y mantuvo un romance con él.

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Oscar Wilde en Merrion Square, Dublin

Debido al derroche monetario que ambos practicaban, Wilde empezó a perder dinero y a la vez le denunció el padre de su amante por sospechar una relación fuera de la norma entre ambos. Tras la denuncia tuvo lugar un juicio, que revolucionó las costumbres moralistas de la época y alcanzó mucha repercusión, debido a la fama de Wilde. La sentencia se dictó de manera ejemplarizante y condenó, por el delito de sodomía, a dos años de trabajos forzados en la cárcel de Reading, Londres, al insigne autor.

Fruto del trauma que supuso la estancia en la misma, donde el frío, la escasa comida y el trabajo demoledor eran continuos, Oscar Wilde escribió De Profundis en 1895, un revulsivo libro donde el escritor busca la felicidad en la humilde vida cotidiana de presidio, en el recuerdo a su amigo, incluso en el tocar fondo socialmente.

Esta obra en prosa, escrita en primera persona, de unas doscientas páginas, describe la aceptación de la condena y el descenso a los infiernos de un vividor, que nunca antes había conocido la miseria, la soledad ni el desprecio de nadie. Wilde no se rebela en este libro, solo se dirige a su amante explicándole que el padre de éste le denunció por gastar entre ambos una considerable fortuna y también porque condenaba la relación amorosa entre los dos.

La sociedad de finales del siglo XIX no podía aceptar una relación homosexual, al contrario, la encarcelación del famoso escritor desencadenó una represión sexual en toda Europa. Como consta en De Profundis, el autor pierde la patria potestad de sus hijos e intenta encajar este gran dolor en la esperanza de recuperarla cuando salga de la cárcel, pero no la recuperará, lamentablemente. Es más, Oscar Wilde vivió solo unos pocos años tras su puesta en libertad, y ya no pudo volver a ser el famoso e influyente escritor de antaño. Murió en París, sumido en la indigencia, a los 45 años.

De profundis supone un antes y un después en la obra  y vida del autor. Antes amaba la naturaleza, la patria, la buena comida, la vida relajada, la fama, el ocio, el culto a las letras clásicas, la caricatura social desde su posición de influyente articulista y dramaturgo inteligente, fuera de lo común. Ahora, al pasar por la cárcel, el protagonista y autor ama al pueblo inglés, a las sufridas clases populares que trabajan de sol a sol y que pueden ser encarceladas por delitos comunes.

En este libro, escrito en presidio junto con el poema La balada de la cárcel de Reading, cuenta la desolación en la que vive a su antiguo compañero, aunque no se dirige a él como a un amante, lo que habría resultado aún más escandaloso para la gente de su tiempo. Wilde describe una relación, pero no se jacta de ella, al contrario, comprende que debe ser, que es, una relación prohibida y poco conveniente. Se lamenta del dinero gastado y del tiempo dedicado a su amigo, dando la razón a la sociedad que le ha condenado, acepta su castigo, defendiendo a la vez el amor filial, la amistad, el patriotismo, e incluso el orden establecido en las costumbres. La obra nos muestra gran dominio del lenguaje y exacerbada percepción de la belleza en la naturaleza y en las relaciones humanas.

Teresa Álvarez Olías

Fotografías: Cortesía de Wikipedia

Harry Potter en Madrid

Desde el 19 de noviembre de 2017 hasta el 2 de abril de 2018 tendremos ocasión de visitar la exposición sobre objetos de Harry Potter en el Pabellón nº 1 de la Feria de Madrid (IFEMA). Harry Potter Exhibition se ha prologado como consecuencia del éxito cosechado antes incluso de la inaugurarse la muestra.

Los visitantes podremos admirar en primera persona cientos de objetos y artefactos utilizados en las películas de Harry Potter, disfrutar de los escenarios inspirados en los decorados de la filmografía, y sorprendernos con el increíble trabajo manual y artístico que se esconde tras el vestuario, el atrezo y las criaturas fantásticas originales de las películas de este héroe infantil.

