Cuentos de Cuarentena (XVI): LA CONOZCO

Su abuelo leyó dos libros durante su vida, solo dos, y los leyó enteros. El primero fue el libro con el que aprendió a leer, le gustó, y nunca se le olvidó. El segundo fue un diccionario. El primero lo leyó cuando debía hacerlo, o cuando le dijeron que debía hacerlo, si le hubieran preguntado […]

Cuentos de Cuarentena (XV): CINCO CRISANTEMOS

Morir en soledad es, para muchos, morir dos veces, y lo es para el que vive, que no sabe de cunetas, o de naufragios, o de hospitales con habitaciones en las que no dejan entrar. -Es por salud, por salud pública. -Comprendo. Pero no es verdad, las esposas no lo comprenden, nadie lo comprende, solo […]

Cuentos de Cuarentena (XIV): GATO Y PARDO

De noche se cierran los parques, se cierran los parques que tienen verjas esbeltas y elegantes, y también puertas de hierro rasposo, áspero, y más o menos forjado; se cierran con candado, un empleado municipal va, lo coloca y lo cierra echando la llave.

Cuentos de Cuarentena (X): PUNTO. RAYA. PUNTO

Cosas que pasan cuando se hace de noche en las avenidas de hormigón, acero, cristal y asfalto, mucho asfalto. Algunos solo verán destellos en las ventanas. Otros, si saben prestar atención, sonreirán.

Cuentos de Cuarentena (VII): TEATRO

Al teatro se debe ir limpio, limpio por dentro y limpio por fuera, aseado, que ir al teatro es como adquirir un espejo, solo podemos elegir dónde colocarlo, el contenido ya lo conocemos.

Cuentos de Cuarentena (II): LÁZARO

Lázaro murió por la tarde. Acababa de salir el sol cuando murió, es cierto, pero para Lázaro siempre era por la tarde, eso es algo que solo saben quienes conocían a Lázaro, que son bastantes. Y suficientes.

El cólera en los tiempos del Amor

Al hombre siempre le ha gustado saber de qué se muere, no por un prurito científico, sino por compararnos con los demás, que lo de morir en el intento está bien, pero que se muera otro está mejor.

Poner la llaga en el dedo

Cuando los antiguos decidieron llamar tontos a los que dicen tonterías, seguro que no les faltaban motivos.

Caravaggio. Enamorarse a segunda vista

Enamorarse a primera vista es algo que le puede pasar a cualquiera, es algo que está casi demostrado, y es la primera causa de enamoramiento conocida; pero también es cierto, o más aún, que Caravaggio es bueno, muy bueno.

El sabor no ocupa lugar

Antes era todo más fácil porque había pecados, ¡y qué pecados!, grandes y pequeños, mortales y veniales, listas y listas de pecados, hasta pecados capitales, y de provincias, claro.

Otoño para principiantes

Sepa usted, señora, que la eternidad dura lo que le da la gana. Por eso no se extrañe si le digo que el otoño ha venido y que todos saben cómo ha sido. O casi todos, claro.

Cita a ciegos

Sepa usted, señora, que uno no sabe si sabe mucho. En realidad uno no sabe qué es lo que sabe porque nunca ha contado las cosas que sabe, y por eso no sabe si las cosas que sabe son muchas o pocas.

El amor es eterno mientras dura

Manuel Alcántara Cuando se nos muere un gran poeta, tan grande que no sabe que lo es, el sentimiento que tenemos es de vergüenza, la de no haber evitado que se fuera, que se nos lo arrebataran como del rayo, de no haber sabido cómo defenderlo, de retenerlo entre nosotros. Y se nos va, como […]

Ayer. Y Primavera

A la Primavera se la espera descalza, o no será. Porque antes, cuando todo era tan fácil que resultaba imposible comprenderla, la Primavera venía sin que nadie supiera cómo había sido. Hoy, en cambio, nos lo explican en El Tiempo con mapa y tacones de tropezar. Antes la Primavera llegaba cuando los membrillos se vestían […]

De quejas, quejicos y quejíos

Puede que, a pesar de todo, el que tengamos que vivir en la Tierra sea una buena idea. Baste pensar que si viviéramos en Saturno solo celebraríamos una Nochevieja cada 30 años, que echando cuentas nos saldría a dos o tres raquíticas rondas de uva por cabeza a lo largo de la vida. Pero es […]

Esos odiosos libros

La sensación de modernidad en la que vivimos es lo que ha provocado que el mar, que antes era el lugar al que iban a dar los ríos que eran nuestras vidas, sea ahora el destino preferido de veraneo para mucha gente y no otra cosa, como el siempre fastidioso morir. No es fácil imaginar […]

Miura 451

Uno, de manera incomprensible, se confiesa ferviente admirador de las personas que son fervientes admiradoras de lo incomprensible.

El León de la Metro

No existe unanimidad entre nuestros sesudos contemporáneos acerca de cuál es el oficio más antiguo del mundo, más allá de cierta sospecha.

Y entonces llaman a la puerta

Resulta complicado imaginar cómo era la vida en este mundo traidor antes de que cada cual tuviera su cristal de color con el que mirarlo.