La exposición incluye algunas de las localizaciones más populares de sus películas, incluyendo la sala común y el dormitorio de Gryffindor™, aulas como la de Pociones o Herbología, y el Bosque Prohibido. Estos escenarios contienen cientos de objetos, trajes y criaturas fantásticas que fueron utilizados durante el rodaje de la icónica serie. Los visitantes también podrán entrar en el campo de Quidditch y lanzar una pelota Quaffle, extraer de la maceta una mandrágora en clase de Herbología, e incluso recorrer la cabaña de Hagrid y sentarse en su gigantesco sillón.

Harry Potter es la obra maestra de Joanne Rowling, o J. K. Rowling, escritora británica nacida en Yate, South Gloucestershire, Reino Unido, el 31 de julio de 1965, quien escribía bajo los seudónimos J. K. Rowling, Newt Scamander, Kennilworthy Whisp y Robert Galbraith. Su novela “Harry Potter y la piedra filosofal” fue rechazada por varios editores hasta que la editorial Bloomsbury se decidió a publicarla. La edición británica salió a la venta el 26 de junio de 1997, seguida en Estados Unidos el 1 de septiembre de 1998 por la edición de Scholastic Corporation. La Editorial Salamandra obtuvo en el año 2000 los derechos para la publicación del libro en castellano. En el año 2007, una primera edición firmada por Rowling se subastó en Londres por 27.876 libras.

gallery06Harry Potter y la piedra filosofal”, la primera novela de una saga de siete, ganó diversos premios literarios en el Reino Unido y en los Estados Unidos; en agosto de 1999 llegó a la cima de la lista best-sellers de ficción del The New York Times,​ y quedó entre los primeros puestos del listado durante la mayor parte de los años 1999 y 2000. Junto con el resto de la serie de Harry Potter, este volumen ha recibido las críticas de varios grupos religiosos y ha sido prohibido en algunos países debido a acusaciones de promover la brujería. Sin embargo, algunos comentaristas han escrito que el libro ejemplifica importantes conceptos valorados por la doctrina cristiana, incluido el poder de autosacrificio, la valentía y la amistad.

La segunda novela se tituló “H​arry Potter y la cámara secreta” y se publicó en 1998. La tercera, “Harry Potter y el prisionero de Azkabán”, y se editó en 1999. La cuarta fue “Harry Potter y el cáliz de fuego”, que vio la luz en 2.000. La quinta, “Harry Potter y la orden del Fénix”, publicada en 2003. La sexta fue “Harry Potter y el misterio del príncipe”, editada en 2003 y por fin la séptima y última, “Harry Potter y las reliquias de la muerte”, en 2007.

Ante el éxito de las novelas, dirigidas a un público adolescente, como de los protagonistas, se sucedieron las siete películas correspondientes, esperadas con ansia por familias enteras, pues el chiquillo mago encandiló a todas las generaciones. Tanta era la expectación de las novelas y los largometrajes que apenas se daba tiempo a los traductores para presentar los libros en español, francés, alemán, etc., y se vendían en inglés a miles el primer día en que se ponían a la venta en las principales capitales europeas. También se comercializaron videojuegos, así como decenas de miles de disfraces, varitas mágicas, capas y muñecos humanoides basados en dichas películas y novelas, que se podrán contemplar en la exposición.

J. K. Rowling escribió una magnífica saga combinando la magia, la inocencia de la infancia, la maldad, la bondad, el acoso en la escuela, la valentía, el trabajo en equipo, el esfuerzo personal y la constancia. Todo ello acompañado de una narración dinámica, que usaba la fantasía para hablar del colegio, de los distintos compañeros de clase, de los peculiares profesores, así como de sus fabulosos deportes y fiestas. Plasmar en películas tal cantidad de anécdotas extraordinarias, imaginadas por la autora, fue un gran reto para el cine, que hubo de inventar y utilizar decenas de sofisticados efectos especiales.

La literatura infantil no es la mejor considerada a nivel académico, a pesar del esfuerzo de imaginación que desarrolla, pero hay que rendir homenaje a J. K. Rowling, una autora que ha conseguido que millones de niños se deleiten con la lectura en el mundo entero y se acerquen al tesoro que suponen los libros.

Por Teresa Álvarez Olías

Fotos: Cortesía de Harry Potter™: The Exhibition

 

Sorolla “interpretado” por el Ballet Nacional de España

El Ballet Nacional de España ha presentado en el Teatro Real de Madrid, del 9 al 13 de noviembre, una maravillosa gala, combinando el baile y la pintura. La luz, la frescura y el movimiento del pincel de Sorolla están reflejados en la puesta en escena de Franco Dragone , así como a través del diseño y la adaptación de vestuario de Nicolas Vaudelet y de la partitura del valenciano Juan José Colomer.

Los bailarines se movían al son de piezas musicales que ensanchaban el alma y llevaban vestuario basado en los cuadros “Visión de España” que el pintor Sorolla realizó, de 1913 a 1916 para la Sociedad Hispánica de América, museo gratuito y biblioteca de investigación para el estudio de las artes y cultura de España, Hispanoamérica y Portugal, situado en la ciudad de Nueva York (Hispanic Society).

Ninguna mezcla podía ser más pasional. Joaquín Sorolla, el pintor valenciano de la luz, perfecto retratista y paisajista, encontró en el color la expresión del carácter de sus modelos. Retrató con maestría impecable el alma y las costumbres españolas, esencialmente rurales, de principios del siglo XX en todos sus cuadros, y especialmente en esos 14 murales que le encargó la Sociedad Hispánica.

Sorolla-Teatro-RealA través de ellos advertimos la pobreza, el cansancio del trabajo, los duros oficios manuales, el baño de los niños en la playa o los puntos de reunión de los vecinos de cada lugar. Sorolla pinta al pueblo cuando está al aire libre, en el mercado, escuchando a las bandas de música en la fiesta, trabajando en la lonja del puerto pesquero, vistiendo impolutos trajes de domingo, jugando a la petanca, paseando por la feria, disfrutando del pasacalles, marcando el camino a los bueyes, etc.

El Ballet Nacional de España en esta especialísima gala da movimiento a las figuras pintadas e insufla ritmo a los colores: rojo, verde, amarillo, azul. Además, en ella, al ritmo de la música los bailarines seducen al público entre pases, vueltas y revueltas, con sus miradas, sus chales, sus chaquetillas, sus flores en el pelo y sus tacones.

Sorolla vivió entre los siglos XIX y XX, contemplando grandes inventos: la red de luz eléctrica en fábricas, calles y hogares, la llegada de agua a las mismas, los viajes en tren, los primeros en avión, la bicicleta, el automóvil, la radio, el cine…imposible decidirnos por el mejor. También vivió las noticias terribles sobre la primera guerra mundial, entre 1914 y 1917 y la Revolución Rusa en este mismo año. Experiencias todas comparables al inicio de nuestro siglo XXI donde los robots, Internet, o los avances en medicina han transformado la vida de la gente.

Sorolla supo bucear en el alma de las personas que encontraba en pueblos y ciudades. Pudo retratar la luz de las playas de Valencia, la de las plazas del mercado en León o la de las fiestas en Segovia. Esa sensación colorista e íntima es la que este ballet nos transmite cuando evoluciona sobre las tablas, pues su puesta en escena es extraordinaria y fiel a los cuadros a los que alude.

El espectáculo de la danza se proyecta desde el artista hasta el espectador de manera sensual, desde el cuadro de baile hasta el público del auditorio, haciendo vibrar todos los corazones y almas a la vez, lo que resulta único y grandioso. No menos bella es la impresión que recibe el espectador cuando admira un cuadro de este maestro, pues el mensaje artístico en este caso va de persona a persona, algo maravilloso también, pero íntimo, privado.

El escritor, de manera semejante, brinda su alma al lector en cada frase de su obra, ansiando que éste imagine el mundo que ha descrito para él, que ha soñado para que este lector se recree y dibuje los paisajes, las escenas, o los diálogos que él creó en su cabeza.

Sorolla fue muy amigo, entre otros, de escritores como Blasco Ibáñez, Pérez Galdós y Pardo Bazán, insignes novelistas que contaron inolvidables historias sobre la vida cotidiana española de la época: la pesca en La Albufera, la vida castiza madrileña o las costumbres gallegas. Historias que siguen vivas en nuestra memoria y nos hacen revivir el mundo en el que vivieron nuestros bisabuelos, pobladas de intrigas amorosas, de tramas políticas y religiosas, de argumentos donde se retrataba una sociedad que, como la nuestra, daba vueltas a las relaciones familiares, a la ambición profesional y al ansia de poder, entre tantos otros temas.

De libros, cuadros, música y bailes se alimenta el espíritu. Los primeros obedecen a un mensaje mental, los otros a un espectáculo sensorial, que el Dragone, Vaudelet y Colomer han tenido la feliz idea de ensamblar, para deleite del público.

Esperemos otras escenografías semejantes con tantas obras maestras como tenemos en nuestra pintura y con tan buenos coreógrafos y músicos.

Por Teresa Álvarez Olías

Fotografías cortesía del Ballet Nacional y Teatro Real de Madrid

 

X Jornadas de Escritores Pro Derechos Humanos. Ateneo Blasco Ibáñez

Los días 27, 28 y 29 de octubre han tenido lugar en Valencia las X Jornadas de Escritores Pro Derechos Humanos, organizadas por el Ateneo Blasco Ibáñez de esa ciudad y en concreto por su presidenta Isabel Oliver, fundadora además del movimiento de Escritores pro Derechos Humanos.

A dichas jornadas asistieron escritores de toda España en su cualidad de autores literarios, catedráticos, profesores, guardia civiles, funcionarios de la administración o médicos. Se desarrollaron en un magnífico ambiente de camaradería y destacaron el alto nivel académico de las ponencias, las actuaciones musicales, así como la lectura de los poemas de  los asistentes.

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Vicente Blasco Ibáñez

Las ponencias, todas con el objetivo de poner en relieve el estado de los derechos humanos en nuestra sociedad y en especial la denuncia de la violencia de género. Se abordaron temas cruciales como la vejez, la discapacidad, la pobreza, la situación de los refugiados en el  mundo, en especial los sirios, el problema de la ablación, el maltrato psicológico, el bullying, la violencia sexual en las familias y las calles, la desprotección de los menores ante los abusos, el derecho a leer en papel y en electrónico, las brechas salariales  y tecnológica, entre otros asuntos.

El marco de las jornadas fue la ciudad de Valencia, y en concreto la Facultad de Derecho, el Monasterio de San Miguel de los Reyes y el Ateneo Blasco Ibáñez. Tuvieron especial relevancia las intervenciones de la Delegada de Amnistía Internacional en Valencia y la del Director Territorial de la Presidencia de la  Generalitat Valenciana.

Las actuaciones musicales estuvieron a cargo de la concertista de castañuelas Remedios Pallés y el grupo Acorde Mayor. Muy emotivo fue el desarrollo del Acto de homenaje a las mujeres asesinadas por sus parejas, simbolizado por escritoras con máscaras blancas.

En el descanso de las ponencias los autores leyeron sus propias poesías y relatos, siempre en relación a los derechos humanos y a la vergüenza de la violencia contra las mujeres. Especialmente dolorosas y emotivas fueron las ponencias sobre la ablación, y  los refugiados, en especial el relato de un escritor guardia civil, que tiene que vivir esta realidad en su quehacer cotidiano.

Como asistente a estas Jornadas, puedo comentar que la unión entre literatura y derechos humanos me parece encomiable, por la repercusión social que tienen la poesía y la narrativa, así como por la obligación moral de los escritores a denunciar las injusticias. Los socios del Ateneo Blasco Ibáñez entre los que me incluyo, apoyan el Pacto de  Estado Contra la Violencia de Género que va a implantarse de forma inminente, tanto por parte de  la administración central como la autonómica.

Por Teresa Álvarez Olías

Relecturas – “De ratones y hombres”. Steinbeck

Por Teresa Álvarez Olías

Novela publicada en 1937, Steinbeck nos ofrece junto a un retrato social una reflexión filosófica sobre la vida. Nos sitúa en un momento de entre guerras en Estados Unidos antes de la declaración de los derechos humanos y sumergida la sociedad americana en La Gran Depresión, mucho antes de la integración de los negros. Miles de braceros recorren el país buscando granjeros y patronos que les proporcionen empleo durante una temporada, durante esos empleos se hospedan en la granja, como en un internado, trabajando de sol a sol, descansando los domingos.

Steinbeck

George y Lennie, éste con ligera discapacidad mental pero muy fuerte y efectivo a la hora de trabajar, son los protagonistas principales. Llegan a una granja donde otros hombres trabajan también para el amo. Éste es violento y está recién casado con una mujer con la que no es feliz, que a su vez se aburre en la plantación y quiere hablar, divertirse, salir, encontrar una vida mejor donde se sienta comprendida.

Lennie no controla su fuerza, pero es amable y necesita cariño. Depende emocionalmente de su compañero George, que cuida de él y trabaja a su lado desde hace años. Lennie quiere tener un ratón al que acariciar para compensar sus necesidades afectivas, pero su amigo, una y otra vez, le quita la idea de la cabeza, por la excentricidad de la misma, que sin duda estaría muy mal vista por el resto de los braceros.

Un sábado por la noche, mientras todos los trabajadores visitan un burdel; Lennie, el bracero negro y la esposa del amo se encuentran en la granja. Los tres hablan con descuido y a la vez con tristeza de sus respectivas soledades, tan distintas y tan parecidas. Mujeres, negros y discapacitados estaban aún más marginados que los jornaleros mismos, en un período en que la miseria, la crisis económica después del crack del 29 y el analfabetismo eran comunes incluso en el país más rico del mundo. La población crecía, en las ciudades y en el campo, abandonada a su suerte. El estado apenas se conmovía por la pobreza extrema, la marginación o el paro de los individuos.

La tragedia sucede de forma inesperada en la estancia aislada del bracero negro. El amo acaba enterándose de lo sucedido y busca al culpable, que ha huido. Pero es difícil escapar, demasiado difícil y el final, aunque tristemente esperado, resulta demoledor.

El autor elige para la novela un título maravilloso y muy adecuado, igualando a ratones y hombres, dos especies animales que circulan sobre la tierra. Dos especies que son extremadamente resistentes, aun cuando los hombres, debido a su raciocinio, deberían haber aprendido hace mucho tiempo a convivir y a tolerarse por completo los unos a los otros.

Esta obra tuvo un gran éxito entre la crítica y Steinbeck fue galardonado con el New York Drama Critics Award. La novela fue llevada al teatro, donde también gozó de gran popularidad.

Recomendamos la traducción de Román A. Jiménez en EDHASA, 95 páginas; ISBN: 9788435009140

Otras obras de este autor que obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1962: “Las uvas de la ira”, 1940; “La luna se ha puesto”, 1942; “Al este del Edén”, 1952.

Teresa Álvarez Olías

 

“Patria”. Premio Nacional de Narrativa

“Patria” de Fernando Aramburu continúa recibiendo galardones, al Premio de la Crítica se suma el Premio Nacional de Narrativa, entre otros. El autor dijo esta pasada primavera que estaba preparado para “gestionar el éxito” porque ha llegado cuando ya tiene mucha obra publicada y a una edad madura. “No hay vértigo” para encarar la siguiente publicación, al contrario, dijo el escritor en varios medios: “Esto me da tranquilidad económica para encarar los siguientes proyectos”. Que tendrán que esperar porque, por ahora, Patria le sigue absorbiendo buena parte de su tiempo.

“Patria” es una gran novela, donde el fanatismo político se combina con la vida familiar, para mostrar el lado humano del terrorismo y la variante egoísta de la familia, contradicciones ambas que configuran la existencia de los mortales y que son la clave del éxito comercial del libro.

Estamos ante una obra extensa que disecciona a dos familias, saltando de personaje en personaje, yendo de adelante hacia atrás en el tiempo una veces y de atrás hacia adelante otras, dedicando unas cuantas páginas a cada protagonista y dejándonos continuamente en suspense para pasar a contarnos las peripecias de otro.

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Dos amigas y madres de familia, Miren y Bittori, son claves en esta narración, que se atreven a abordar un asunto reciente, el cual marcó la vida vasca y por extensión la española, durante cincuenta años, el terrorismo de ETA.

Se dice que el País Vasco es el asentamiento de un matriarcado y en la novela se corrobora por completo, pues los personajes femeninos son fuertes, dominantes y seguros. Dos madres se posicionan frente a frente, a pesar de haber sido amigas durante su juventud. Miren es proetarra, de convicciones firmes, desconfiada, madre por encima de todo, y está orgullosa de tener un hijo terrorista en la cárcel. Bittori es madre también, valiente, vasca pero no proetarra, víctima en cualquier caso, situada por la vida en el polo opuesto de su antigua amiga y vecina.

Un asunto tan duro y poco grato, tan visceral como es el posicionamiento a favor o en contra de crímenes aleatorios entre familias del mismo pueblo, y del mismo país, se narra en “Patria” como si fuera un tema más en la línea de las actividades cotidianas  de los protagonistas, tales como ir a la taberna, comprar en la carnicería, echarse la siesta o salir el domingo a montar en bicicleta.

Aramburu nos adentra en la historia de dos familias, amigas en un principio, la primera formada por una pareja, dos hijos y una hija, y la otra integrada por el matrimonio, con un hijo y una hija. Cada miembro de las mismas va creciendo y madurando, encontrando pareja, estudiando, enfermando, sufriendo rupturas amorosas, asistiendo a manifestaciones y a fiestas, yendo a misa, tomando el autobús, teniendo hijos, incluso discutiendo, y mucho, entre hermanos, padres y cónyuges.

No descubre al lector en qué ciudad y año se coloca el narrador en cada momento, aunque sí se adivina que siempre se centra en algún pueblo con puerto de mar cerca de San Sebastián. Víctimas y verdugos viven frente a frente, se conocen, son de la misma clase social, son vascos y hablan los mismos idiomas, ese el terrible mensaje del autor en la novela. El fanatismo y el crimen destruyen la amistad entre ambas familias y corroen por dentro a todos sus miembros, pues el odio se esparce como agua o humo. Esta historia familiar nos muestra una trágica circunstancia nacional reciente, que conmocionó al mundo.

El jurado ha sido preciso al destacar de la obra galardonada “la voluntad de escribir una novela global sobre unos años convulsos en el País Vasco”.

Teresa Álvarez Olías

Fotografías: Fuente Wikipedia

 

 

Nuestra sociedad. Un canto de esperanza desde la cultura

Con la humildad de quien lleva décadas en este mundo, aprendiendo constantemente, he querido indicar las características más sobresalientes de nuestra sociedad.

1) Sufrimos las consecuencias de un cambio climático en nuestro planeta, acelerado por la actividad humana, nada escrupulosa en contaminar la atmósfera, la tierra y el mar, que se derivan en olas de calor, sequías, deshielos polares, inundaciones, huracanes y demás catástrofes, cada año más terribles para los seres vivos y el porvenir de La Tierra.

2) Vivimos en la sociedad de la información por antonomasia. Todos estamos conectados a través de Internet. Las noticias cruzan los continentes de manera instantánea. Cualquier duda sobre temas vulgares o científicos podemos resolverla consultando nuestro teléfono, de manera que no necesitamos tener buena memoria para conocer al momento cualquier dato histórico, divulgativo, matemático, pedagógico, etc. Es posible que seamos más egoístas que nuestros antepasados, más cómodos, más caseros por dedicar muchas horas a las distintas pantallas que nos ilustran: la del móvil, la del ordenador, la del televisor, pero no es menos cierto que hemos aprendido a ser más solidarios que nunca con las desgracias ocurridas en las distintas partes del globo, sencillamente porque las conocemos, porque llegan a nuestro email, a nuestra habitación, a nuestra mente.

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TENEMOS LAS HERRAMIENTAS, QUE SON LA SOLIDARIDAD Y LA NECESIDAD DE COMUNICARNOS Y TRABAJAR JUNTOS. POSEEMOS EL PUNTO DE APOYO, QUE ES LA INTELIGENCIA SUSTENTADA SOBRE LA JUSTICIA Y EL BIEN COMÚN. MOVAMOS EL MUNDO CON TODOS ESTOS ELEMENTOS.

3) Observamos una explosión de inteligencia mundial, que ha creado una tecnología portentosa en áreas tan útiles para el progreso de nuestra especie como son la industria, la agricultura, los medios de transporte, la sanidad o la alimentación, debido al desarrollo de la ingente cantidad de población formada, educada en universidades, con gran aumento de la esperanza de vida.

 4) Comprobamos que las comunicaciones, unidas a dos instintos humanos primarios, como son el gusto por el juego compartido y la ilusión por viajar han hecho de nuestro planeta un camino donde todos nos encontramos y compartimos gustos, conocimiento y ocio.

5) Llevamos milenios cultivando el espíritu, ideando la religión, la filosofía y la literatura, las cuales han creado una sociedad, al menos en el mundo occidental, amante de la sinceridad, de la denuncia de la corrupción política, económica y judicial, deseosa de la no ocultación de las tendencias sexuales, de la no discriminación en función de ellas, y defensora de los derechos humanos. Todos esos siglos de profundización en la conciencia han conformado un mundo que apunta a la democracia como la mejor de todas las formas de gobierno conocidas, y al capitalismo no salvaje como sistema económico preferido. Una democracia que permita también, la asociación, la herencia, la propiedad e iniciativa privadas, y la igualdad entre los seres humanos.

6) Sostenemos una pluralidad de estados de desarrollo, razas, religiones, climas, etc. que han diseñado una panorámica universal donde se dan los contrastes más grandes, y también los más horribles desequilibrios: extrema pobreza junto a escandaloso derroche, población analfabeta junto a erudita, brecha salarial entre sexos, brecha informática entre jóvenes y ancianos, terrorismo y desprecio universal como respuesta al mismo, soledad y muchedumbre, violencia junto a espiritualidad.

Escrito todo ello, se me ocurre que tenemos los medios para remediar los males que aquejan a nuestra sociedad. Estos son: la inteligencia, la diligencia, la tecnología, el sufragio universal, la pasión, la diversidad de ingenio y la información generalizada.

Los males son el cambio climático, el desequilibrio abismal entre personas, el terrorismo, la guerra, el hambre, y especialmente el pesimismo, el egoísmo, el no aportar todo nuestro potencial para solucionar los trascendentales retos que nos aguardan.

Tenemos las herramientas, que son la solidaridad y la necesidad de comunicarnos y trabajar juntos. Poseemos el punto de apoyo, que es la inteligencia sustentada sobre la justicia y el bien común. Movamos el mundo con todos estos elementos. Para ello nos harán falta, mucha falta, el corazón y las manos.

Teresa Álvarez Olías

Escritora, autora de la novela Campo de Amapolas